Opinión, Política / 12 de Febrero de 2017

Las semanas más K del PRO, por Edi Zunino

El oficialismo hace lo que antes criticaba. Institucionalidad trucha y poder real.

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Mauricio se le está pirando un ojo, tipo Néstor. Tranquilos, obvio que no se trata de un diagnóstico médico. Es pura percepción periodística, en base a las últimas señales políticas y económicas que ha emitido el Gobierno.
Basta con detenerse unos segundos en los seis casos destacados en la página que sigue para llegar a la conclusión de que “Cambiemos” ha sido, al menos en las noticias más importantes de las últimas semanas (y en varias otras del último año), una expresión de deseos de los votantes más que un compromiso de los votados mayoritariamente en el ballottage del 2015.
Llama la atención que el macrismo se obstine tanto en parecerse a lo que criticó con dureza durante una década.
Hay cuatro razones posibles.
Juguemos a la raspadita:
1) ¿Claudicó por impericia?
2) ¿Copia por envidia?
3) ¿Son lo mismo por portación de grieta, pero a la inversa?
4) ¿Las cosas del poder se hacen así y no hablemos más?
Si elegiste la opción 1: estamos en el horno, ningún piloto confiable comete tantos errores en tan poco tiempo. Van a chocar.
Si elegiste la opción 2: el problema, en este caso, sería que la ambición de poder como motor básico de la política ya se demostró como un límite para las soluciones que requiere la mayoría de la población. Pueden durar, pero no ser útiles al país por mucho tiempo.
Si elegiste la opción 3: el verdadero sujeto del poder sería el sistema de representación política en sí, que está en recomposición y resulta impredecible dada su propia volatilidad. Futuro indefinido.
Si elegiste la opción 4: discutamos las cosas y no las personas, esa es la cuestión. Futuro también indefinido, pero al menos tendiendo a un mayor protagonismo ciudadano.
El estado de campaña electoral permanente sublima el marketing, que posiblemente dé votos para el votado, pero no necesariamente panes para el votante. La creatividad se reduce a pegarla con el eslogan o, en el mejor de los casos, a definir bien la misión, pero no al diseño de las soluciones urgentes.
Desde que llegó a la Casa Rosada hace 14 meses, al Presidente se lo ha visto muy preocupado por demostrar que tiene autoridad y sabe ejercerla sin miramientos. Donde antes preocupaban los excesos de autoridad, ahora preocupa ser fuertes para resistir los embates de quienes pretenden desestabilizar.
Los casos AngeliciParrilli, Highton-Fayt, CenturiónD’Elía, JulianaKarina, $Evita-$Yaguareté y FrancoCristóbal que se destacan aquí al lado, hablan de un país que vive discutiendo “quién lo hace” y no “qué hacemos”. La lógica de la ruptura en dos supuestos bloques encubre las razones del fracaso, embrutece y hace perder tiempo. Y es un tiro en el pie para sus propios reproductores: cuando uno hace lo mismo que criticaba, queda en evidencia. Muestra la hilacha de la mentira, de la improvisación y del después vemos.
Dos de los casos señalados son verdaderamente serios, porque hacen más al funcionamiento de las cosas que a los principios, siempre discutibles y perfectibles.
El de Daniel Angelici pasó casi sin pena ni gloria, como si se tratara de un asunto menor de partiditos de fútbol que, de última, todo el mundo sabe que se arreglan. No. Angelici tiene influencia en áreas claves del Estado, como la Justicia y los principales organismos de control e inteligencia. Fue denunciado como un operador oscuro por Lilita Carrió, que opositora no es. ¿Por qué pensar que trata a los jueces “de veras” con modales e intenciones distintos a los que usa con los del Tribunal de Disciplina? ¿Porque son más instruidos? ¿Sería capaz de hacer cualquier cosa para defender a su amigo Macri como a su querido Boca y volvería hacerla sin arrepentirse, tal cual él mismo dijo, aún sabiendo que hizo mal? ¿Cómo entra el concepto “Cambiemos” en el Universo Angelici? Estamos hablando de “cómo funcionan las instituciones”, caballito de batalla de la anterior campaña electoral.
La emisión monetaria es otro tema de interés general concreto. Se sabe que la economía no arranca, que el “segundo semestre” ya nadie sabe cuándo empieza, que la “lluvia de dólares” ni llovizna fue y que el ajuste aprieta más que Angelici. Las actuales autoridades niegan el problema, con lo cual no hacen más que parecerse a las anteriores. Cada vez son más los analistas que ven peligrar la meta inflacionaria del 17% para este año.
Me dirán que el caso Franco-Cristóbal no es moco’e pavo. Pero quisiera evaluarlo con más información.

 

*Jefe de redacción de NOTICIAS

Seguí a Edi Zunino en Twitter: @zuninoticias

 

11 comentarios de “Las semanas más K del PRO, por Edi Zunino”

  1. En muchos sentidos este gobierno es un populismo moderado.
    Si el gobierno K fuera un gobierno populista con caracteristicas fascistas.

  2. En muchos sentidos este gobierno es un populismo moderado.
    Como el otro gobierno fue un populismo con caracteristicas fascistas (Para no decir un gobierno fascista.)

  3. después.de vivir lo que se vivió con el kirsnerismo-cristinismo, es sencillo construir frases con adjetivos calificativos y obstaculizar acciones de gobierno, ignorando el interés general y solo pensando en el interés personal Total tienen resto para esperar otras décadas de desastres; argentina aguanta y todo sigue igual; el campo sigue produciendo y se podrá seguir pagando subsidios, sigamos amándonos y reproduciéndonos-Alberdi decía “gobernar es poblar”-claro en otra época.-

  4. después.de vivir lo que se vivió con el kirsnerismo-cristinismo, es sencillo construir frases con adjetivos calificativos y obstaculizar acciones de gobierno, ignorando el interés general y solo pensando en el interés personal Total tienen resto para esperar otras décadas de desastres; argentina aguanta y todo sigue igual; el campo sigue produciendo y se podrá seguir pagando subsidios, sigamos amándonos y reproduciéndonos-Alberdi decía “gobernar es poblar”-claro en otra época.-

  5. Querido Edi, me alegro de que tu ojo se va enderezando! Suena casi como a un despertar. De a poco te irás acordando de unos papers; de a poquito irás recordando las indefinidas beneficiencias de nuestra vicepresi con guita en cómodos bolsitos y sobres que fluían caudalosos por los rincones de su casa; llegará el momento en el que colijas de tus recuerdos que no es de ahora que el tipo manda a buscar a su flia a Punta con el helicóptero presidencial, ¡Ya había estado dejando a sus amigos por casa con nuevo juguete!
    Pronto verás que “odebrecht”, así como sus congéneres autóctonos, los contratistas de obra pública, vienen haciendo lo que siempre han hecho, untar las manos de cuanto político y funcionario fuera permeable a las ofertas disponibles -sólo que ahora son ellos mismos quienes se encreman-. Así, mientras Josecito arrastra penosamente sus morlacos, Mozen Fonseca ayuda a los que logran suficiente impunidad (la pagan o la fuerzan) a preservar la gran torta fuera de la voracidad popular.
    And so. Mucha tela para cortar, no sólo hilachas. Estaba preocupado, me perdonarás: era como que vos, que antes veías todo -aún lo que no existía sabías magnificarlo hasta dotarlo de carácter informativo-, desde hace como un año y medio se te veía como un poquitito autista, puede ser? O bizco. Con respeto, lo digo. (Peor sería enterarme de que te hubieran encremado -ahí se me cae un ídolo.).
    Espero enterarme de tus redescubrimientos en tus palabras. Espero que permanezcas lúcido, y que no te vayan ganando por ahí los mocos de pavo, por el bien de todos.

    1. La palabra “defecto” es repugnante, porque encierra un juicio en sí. Las características físicas son las que nos distinguen, como a Pinocho la naríz que crece con la mentira.

  6. Desgraciadamente es así, será que hay una camada de políticos que no entiende o no le explicaron en la escuela lo que es la palabra “honesto, honestidad” O es tal vez que tenemos que sufrir como pueble el karma colectivo?
    Es lamentable, pero cuanto más avanzamos, más corruptos y deshonestos son los políticos. Muy triste

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