Política, Sin categoría / 9 de marzo de 2017

Racha negra de Malvinas: murieron 22 ex combatientes entre enero y febrero

Los veteranos denuncian que la cifra es producto del estado de abandono en que los dejó el Gobierno. El proceso de “desmalvinización”.

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El reclamo de los ex combatientes, una constante.

Otra vez la cuestión vinculada con la guerra de Malvinas desafía al Gobierno a clarificar su postura política y presupuestaria sobre el tema. Se denuncia la muerte de 22 veteranos en lo que va del año, a través de un comunicado de la Asociación Combatientes de Malvinas por los Derechos Humanos (Acomadeh). La misma fue creada en 2013 y es presidida por Gustavo Pirich, ex combatiente y periodista, quien se había cruzado con Mauricio Macri por despidos a hijos de veteranos en el Museo Malvinas y otras dependencias estatales, en un homenaje a los caídos el año anterior. Para la organización, el Estado adeuda la aplicación de la ley 23.109, promulgada en 1984 y que prevé beneficios en cuanto a salud, trabajo, vivienda y recursos a ex soldados conscriptos que han participado en las acciones bélicas entre el 2 de abril y el 14 de junio del ’82. Consultado por NOTICIAS, Pirich alerta: “Hay un proceso de desmalvinización que comenzó con sacar de los billetes a las islas y poner por encima del reclamo de soberanía el interés económico sobre el territorio”.

Según denuncia Acomadeh, la mayoría de las muertes en los primeros cuarenta días del año, se deben a paros cardíacos repentinos, ACV y cáncer. Pirich dice que de haberse realizado los chequeos médicos correspondientes se podrían haber detectado a tiempo las secuelas y enfermedades. Y alerta que de continuarse con esta tendencia, proyectan 173 muertes para 2017. La asociación solicitó a través de ANSES un informe sobre la cantidad de bajas teniendo en cuenta las pensiones a ex combatientes pero aun están a la espera de dichos datos. De obtenerlos sabrán los fallecidos por causas “naturales” desde los 90 hasta la actualidad.

Por otra parte, sobre la política divulgativa que hace el actual gobierno, Pirich dice que “en el afán de democratizar todas las voces y permitir la libertad de expresión se están filtrando miradas fascistas”. Si bien reconoce más afinidad con el kirchnerismo, dice que se han opuesto a varias cuestiones polémicas como la designación del ex comandante en jefe del Ejército, César Milani, procesado por delitos de lesa humanidad. También explica que el proceso de identificación de los restos de combatientes enterrados en el cementerio de Darwin que se llevará a cabo entre marzo y diciembre de este año fue una iniciativa motorizada por el gobierno anterior. Se trata de un procedimiento opcional, que se abordará caso por caso donde los familiares interesados deberán dar su consentimiento y aportar su correspondiente muestra de ADN.

En diálogo con este medio, Federico Lorenz, especialista en el periodo y actual director del Museo Malvinas, inaugurado por Cristina Fernández en 2014 y que funciona en el predio de la ex Esma, señala que el reclamo por asistencia psicológica y social es uno de los más arraigados por el movimiento de ex combatientes. Indica que “hubo un abandono formidable hasta el año ’89, donde se produjo la mayor parte de los suicidios”. “El Estado sigue ausente porque aún no hay cifras exactas”, señala. Y aclara sobre la asistencia que “es muy dispar la situación en cada provincia y que no tiene que ver solo con el gobierno actual”.

 

4 comentarios de “Racha negra de Malvinas: murieron 22 ex combatientes entre enero y febrero”

  1. Alejandro:

    Sin animo de entrar en polemica. Hay 2 puntos a tener en cuenta.
    1) La nota no hace referencia a la EJEMPLAR MOVILIZACION que se desarrollo el 09/03/17.
    2) Los componentes de la fotografia, son Veteranos de Guerra.
    Lo que si es de discutir es el desalentador panorama que plantea Pirich respecto de las posibles “bajas” a futuro; donde el mismo vaticina 3 “muertes por semana”.
    Por ultimo donde dice que “…de haberse realizado los chequeos médicos correspondientes se podrían haber detectado a tiempo las secuelas y enfermedades…” tal revision medica es una desicion personal y no se le puede inculcar el desenlace a obra social alguna.

  2. El soldado no piensa, el soldado ejecuta.

    Es una de las frases mas oscuras, hipócritas y despiadadas con las que en el ámbito militar se justifica la destrucción psicológica (y física) de los soldados. Y también con la que se deja al descubierto el menosprecio hacia los mismos. Evidencia la nula importancia que se le da al soldado dentro y fuera del ámbito militar. Esa frase encierra el concepto que los soldados son reemplazables, insignificantes, que a nadie le importa su integridad. No son personas. (Quizás eso sería lo ideal, ……..pero hablamos de personas).

    La parte “pensante” del poder, de la sociedad, de la guerra, la que lleva al soldado al combate, lo menosprecia y estupidiza buscando que actúe de manera similar a la de un autómata, para que responda ciega y rápidamente a cualquier orden.
    El soldado es para ellos una “barata herramienta” del combate, en donde el objetivo principal es matar para sobrevivir y no importa entonces el daño que se haga a la “herramienta” con tal que la misma permita alcanzar el objetivo.

    El soldado no piensa, el soldado ejecuta.

    De esa manera no evalúa las consecuencias de los actos que realiza: No piensa ni en los daños que provoca en los otros (que son los mas fáciles de ver), pero sobre todo no piensa, no toma conciencia de los daños que se realiza a sí mismo.

    Cuando se combate, se actúa en equipo, en un entorno sin reglas claras (pero sí con ciertos códigos), en el que no hay leyes, ni Dioses, ni Diablos muy presentes, ya que en pos de preservar la vida: “todo está bien”. “Todo vale”.
    Un entorno violento que justifica cualquier acción y en el que “no pensar” en lo que se hace, hace que uno no se sienta responsable, ni tome conciencia de lo que está sucediendo.

    El problema, ya se ha dicho muchas veces, se manifiesta en la posguerra.
    Cuando el ámbito cambia, cuando el medio en el que vuelve a vivir la persona (el soldado) es un entorno más “normal”, con leyes, Dioses y demonios mas claros y presentes.
    Porque cuando las balas dejan de silbar, cuando pasa el tiempo y vuelve la calma, “el soldado …… piensa”.

    Y eso es un problema.

    Cuando el soldado apoya su cabeza en la almohada, y se queda solo con sus pensamientos, solo con su conciencia, solo con Dios como juez y como testigo…..los pensamientos aparecen.

    Cuando solo se desea dormir y descansar y los recuerdos de esos terribles días de combate, se hacen presentes en la mente cada noche, sin pedir permiso y no dan descanso……. se piensa.

    Cuando ya no se está bajo el “amparo” del combate, cuando la paz deja momentos para pensar y para tomar conciencia. Cuando se busca la paz y las cosas se recuerdan y analizan “más allá de uno”, aparecen los análisis, las dudas…….y se piensa.

    Cuando la persona después de lo vivido, toma conciencia que el enemigo a quien mató era al fin y al cabo alguien tan humano e inmerso en la misma caótica y violenta situación que él mismo. Es difícil sacar conclusiones objetivas, y ….se piensa.

    Cuando la cruda realidad pone de manifiesto que no era verdad -y que a pocos le importa realmente- todo eso por lo que se justificó ir al combate. Cuando se cae en la cuenta que no era verdad lo de la lucha justa y lo del perdón divino…… se piensa (y mucho).

    Cuando se está sin el apoyo de los compañeros de combate que lo protegían, sin los “superiores” que ordenaban lo que hacer y lo que no se debía “pensar”…… se piensa. Y se piensa en que habría que replantear muchas cosas.

    Cuando los recuerdos de los gritos, los bombardeos, los helicópteros, los aviones, los muertos, aparecen en los sueños y hacen vivir una y otra vez el horror del combate.
    Cuando se desea mas que nada poder dejar de lado los fantasmas de la guerra y ocuparse de otras cosas mas importantes.
    Cuando la sociedad pensando en proteger o reconocer a esa persona lo sigue identificando con su rol de combate, forzándolo a vivir así con una identidad y en un tiempo que ya no existen…….. se piensa y aparecen en la mente muchas preguntas sin respuesta.

    Cuando se quisiera con todas las fuerzas no pensar, y poder hacer realidad esa mentira tan grande tantas veces escuchada: “el soldado no piensa”.
    Cuando se quisiera no vivir de una pensión y tener un rol y un empleo digno que identifique a esa persona en la paz y no ser visto solo como un “ex combatiente”.

    Cuando las fuerzas flaquean en un entorno adverso en el que se requiere atención y contención para seguir adelante, para superar los fantasmas del combate y sepultar -sin olvidar- todo lo relacionado al ámbito militar, al horror de la guerra, sin quedar por eso pegado a la sensación de haber sido usado y descartado como un preservativo…….. es ahí cuando muchos deciden poner fin al problema de “pensar” del modo que mas conocen: ………… de un corchazo.

    CCH2007

  3. La fotografía de la nota no corresponde a ex combatientes. Es una foto de personal movilizado que no participó de combates . El articulo se refiere a personal que entró en combate en Malvinas y son datos correctos.Esto refleja medianamente el grado de conocimiento e interés periodístico sobre esta problemática. Por estas cosas y otras mas el personal que combatió se plantea para quien y por que fueron a pelear a las islas. La indiferencia del tema y la hipocresía pesan mucho.

    1. Alejandro no se que fotos estas viendo, pero las 2 únicas que veo en la galería ilustrando esta nota son verdaderos ex soldados Conscriptos que SI combatieron en Malvinas. No son movilizados y todos son de ACOMADEH, Asociación Combatientes de Malvinas por los Derechos Humanos. Presidente Gustavo Pirich combatió en Wireless Ridge, Monte Longdon, Puerto Argentino como soldado conscripto del Regímiento Mecanizado 7.

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