OPINIóN | 04-06-2019 12:32

Deep web: crímenes profundos

Si uno toma el mercado negro en su totalidad: o sea narcotráfico, armas, tráfico humano, etc, se está ante el 3.6 % del PBI mundial.

El siglo XX culminó con el más fabuloso de los inventos: Internet como el catalizador de un nuevo universo virtual. Se crearon empresas nativas de la web y el concepto de libertad se extendió sin fronteras.

A medida que las regulaciones aparecieron, la libertad en su expresión más anárquica se fue corriendo desde la DeepWeb cuyo contenido no es indexable por los buscadores hacia sus capas más profundas: la darkweb, una red dentro de la red diseñada para escapar de toda regulación y a la que se accede por aplicaciones específicas. A esta red se entra por navegadores como Torch, Whomix y hasta sistemas operativos como Subgraph OS.

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El gran espaldarazo de las darknets, o sea de las redes independientes una de la otra, que componen la darkweb, vino por la creación del Bitcoin. Contar con un medio de pago anónimo y fácilmente transferible fue algo disruptivo.

Si uno toma el mercado negro en su totalidad: o sea narcotráfico, armas, tráfico humano, etc, se está ante un volumen de US$ 2 billones según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito o sea el 3.6 % del PBI mundial. El bitcoin tiene una capitalización de mercado de US$ 150 mil millones. O sea, se podría aumentar diez veces su cotización llegando a usd 90 mil por bitcoin y aun así no captaría la totalidad del mercado negro.

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El crimen parece haber encontrado el mejor de los mundos. Y lo que ahora se descubre, como el caso del médico Ricardo Russo quien utilizó tecnologías muy poco sofisticadas como un simple eMule es básicamente nada comparable con lo que está en las darknets. Si hay algo que puede frenar el incipiente desarrollo es la técnica que la naturaleza desarrollara desde el inicio de los tiempos: el camuflaje.

Pero nada nos garantiza que cuando los gobiernos envíen personas a ese mundo vuelvan como salieron. O aun peor las mismas actividades de los gobiernos dentro de ellas pueden ser muy dañinas. Simplemente desconocemos hasta que límites pueda llegar el terror. El siglo XXI nos llegó con lo siniestro a sólo una tecla de distancia.

*Periodista especializado en Tecnología e Innovación. TEDx Talker.

por Pablo Wahnon

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