Restaurante / 2 de Marzo de 2012

Restaurantes

Frutos del mar y la tierra

“José Luis”. Av. Quintana 456. 4807-0606. Abierto todos los días de 12 a 15 y de 20 al cierre. Principales tarjetas. $ 120/$ 220, sin bebidas.

Por

Clásico y entrañable. En Recoleta, cocina de inspiración española con matices argentinos, donde la calidad prevalece.

La situación fue algo complicada: llovía copiosamente, el restaurante tiene un patio muy agradable que la lluvia no permitió utilizar, además se cortó la electricidad, que se repuso en forma intermitente. La pareja que había ido a cenar no se preocupó y se sentó en una mesa lindera con el patio. El servicio y la cocina enfrentaron el desafío y acabaron comiendo calamares, gambas, merluza, etc. etc., que son el núcleo de las especialidades de la casa. Al final brindaron con el triunfador equipo de salón y cocina, y todos fueron felices. Un valioso ejemplo para tener en cuenta, y que sucedió en “José Luis”, con testigos.

Este nombre es el del fundador de la casa, el asturiano José Luis Blanco, empresario gastronómico de larga vida, que se retiró y cambió la gestión, y los propietarios pasaron a ser Liliana Lugones y Vicente Núñez y sus hijos, que mantuvieron, en general, el veterano personal de cocina y el estilo de la casa, que se basa en una cocina de inspiración española, de mar, con matices argentinos y un extenso menú, cuyo primer paso se inicia con “De España”, o sea: productos importados, pescados y mariscos (endivias con anchoas, jamón de Jabugo, mejillones en escabeche, etc.) y continúa con una extensa propuesta de platos marítimos, jamones, conejo, platos de cuchara, platos del día, carnes vacunas, ensaladas, postres, etc. Leer con calma el menú lleva tiempo, ya que las opciones son más de 150 (sumando dulces), por ejemplo: calamares al ajillo, gambas a la plancha, pulpo a la gallega, cocochas en salsa verde, langostinos gratinados, mejillones o navajas en salsa verde, pimientos de piquillo, rabas, setas a la plancha, surtido de mariscos con o sin pulpo, patas de centolla, pescados a la plancha (abadejo, róbalo, mero, etc.), berenjenas rellenas con bacalao, chernia al horno con papas, cochinillo a la segoviana (para 2 personas), merluza negra con vegetales, etc., y por otro lado ,bifes de chorizo o de lomo, y como postre una serie de tartas heladas Balcarce, etc., un verdadero festín de alternativas.

Es agradable y positivo para la gastronomía que se mantengan restaurantes que pueden recibir la medalla de “Clásico”, es decir, con una cocina, servicio y ambientación que responde a una estética de un modelo entrañable que representa lo que podemos llamar “cocina porteña, versión española”. En realidad, la cocina porteña tiene una inclinación al estilo de larga vida, con ciertos cambios aquí y allá, pero sin alterar el fondo de los sabores y texturas. Si analizáramos las recetas de esta casa y su preparación, es probable que encontremos sabores y texturas entrañables, quizá encadenados con modalidades que tuvieron ligeros cambios. pero que exaltan los aromas y sabores. Calidad, ante todo.

 

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