Restaurantes / 31 de agosto de 2012

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Pesca de mar, panorama de río

“El Muelle”. Club de Pescadores. Av. Rafael Obligado y Av. Sarmiento, Costanera Norte. 4773-2216. Pescados y mariscos. De martes a sábado, mediodía y noche. Domingo mediodía. Tarjetas. Reservas. Menú del Chef $ 180. Precio a la carta (con vino) $ 200.

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Basta con un paseo por la rambla de Montevideo para saber lo que es honrar un río y otro por la Costanera Norte de Buenos Aires para saber lo que es ignorarlo. Por qué la Reina del Plata fue construida dándole la espalda a su río es otra de las paradojas porteñas cuya explicación quedó enterrada en el pasado. La realidad es que comer bien en Buenos Aires, con una buena vista del Río de la Plata, es un privilegio por el que “El Muelle” se lleva todos los premios.

Ubicado en el primer piso del majestuoso edificio estilo Tudor del Club de Pescadores, monumento nacional desde el 2001, el salón de “El Muelle” es un auténtico mirador. Las paredes y mantelería blancos potencian la luz natural que entra por sus amplios ventanales, por los que se ve el río en todo su ancho, hasta el horizonte. La especialidad de cocina, como no podía ser de otro modo, son los pescados y mariscos, preparados por el chef Martín Sclippa. Chile, Ecuador, Mar del Plata, cualquier puerto es bueno a la hora de conseguir la gran variedad de pesca marina ofrecen en su carta. Las preparaciones privilegian el sabor del pescado que, siguiendo el gusto popular argentino, suele estar un poco más cocido de lo indicado. “Me lo devuelven y me piden que lo cocine más”, nos cuenta Sclippa, quien sin embargo no hace concesiones con, por ejemplo, el atún rojo, un manjar que debe comerse vuelta y vuelta ¡o nada!

La carta de “El Muelle” es pura tentación para los amantes del pescado. Desde las entradas en adelante, cada plato se destaca por lo colorido de sus acompañamientos, generalmente productos de la tierra que se complementan los sabores del mar.
Para empezar, la clásica fritata de mar, con rabas, calamarettis, vieiras y gambas acompañadas por tres salsas entre la que se destaca la romesco, de tomates cherry, almendras, croutons y pepperoncino. Dentro de los principales, la pesca es diferenciada entre las cocciones a plancha y las brasas. El plato estrella es el salmón rosado del Pacífico con gratén de espinacas y papas plomo con hierbas, pero le recomendamos aventurarse a otras variedades menos populares como la merluza negra a la manteca de tabaco flambeada con whisky, puré rústico de papas, tacos de jamón crudo y hongos o el pez espada con refrito de ajo y vinagre de jerez, espárragos, habas, panceta, chauchas, portobellos y espinacas. También probamos el lenguado con salsa de camarones y soufflé de maíz y la chernia a las brasas con berenjenas, pimientos y cebollitas grilladas, ambos en preparaciones logradas. Para cerrar, la torta húmeda de chocolate amargo, cremoso de chocolate blanco y sorbet de frambuesa o el cheesecake con frutos rojos, con original base húmeda tipo budín de pan.

Comer frutos del mar, si no frente al océano, frente a una gran extensión de agua, potencia la experiencia. En “El muelle” la vista vale, pero la excelente atención y las cuidadas preparaciones, garantizan un buen viaje.

 

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