Danza / 11 de octubre de 2013

DANZA

Un salto desde la otra orilla

Ballet Nacional del Uruguay SODRE. Director: Julio Bocca. In the middle somewhat elevated (William Forsythe/Thom Willems); El corsario (pas d’esclaves) (Anna-Marie Holmes sobre Petipa/Perrot / Adolphe Adam); Without words (Nacho Duato/Franz Schubert); Sinfonietta (Jiri Kilián/Leos Janacek). Teatro Colón.

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★★★★★ Fundado en 1935, el Ballet del SODRE (Servicio Oficial de Difusión Radio Eléctrica) no había visitado nunca la Argentina. Su debut trajo una doble expectativa: tener en el escenario del Colón a una compañía que históricamente ha contado con el permanente aporte de artistas argentinos, y celebrar la vuelta del ex bailarín Julio Bocca, ahora en su papel de director artístico. En ambos aspectos, la presentación no pudo ser mejor.

Se habla de una ‘refundación’ de la institución. Efectivamente, la llegada de Bocca ha transformado al joven elenco, brindándole la posibilidad de trabajar con maestros y coreógrafos de primer nivel. Con perseverancia, y más de 90 funciones al año, el Ballet del SODRE ya cuenta en su haber con obras del siglo XX y repertorio clásico y romántico.

Para muestra de la mano segura y moderna de Bocca, bastó ver a los 28 bailarines que viajaron a Buenos Aires, de un total de 65 que integran el elenco. Con empuje y disciplina, salieron airosos del gran desafío de bailar obras de tres puntales de la danza del siglo pasado: William Forsythe, Nacho Duato y Jiri Kylián, y un ejemplo paradigmático del ballet académico.

Tanto la coreografía de Forsythe como la de Duato no se habían visto nunca en nuestro país, así que su elección fue acertada por partida doble. ‘In the middle…’, que abrió la velada, es una de las más importantes producciones de Forsythe. Sin elementos dramáticos y utilizando pasos reconociblemente clásicos pero con una dinámica contemporánea, la obra se torna demasiado extensa, en especial por el escaso desarrollo del reiterativo material musical que la acompaña.

De todos modos, hizo las veces de intrincado aperitivo para apreciar las virtudes de la compañía, mucho mejor aprovechadas en ‘Without words”. Nacho Duato pergeñó una hermosísima coreografía estructurada en tríos y dúos, entrelazados por seis ‘lieder’ de Schubert transcriptos por Mischa Maisky para violonchelo y piano.

Estrenada en 1998 por el American Ballet Theatre, puede colegirse la influencia que esos bailarines tuvieron sobre Duato a la hora de definir el estilo del trabajo, de una melancólica delicadeza. La utilización de imágenes que retienen figuras y pasos resultó un acertado complemento para la danza, destacándose las bellas evoluciones grupales.

Entre ambas obras, el ‘pas d’esclaves’ de ‘El corsario’ sirvió para descubrir a Ciro Tamayo, malagueño de 19 años, invitado por Bocca como primera figura. De gran expresividad, Tamayo simplemente deslumbró por la liviandad de sus saltos y su trabajo de partenaire. Junto a él, la uruguaya María Noel Riccetto (ex integrante del American Ballet Theatre) tuvo una destacada actuación.

Como cierre, la espléndida ‘Sinfonietta’ del checo Jiri Kylián trajo el admirable recuerdo de su compañía, el Nederlands Dans Theater interpretándola en 1995. A 35 años de su estreno, la obra no ha perdido un ápice de frescura, hecha carne en los talentosos bailarines del SODRE, a los que esperamos ver muy pronto en una nueva visita a nuestro país.

 

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