Sociedad / 17 de Mayo de 2015

Femicidios: Palabras que matan

La forma en que se habla sobre los crímenes de mujeres a manos de sus parejas marca cómo se piensa. Cuidado con las palabras.

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No a la violencia contra la mujer

Ahora que los asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres ocupan el centro en los medios masivos de información y no un espacio sobrante sin publicidad, es el momento para machacar otra vez sobre el uso de las palabras, uno de los tantos hinchapelotismos de las feministas mala onda. Porque entre “los comunicadores” nunca falta el distraído, el guardián de la costumbre o, simplemente, el misógino canchero que mete la pata hasta el cuello. No se trata de una pulcritud polite sino de razones ideológicas profundas: quien dice mal es porque piensa mal y por lo tanto, comunica, difunde, reproduce lo que debe ser desterrado de ese deseado mundo en que las relaciones igualitarias nos amparen a todos.

Los integrantes de PAR, es decir, Periodistas de Argentina en Red “por una comunicación no sexista” elaboraron en el 2008 un decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia contra la mujer que fue acercado a periodistas y editores. Y que habrá que seguir acercando. Breve y clarísimo. De lectura obligatoria, aquí resumimos tres de las reglas que marcan la cancha a los “errores” más reiterados:

-No hay violencia en general sino que estamos hablando de violencia contra las mujeres, violencia de género o violencia machista, los tres términos correctos para referirse a este delito y problema social.

–Basta de “crimen pasional” para referirse a femicidios: no se mata por un exceso de amor romántico.

–No hay motivos ni justificaciones para la violencia de género: la única es el control y la dominación que determinados hombres ejercen contra las mujeres.

Decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia contra la mujer

 

2 comentarios de “Femicidios: Palabras que matan”

  1. Otra falacia de este instructivo de corrección política al margen de la explicación del prologo sobre los cinco mil años de monoteísmo, es sobre el “crimen pasional”

    El crimen pasional es una variante del femicidio y puede darse en otras situaciones no necesariamente entre un hombre y una mujer, es decir puede haber un crimen pasional que no sea femicidio.

    La figura de haber actuado obnubilado por una ‘emoción violenta’ sigue vigente como concepto, los ejemplos sobran.

    Si el vulgo relaciona “crimen pasional” con la culminación natural de una historia de amor apasionado no hace a la cuestión.

    Otra cosa es catalogar como “crimen pasional” cuando hubo un seguimiento previo de la víctima, cuando la víctima muere finalmente tras un período de abuso sistemático, cuando es atraída con un aviso de trabajo, cuando es acechada y atacada por un desconocido, cuando es capturada por el dueño de un prostíbulo…

    Pero el “crimen pasional” es una definición que puede, y debe, aplicarse a algunos casos de femicidio.

    Es llamativo como personas que están enfrascadas completamente en el tema, incurran en estos errores tan gruesos y que se repiten tantas veces.

  2. es un tema muy difícil que se presta a ser desvirtuado, al menos, en dos direcciones: una la de ser usufructuado para fines personales, como el caso del jefe de gabinete Anibal Fernandez que después de amenazar a Elisa Carrió con que la iba a “embocar” hoy aparece en las redes con el cartelito de “ni una menos”.

    “embocar” significa en la jerga barrial, meter un puñetazo de nock out o meter un balazo.

    después está la posibilidad de que se desvirtúe hacia el perjuicio a un inocente, sino debemos plantearnos que la mujer es santa, casta y pura, y que como dice la filosofa Amelia Valcárcel no tiene “derecho al mal”

    la ley debe contemplar el “derecho al mal” de la mujer, porque estas propuestas de ley parecen hechas para proteger a un ser anodino, inocente, tan angelical como una persona con una discapacidad mental grave.

    puede una mujer hacer uso de estas leyes para deshacerse de un marido que jamás la golpeó pero que ya no le interesa sexualmente?

    puede o no puede, es posible o no es posible que este tipo de leyes se usen en este sentido?

    evidentemente sí.

    entonces, aquellos que propician estas leyes o no tienen real capacidad para analizar el asunto o lisa y llanamente están lucrando políticamente.

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