Cultura / 27 de Enero de 2016

Ruinas sin turismo en México

Las maravillas del yacimiento de Cobá según la mirada de un historiador.

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Cobá es un yacimiento arqueológico de la cultura maya precolombina en México, a noventa kilómetros al este de Chichén Itzá y a cuarenta al noroeste de Tulum. El significado de Cobá podría ser “agua abundante” (“cob” es “agua” y “ha” es “abundante”) por la proximidad a unos pequeños lagos que abastecían de agua a la población.
Llegó a ser una de las ciudades más grandes y poderosas del norte de Yucatán, con una población de 50.000 habitantes y una extensión de ochenta kilómetros cuadrados. Esta situación se transformó entre los años 900 y 1000 de nuestra era cuando la aparición de Chichén Itza provocó una larga disputa entre ambas ciudades y sus satélites que culminó con la derrota militar de Cobá. A partir de entonces habría subsistido como una ciudad de segundo orden hasta que los conquistadores españoles la encontraron deshabitada y abandonada.
El paso del tiempo hizo que la selva la devorara y ocultara durante siglos por lo que los primeros estudios arqueológicos datan de principios del siglo XX. No hace mucho que se abrió a los visitantes y es importante conocer estas ruinas ahora, antes de que el turismo masivo las impregne de vulgaridad y barullo.
De acuerdo con una regla universal del buen viajero, aplicable también en este caso, lo mejor es hacer la visita por propia cuenta en compañía de algún guía contratado a la entrada. La distancia de varios kilómetros desde el ingreso hasta las ruinas se la puede recorrer caminando, en bicicleta alquilada o en unos pintorescos bicitaxis.
La mayor parte de Cobá está aún cubierta por la selva y entre los edificios rescatados se destacan la cancha de pelota, el observatorio astronómico, la iglesia y, sobre todo, la imponente pirámide de Nohoch Mul de casi cincuenta metros de alto que, a diferencia de la de Chichen Itzá, hay autorización para subirla a pie por peldaños muy estrechos y desgastados lo que hace el asunto bastante peligroso aunque he visto audaces trepando en chancletas o suecos.
Es aconsejable también disponer de tiempo para visitar los “cenotes” de Cobá. “Cenote”es un término que proviene de la palabra maya “dzonot”, que significa “abismo”. Son pozos de agua dulce creados por la erosión de la piedra caliza, algunos abiertos y otros subterráneos. Para el mundo maya tenían un significado religioso, orar en ellos y bañarse en sus aguas era entrar en comunión con los dioses.

* Escritor e historiador.

 

2 comentarios de “Ruinas sin turismo en México”

  1. Hay un error en la traducción al castellano de la palabra “Coba”, “Ha” es agua y “Cob” es abundante.

  2. hay Pacho, como es eso de conocerlas “antes que el turismo masivo las llenes de vulgaridad y barullo” ? Se te cae la clase burguesa en la que naciste, ese turismo masivo sirve para esparcir cultura y dar de comer a los habitantes locales “antes que la droga contamine esa sociedad”…

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