Cultura, Sin categoría / 1 de mayo de 2016

Cervantes según Javier Cercas

A 400 años de la muerte del autor de “El Quijote”, el escritor Javier Cercas habla de su influencia en la literatura actual. Entrevista exclusiva con NOTICIAS en Barcelona.

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NOTICIAS: ¿Qué es “el punto ciego”, la idea con que titula su nuevo libro?
Javier Cercas: Es un punto a través del cual no se ve nada. Pero precisamente la novela ve a través de ese punto ciego. La novela ilumina a partir de esa oscuridad central. Ese silencio la vuelve elocuente. Todas las novelas funcionan de una manera parecida. Hay una pregunta, todo libro pensado así es un intento de contestar esa pregunta, y al final del libro, de esa búsqueda, ¿cuál es la conclusión?: que no hay respuesta. La respuesta es la búsqueda, la propia pregunta.
NOTICIAS: Cervantes es central en su tesis… ¿cuál es la pregunta en ese caso?
Cercas: ¿Don Quijote está loco o no? Ambas cosas: esa es la ironía, el punto ciego. Y eso trato de hacer en mis propias novelas, trabajar esa paradoja. La novela, sin ironía no existe. Y ese punto ciego le da espacio al lector para que complete la obra. Uno de los grandes descubrimientos de Cervantes es que la novela es un género esencialmente irónico. Don Quijote está totalmente loco, debería estar en un sanatorio; pero al mismo tiempo, está cuerdo, es un personaje sensatísimo, capaz de discurrir con la mayor lucidez acerda de los temas más complejos. Eso es irónico. Y eso está en el corazón del libro, y luego toda la novela moderna lo tiene como eje. Esto es el “punto ciego”. Esa paradoja central en torno a la cual gira todo el libro.
NOTICIAS: ¿La novela actual sigue trabajando con el legado de Cervantes?
Cercas: Además de la teoría del punto ciego, otra idea fundamental que también descubro releyendo El Quijote es la de la multiciplicidad de la novela, de su libertad total, de la novela como género de géneros, donde cabe todo. Y mi argumento es partir de Cervantes, yo siempre parto de Cervantes: él es el inicio de todo, en cuanto a novela se refiere. Mi relectura de Cervantes consiste en dos cosas: primero, la libertad total, Cervantes nos dice “hagan ustedes lo que les dé la gana”. Implíctamente, porque ese género no tiene padre, no tiene normas, es un género nuevo. La tragedia, el teatro, todos tenían normas. Eso significó que fuera un género infinitamente versátil, maleable, donde caben todos los demás géneros narrativos, como ocurre en el Quijote, y también los otros. Esa es la historia de la novela: cómo fagocita todo lo que tiene a su alrededor, la Historia, la poesía, el ensayo, el periodismo, todo. Y lo va haciendo suyo: eso es lo mejor que tiene la novela, y eso es lo que intento aprovechar en mis novelas. Y el segundo punto es la ironía, de la que ya hablamos.
NOTICIAS: Usted habla de un tercer momento histórico de la novela, en la evolución que traza a partir de Cervantes…
Cercas: Exacto. Hay un primer momento que es el de la libertad total, que es el momento inaugural. Cervantes, Sterne, Fielding, Diderot… los cervantinos. Luego viene un momento clásico, en el que se prescinde de la libertad para construir el rigor. Se intenta dotar a la novela de altura, de dignidad, se la intenta convertir en un género serio. Es el momento de la novela decimonónica, con un rigor constructivo que no tenía antes. Balzac o Flaubert, que construye geométricamente. El tercer momento, para mí el ideal, es éste, el que yo quiero que sea hoy para la novela: uno que combina las virtudes del primero con las del segundo. Es decir, la libertad con el rigor constructivo. Un ciclo que comenzaría con Joyce. Y que no termina, a pesar de los pronósticos.

 

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