Showbiz / 18 de Enero de 2017

La venta de los vinilos creció en el 2016 un 56%

Con la aparición de las fábricas nacionales se potenció la oferta. Las discográficas abrieron sus catálogos y se llenaron las bateas. Ahora empujan por la aparición de bandejas de fabricación local.

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Durante el 2016, la venta de vinilos creció un 56,6% en nuestro país (en el mundo el alza es del 26% en comparación al 2015), alimentada principalmente por los fanáticos del rock: 63% de los discos vendidos en 2016 fueron de rock o subgéneros).
Eventos como La Noche de los Vinilos (hacia fines de noviembre), La Noche de las Disquerías, y las promociones navideñas de las principales cadenas, empujaron la venta en el último trimestre. Pero fue la aparición en 2016 de las grandes empresas copiadoras la que permitió el fenómeno, devolviendo a las bateas álbumes históricos como “Artaud” (Pescado Rabioso), “Cómo conseguir chicas” (Charly García), “Relax” (Virus), “Llegando los monos” (Sumo), y “Nada personal” (Soda Stereo). Además de la edición en vinilo de los lanzamientos: “Soy” (Lali), “11” (Abel Pintos), y “Pecado capital” (La Beriso), entre otros.

De fábrica

Hasta el 2015, el nicho argento del vinilo se alimentó del vintage y las fabricaciones caseras. La brasilera Polysom (que funciona desde 2009) era la única gran fábrica de la región. Pero la creciente demanda hacía necesaria la vuelta del mainstream a nuestro país.
“Había una tendencia, no sólo en la Argentina sino a nivel mundial, en la que el vinilo venía tomando cada vez más fuerza año tras año”, refrenda Damián Amato, presidente de Sony Music Cono Sur.
Finalmente, en abril de 2016, el Grupo Laser Disc, arrancó con la producción. “Hubo problemas y dudas, además de una larga lucha para conseguir las máquinas”, explica Nicolás Muscó, gerente general de GLD.
Con una inversión de “cerca de un millón de pesos”, esta unidad de negocios de vinilos se plantea ganar espacio en la región y exportar. “Hay fabriquitas de vinilos que te hacen compilados de lo que vos quieras, pero no pagan ningún derecho. Nosotros trabajamos con Warner y la ventaja que tenemos es la velocidad, por hacer todo el proceso en la Argentina”, cuenta el gerente de Laser Disc, que produce ya unos 40 mil discos por mes.
Su competencia más directa son los hermanos Diego y Mariano Morello, dueños de Gráfica Morello en Parque Chacabuco (en las históricas instalaciones del sello CBS), una empresa ligada a la industria discográfica: por 30 años se dedicó a imprimir las tapas y sobres internos de vinilos, casettes, DVD y CD’s. “Un día vino Damián Amato, directivo de Sony Music, y nos habló de la posibilidad de volver a hacer vinilos, y nos fue cebando. Así fue que volvimos a comprarnos las máquinas, trajimos expertos de Alemania y República Checa para capacitar a los trabajadores, y rescatamos a un consejo de notables que trabajaron en los ’70 y ’80 en la fabricación de vinilos”, relata Mariano Morello. Los notables son empleados que integraron las filas de las cinco fábricas de vinilo que existieron en los ’70 en Argentina, y que hoy superan los 80 años, que ya llevaban varios años jubilados. Es que en el vinilo, todo apela a la nostalgia. “El vinilo tiene mejor cartel que el CD, que tiene una apariencia mucho más barata. El vinilo se ve como una obra de arte, algo para guardar, para coleccionar”, explica Dave Reilly, de Warner Music.

Precios

En Yenny y El Ateneo, los precios de los vinilos nuevos oscilan entre 600 y 1200 pesos. “Están algo altos, pero es un problema casi endémico, porque la industria discográfica no controla las bocas de expendio que son las disquerías. Cuando las compañías puedan fijar el precio final y nosotros aumentemos la cantidad de vinilos fabricados, los precios van a bajar”, auguran desde Laser Disc. Mientras tanto, las disquerías agitan el nicho con promociones. En Navidad, Yenny regalaba la bandeja a quien comprara diez vinilos, por ejemplo.
“Estamos llegando a fin de año con más de 150.000 vinilos vendidos, lo cual es un número muy importante en cuanto a un formato que aún no está más desarrollado porque no existen suficientes aparatos para pasarlos. En realidad, se están empezando a vender pero, por ahora, son muy caros, y todo va muy despacio. Pero de a poco eso va a ir creciendo”, aporta Amato, presidente de Sony Music.
Los precios de los tocadiscos, están a la baja con la entrada de equipos importados (entre 2000 y 4000 pesos según la marca y el modelo). “Pero es necesario fabricar bandejas acá, por eso también hemos contactado a las tiendas de electrodomésticos que tienen fábricas en Tierra del Fuego para que comiencen a hacer bandejas”, explican desde Laser Disc.

 

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