Mundo / 4 de febrero de 2017

Marcela Temer: la Melania brasilera

Cuarenta y tres años menor que el presidente de Brasil, la ex Miss empieza a tener protagonismo político gracias a su buena imagen.

Por

Marcela Temer, de Miss Paulista a Primera Dama.
Marcela Temer, de Miss Paulista a Primera Dama.

“Bella, recatada y del hogar”. Así presentó Veja, el newsmagazine brasilero por excelencia, a la Primera Dama Marcela Temer. El título levantó polvareda en las redes sociales. Y grupos feministas y organizaciones civiles criticaron la visión conservadora y machista del papel de la mujer que traslucía la publicación.

Veja se excusó explicando que no era una valoración ni una bajada de línea, si no simplemente una descripción. Marcela Tedeschi Araújo, así es su nombre de soltera, había preferido, como Melania Trump ahora, mantenerse alejada de la política desde la asunción de su marido como vicepresidente en 2011.

Mientras Michel Temer (que le lleva 43 años) vivía buena parte de su semana en Brasilia (como Trump en Washington), Marcela eligió, como Melania (que vive en la torre Trump en New York con su hijo Barron), permanecer en San Pablo con su hijo Michelzinho. “Bella, recatada y del hogar”, era la descripción de una mujer que no tenía mucho más que decir. Como Melania, caía en la categoría de primera dama decorativa que también se le atribuyó a Juliana Awada.

Bella. Su carrera empezó a los 19 años cuando ganó el título de Miss Paulinia, su ciudad natal, a unos 500 kilómetros. En 2002 sumó el de “vice Miss San Pablo”. Trabajó como modelo y recepcionista en un diario local, hasta que conoció a Temer en un asado organizado por afiliados al Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB).

Fue flechazo y noviazgo corto: un año después, en 2003, se casaron en una ceremonia íntima. Ella tenía sólo 20 años y él, 63. Cuatro años después llegaría su primer hijo y único hijo, al que el presidente ha convertido ya en millonario al cederle parte de su patrimonio: 2 millones de reales (unos 550 mil de dólares).

Recatada

Desde que su figura se hizo pública, la versión portuguesa de la búsqueda “Marcela Temer Desnuda” fue tendencia el Google. El motor de búsqueda más popular del mundo solía arrojar fotos de su hermana Fernanda Tedeschi (ver recuadro), de gran parecido con la Primera Dama brasilera.

Fernanda había posado para Playboy unos años antes, pero las fotos nunca habían visto la luz porque la familia había intercedido, y nunca se había firmado el contrato con la publicación masculina. Pero el fotógrafo autor de esas imágenes tenía el material en su poder y decidió vendérselo a un portal de chimentos.

Marcela Temer explicó esto a los medios a través de un comunicado y no se habló más del tema. Aunque el morbo por las fotos hot de la primera dama siguió latente.

Finalmente, en 2016, cuando Temer quedaba a cargo del gobierno y Dilma Rousseff era apartada de la presidencia para ser sometida al proceso de impeachment, un hacker violó la seguridad del teléfono de la Primera Dama y sus trajo fotos íntimas.

La división de Investigaciones Digitales de la policía y los servicios de seguridad brasileros actuaron como si de una cuestión de estado se tratara. Silvonei José de Jesus Souza, el hacker, fue rastreado, arrestado y procesado en menos de seis meses, y el material nunca llegó a las redes.

La Justicia brasilera le impuso una condena de 5 años, 10 meses y 25 días de prisión, por contar con el agravante de haber chantajeado a la Primera Dama: Marcela Temer denunció que De Jesus Souza le había solicitado  300.000 reales (unos USD 96.590) para no hacerlas públicas.Así la primera dama pudo conservar su imágen recatada ante el gran público, una de las razones de su imágen positiva.

De novela

“Cuando las cosas se salen de control es la mujer la que resuelve los problemas”, afirmó en una entrevista la actriz Robin Wright, quien interpreta a Claire Underwoord, la famosa Primera Dama con perfil ascendente en la serie “House of Cards”.

El camino de Claire en la ficción insignia de Netflix, la lleva justamente de esposa “decorativa” a la función social primero, las diplomacia luego, para terminar contendiendo por la vicepresidencia (hasta los medios estadounidenses hacen referencia a Evita cuando se trata el tema).

Hoy la revista Veja (de buena relación con la Primera Dama), sugiere que ese podría ser también el camino de la esposa del presidente, Marcela Temer, quien dedica una de sus últimas portadas.
En el artículo se menciona que la “estrella” de la primera dama se vislumbra como la más reciente apuesta para aumentar los bajos índices de popularidad que muestra el mandatario y su equipo de colaboradores.

Tratando de inspirarse en Hillary Clinton y su política de asistencia orientada hacia los hijos de migrantes, Marcela Temer surge como la principal impulsora del “Programa Criança Feliz”, que se dedicará a atender a los hijos de familias beneficiarias de programas sociales del gobierno, especialmente del Bolsa Familia.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *