Cine / 2 de marzo de 2017

Logan: Wolverine

(EE.UU., 2017, 137′) Aventuras. Dirección: James Mangold. Con Hugh Jackman. AM13.

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★★★★ Primero, advertimos: no vaya con chicos muy chicos. Es la película de superhéroes más sangrienta de la historia, y la más triste. Mangold es un director que a veces tiene muy buena mano para la síntesis y otras, termina haciendo un cuento corto demasiado largo. Algo así pasaba con “Wolverine: Inmortal”. Pero Logan es también la despedida de Jackman del personaje, y esa tristeza es permanente. Todo transcurre en el futuro, donde los X-Men ya no existen y sólo quedan Logan, Calibán y Xavier, el último un anciano que a veces no puede controlar su poder. El film cita más de una vez a Shane, el desconocido, ese gran western de George Stevens. Pero lo que brilla es Jackman en lo que es el mejor trabajo que hizo en toda su carrera. Ese hombre herido, enfermo, desconfiado y misántropo que finalmente opta por “hacer lo correcto” es de una profundidad emocional que el cine de gran presupuesto no suele tener. Los momentos finales son conmovedores.