Música / 19 de Octubre de 2012

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Enamorado de Buenos Aires

Fito Páez cantó al aire libre para una multitud y recordó su ya legendario “El amor después del amor”.

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Superó el asco y terminó la que había sido una muy sabrosa noche con un “chau Buenos Aires, qué linda que sos”. Y hasta pudo pasar por alto que estaba actuando en un espacio público, con el auspicio de una multinacional de las comunicaciones –Movistar– y, de algún modo, también apadrinado por un gobierno con el que no comulga. En la noche del Planetario, el rosarino se dio a la tarea de hacer lo que mejor sabe, que es mostrar su obra; con el punto a favor de que está en un excelente momento como intérprete –más sobrio, más maduro, más prolijo– y que muchas de esas canciones que ya son clásicos de la música argentina, pueden adquirir una nueva y muy interesante dimensión.

El motivo central era volver a presentar, 20 años después, “El amor después del amor”, el disco que más ha vendido en la historia del rock argentino y que marcó una bisagra de popularidad en su vida. Y fue de la mejor manera.
Con un Fito que aceptó el paso de los años y bajó un poco la tonalidad de las canciones para poder zafar de los “gallos” en los agudos. Con una banda –Diego Olivero, Gastón Baremberg, “Dizzy” Espeche, Juan Absatz, Mariano Otero y Adriana Ferrer, esta última en el lugar de Claudia Puyó– que se ha asentado y no tiene fisuras. Con algunos invitados en vivo –Celeste Carballo, Fabiana Cantilo y Charly García, en el final, para un apoteótico “Ciudad de pobres corazones”– y otros en las imágenes y en el audio –el mismo Charly, Andrés Calamaro y Luis Alberto Spinetta–. Con un Páez que se mostró permanentemente de buen humor, que recordó a su ex Cecilia Roth (presente en el lugar) dedicándole “Un vestido y un amor”, que se permite reenamorarse de una ciudad en la que vive desde hace años.

La primera parte fue para “El amor…” completo, en el orden del álbum, y con momentos excelentes en “La Verónica”, “Tumbas de la gloria” o “Brillante sobre el mic”. Después, llegaron algunos de sus muchos éxitos: “El diablo de tu corazón”, “11 y 6”, “Circo beat”, “Naturaleza sangre”, “Mariposa teknicolor”, “Polaroid de locura ordinaria”, “Al lado del camino”, etc. Y más allá de lo potente del rock a dos guitarras con Charly, para nosotros, lo mejor ocurrió con el momento de solo de piano y voz para “Fue amor”, “Cable a tierra” y “Dale alegría a mi corazón”.

 

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