Personajes / 30 de noviembre de 2012

ROBERTO PATERNOSTRO (55)

“Quiero volver y conocer la Patagonia”

Es austríaco y el director artístico de la versión reducidae inédita de la tetralogía “El anillo del Nibelungo”. El Colón, recesión y cultura.

"No estoy solo 8 horas con la música, como en una oficina. Estoy todo el tiempo que quiero. Y hace mucho tiempo mi hobby era el golf. Fui muy buen jugador, gané premios".

Habla alemán, inglés e italiano. Y para esta entrevista los mezcló con desenfado, haciendo magia y sacando de la galera algunas frases en castellano bien construidas: “Estoy fascinado con la media vaca que me comí en La Chacra”, dice divertido el austríaco Roberto Paternostro, refiriéndose al restaurante de la avenida Córdoba.  Simpático, cordial y sencillo, su imagen no tiene nada que ver con la formalidad que le dan el jaquet y la batuta: usa jeans y una remera. Está bronceado y tiene el pelo revuelto.

Con su dirección musical, acaba de presentarse la tetralogía de Richard Wagner “Ring des Nibelungen” (El anillo del Nibelungo) -integrada por cuatro óperas épicas- en el Teatro Colón de Buenos Aires, en la adaptación musical de Cord Garben con 7 horas de duración. Una proeza con motivo del bicentenario del nacimiento de Wagner, a conmemorarse en el 2013. La dirección de escena estuvo a cargo de la argentina Valentina Carrasco –una joven talentosa integrante de la agrupación catalana La Fura dels Baus- y los solistas fueron Jukka Rasilainen (Wotan), Linda Watson (Brünnhilde), Torsten Kerl ( Siegmund), Leonid Zakhozhaev (Siegfried) y Andrew Shore (Alberich), un verdadero dream-team. Es su primera vez en la Argentina, aunque “un gran amigo de la escuela visitó este país y me insistió mucho para que viniera”. La idea de recorrerlo lo entusiasma –“pero esta vez no habrá tiempo; las distancias son muy grandes aquí”- dice. “Voy a regresar; quiero conocer la Patagonia”.

Noticias: ¿Nació y vive en Viena?

Roberto Paternostro: Así es, aunque paso mucho tiempo arriba de los aviones. Mi trabajo como director artístico de la Israel Chamber Orchestra me lleva cinco veces al año a Tel-Aviv, donde me quedo un par de semanas. El resto del año estoy en Viena o de gira.

Noticias: ¿En su familia hubo o hay muchos músicos?

Paternostro: No tantos. Solo una tía, la hermana de mi padre, era manager del Teatro La Fenice de Venecia. Y otra tía fue productora de EMI en Londres, en los `50 o `60; en ese sello grabó María Callas.

Noticias: ¿Casado, soltero, con hijos?

Paternostro: Déjeme contestarle solamente que tengo dos hijos grandes; un varón de 21 años que estudia medicina en Viena; y una hija muy bella, de 18, que acaba de terminar la escuela  y está ahora en San Diego, en USA.

Noticias: Su nombre y apellido son italianos.

Paternostro: Mi padre era siciliano y mi madre vienesa.

Noticias: ¿Supo desde siempre que sería director de orquesta?

Paternostro: Lo supe cuando tenía 14 años. Había empezado a estudiar piano a los 7; la primera vez que fui a la ópera en Viena, fue cuando tenía 11: daban “El ocaso de los dioses”, de Wagner. Me lo pasé escuchando la orquesta y atendiendo especialmente lo que hacía el director. Me dije ¡qué hermoso!

Noticias: ¿Por qué será que hoy en día hay pocos niños que gustan de la ópera?

Paternostro: Es que hay muchas influencias musicales y en la casa tienen internet, medios como I tunes, I phones… mis propios hijos cuando vivíamos juntos, no tenían ni un solo CD. Yo recuerdo mi infancia y mi adolescencia, repleta de long-plays… Creo que es un tema de educación, no sólo una cuestión de los padres sino que las escuelas, en general, no incluyen música operística.

Paternostro es un verdadero maestro; estudió en la Universidad de Música con Hans Swarowsky, y con György Ligeti y Christoph von Dohnányi en Hamburgo. Entre 1978 y 1984 fue asistente del célebre Herbert von Karajan en Berlín. Actuó en verdaderos templos de la música: en la Bayerischen Staatsoper de Munich (“Macbeth”, “Eugen Onegin”), la Deutsche Staatsoper de Berlín (“Falstaff”), la Semperoper de Dresde (“La Boheme”), el Teatro La Fenice de Venecia, el Teatro Liceu de Barcelona, la Volksoper de Viena, y también en Madrid, Génova, Parma, Nápoles, Sevilla y Budapest, entre otros escenarios. De 1991 al 2000 fue el director musical general de la Filarmónica de Württembergische y entre 1997 y 2007, director del  State Theatre en Kassel (Alemania) donde realizó nuevas producciones de trabajos de Richard Wagner (“Tristán”, “Ring des Nibelungen”, “Parsifal”, “Tannhäuser”, “Lohengrin”),  de Giuseppe Verdi (“Otello”, “Macbeth”, “Simone Boccanegra, La Traviata, Don Carlo, Rigoletto, Il Trovatore, Maskenball),  de Giacomo Puccini y Richard Strauss (“Elektra”, “Rosenkavalier”, “Ariadne”).

Más información en la edición impresa de la revista

Fotos: Norberto Melone y gentileza Teatro Colón.

 

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