Opinión / 5 de Abril de 2013

El peronismo que viene

Peralta. El gobernador de Santa Cruz le enrostró a CFK su triunfo en las internas del PJ provincial.

Ilustración: Pablo Temes.

Tiene razón el presidente uruguayo José “Pepe” Mujica: “en la Argentina son todos peronistas, aun los que no son peronistas. Trabajan en claves difíciles de entender para nosotros”. Y, pudo haber agregado, a menudo son difíciles de entender para los peronistas mismos, para no hablar de sus presuntos compañeros honorarios. Así y todo, como nuestro vecino sabe muy bien, el movimiento amorfo en que militan es un fenómeno proteico que se adapta a nuevas circunstancias con rapidez asombrosa. A su manera, el multifacético PJ se asemeja a aquellos microorganismos que, para desconcierto de los científicos que los creían definitivamente derrotados, pronto desarrollan resistencia a las drogas que deberían de matarlos, alimentándose de ellas con fruición. Desde que hizo su aparición casi setenta años atrás, el peronismo ha sido fascista, izquierdista, centrista, desarrollista y neoliberal. No hay por qué creer que haya dejado de evolucionar. Si bien nada está escrito, ya ha comenzado a asomar el peronismo de mañana.

Los Kirchner y quienes se sumaron a su “proyecto” procuraron remodelar el movimiento nacional por antonomasia para que los ayudara a acumular cada vez más poder y dinero. En tal sentido, su grito de batalla, “vamos por todo”, es inequívoco. Por algunos años, la suerte les sonrió, pero últimamente han proliferado las señales de que el peronismo, un animal político que suele salir fortalecido de los desastres descomunales que provoca con regularidad deprimente, esté preparándose para una nueva mutación.

Siempre y cuando las circunstancias lo permitan, esta vez asumirá la forma de un movimiento moderado, sensato, realista y respetuoso de los valores democráticos. ¿Y Cristina? Desgraciadamente para ella, no le sería del todo fácil adecuarse al perfil del peronismo soñado por los convencidos de que el ciclo kirchnerista tiene los días contados y que por lo tanto les convendría asumir una postura menos combativa y más franciscana.

Para Cristina, el resultado de la interna peronista que acaba de celebrarse en Santa Cruz fue una advertencia de lo que podría suceder en los meses próximos. Aunque se trataba de una elección apenas municipal en que aproximadamente diez mil personas se dieron el trabajo de votar, fue tan contundente el triunfo de la lista apadrinada por el gobernador rebelde Daniel Peralta que los kirchneristas, en especial los muchachos y muchachas vehementes de La Cámpora, tienen motivos de sobra para sentirse preocupados. Si ni siquiera son capaces de defender el territorio que creen propio y que, para más señas, se vio beneficiado por la presencia de comprovincianos en la Casa Rosada, podrían sufrir reveses igualmente dolorosos en otros distritos en que se suponen hegemónicos. Por lo demás, los santacruceños, comenzando con los peronistas, conocen muy bien a Cristina. Puede que muchos teman que los castigue por haber apoyado al infame traidor Peralta, cortándoles los víveres con el propósito de depauperarlos para que aprendan a amarla, pero por una cuestión de dignidad la mayoría, ha preferido oponérsele.

 

3 comentarios de “El peronismo que viene”

  1. Estoy de acuerdo con los comenmtarios anteriores. Todos los que han tratado de desnaturalizar al peronismo, han sido quienes desean borrar al que fué el gran movimiemto nacional y a su creador el gral. Juan Perón. Un estadista que han tratado también de opacar pero no pueden ni podran. Los gobiernos del Gral. fueron verdaderamente revolucionarios, mal que le pesen a algunos, entre ellos el periodista británico que escribe el comentario en la revista Noticias y al actual gobierno que está integrado con infiltrados como sus antecesores los Montoneros y el Erp, que odiaban todo lo que oliera a peronismo.-

  2. Lo de Peronismo en todo el sentido, Dogmatico y Pragmatico desaparecio aquel 1º de Julio de 1974 , lo que vino despues , solo el USO indiscriminado de Oportunistas que bajo el paraguas del Justicialismo conformaron una gran banda de solicitos delincuentes, sagaces, traidores, canallas, en fin, delincuentes que con distintas estrategias se Burlaron de todos aquellos cuyos sentimientos casi espiritual fueron mas alla de un Partido Politico, fue como una Adoracion a quien mal que les pese a muchos lo creian como a un verdadero Estadista y que modestamente lo delineo en la Comunidad Organizada alla por 1949 en el Congreso de Filosofia realizado en la ciudad de Mendoza. Por lo tanto todo lo que vino despues de la muerte del Gral. Peron. fue y seguira siendo Bijouterie berreta

  3. Lo que comenta esta nota es lo que verdaderamente un argentino con un poco de cultura piensa…es una pena que muchos de los argentinos se dejen engañar por palabras bien dichas o disfrazadas donde ocultan tantos engaños

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