Personajes / 26 de Abril de 2013

Juan Carlos Pallarols: “Ni siquiera sé si soy maestro”

Orfebre de nobles, papas y celebrities, prepara el cáliz de Francisco I. Rosas de plata, bastones presidenciales, campo y familia.

"Bergoglio fue testigo en mi divorcio. Lo llamó el abogado de mi ex, porque habíamos aparecido en una nota. Me resultaba molesto, pero me dijo que entendía esas cuestiones".

Ser orfebre es ser muy dedicado, muy amante, muy apasionado. Es una relación de a dos, como en el amor. Hay un diálogo con el metal, cuando clavás el cincel, cuando le pegás al hierro candente, siempre hay una respuesta. Si no fuera por los metales y mis herramientas, por el fuego, el aire, el agua, sería imposible hacer lo que hago”, dice Juan Carlos Pallarols, el elegido por papas, nobles, celebridades, empresarios y sindicalistas. El orfebre que hizo la famosa rosa en plata cuando murió Lady Di. El mismo que eligió Máxima Zorreguieta para su casamiento. El que diseñó lapiceras para Dupont e hizo los bastones de mando de los presidentes argentinos desde el `83. El autor de los cálices de Juan Pablo II y Benedicto XVI y el que ahora está haciendo el del Papa Francisco.

Noticias: ¿Cómo va la construcción del cáliz?

Juan Carlos Pallarols: Muy bien, ya están hechos la copa, el nudo, el pie y el bajo pie. Es de plata lisa y tendrá una Virgen Desatanudos en el platillo, ese cúneo lo grabé para monseñor Bergoglio en el año `92. Pero la decoración principal serán los golpecitos de martillo de la gente. Estamos por llegar al millón, yo los cuento con un contador, y calculo que pasaremos los tres millones. Pienso recorrer unas cuarenta ciudades hasta principios de mayo y, a partir del 9, estaré en Roma participando de la exposición “Argentina, el gaucho, tradición, arte y fe”, en la galería Braccio di Carlo Magno, frente a Piazza San Pedro. Ahí también voy a estar trabajando en público con el cáliz para que la gente pueda darle su golpecito. Después lo traigo a Buenos Aires para soldar, pulirlo, darle color, y llevarlo a las ciudades que quedaron pendientes. Y en diciembre se lo estaría entregando a Francisco cuando venga a la Argentina. Quiero que sea el cáliz del bien y de la paz.

Noticias: ¿Cuándo habló por última vez con Francisco?

Pallarols: El último contacto fue en la sacristía de la catedral, hará dos meses. Él había terminado de celebrar misa y a mí me habían llamado para hacer una restauración. Como no pude ir a la asunción, le mandé el lingote de plata de 1,320 kilo para el cáliz para que lo bendijera. Espero tener una audiencia en mayo, si no igualmente lo veré en la exposición del Vaticano.

Noticias: ¿Cómo lo conoció?

Pallarols: Fue hace años, lo conocí haciendo algunos trabajitos, y la relación se estrechó cuando hicimos el cáliz para Benedicto XVI. A Bergoglio le gustó la idea y sugería no ponerle mucha decoración. Nos vimos varias veces, en Roma salimos a dar una vuelta y fuimos a almorzar. Además, fue testigo en mi divorcio. No lo llamé yo, sino el abogado de mi ex porque habíamos aparecido juntos en una nota. A mí me resultaba muy molesto, pero el cardenal me dijo que me quedara tranquilo, que entendía esas cuestiones, y fue testigo a favor mío.

Noticias: ¿Son amigos?

Pallarols: Tenemos una relación de mucho afecto y respeto, siempre lo admiré, pero no somos amigos. Yo conocí obispos, cardenales, me crié cerca de curas y viví en iglesias y conventos por mi trabajo, en el de San Francisco estuve cuatro años. Mi abuelo tuvo su taller en el convento de las monjas de la asunción y, cuando murió, fue amortajado con el hábito franciscano. En mi casa vivieron curas y monjas, los conozco muy bien, y puedo decir que Bergoglio siempre fue un tipo sencillo, campechano, siempre anduvo con los mismos zapatos, su trajecito sin cleriman y viajando en colectivo. Prefería que le dijera padre o Jorge directamente. Pensar que este cáliz iba a ser para Benedicto.

Noticias: ¿Por qué?

Pallarols: El año pasado me invitaron del Vaticano para participar en esta exposición de mayo, y eso incluía la entrega de un cáliz para el papa y la posibilidad de que la gente me viera trabajando en público. Cuando renunció Benedicto esperé hasta saber quién iba a reemplazarlo y, cuando supe que era Bergoglio, decidí que debía ser algo sencillo. En su primera homilía dijo que caminemos y construyamos juntos, qué mejor que sean los golpecitos la verdadera decoración.

Noticias: ¿Hizo algo para la coronación de la princesa Máxima?

Pallarols: Esta vez, no. Para Máxima había diseñado la rosa de pétalos blancos, que hoy lleva su nombre, y para su boda hice la bandeja de presentación de los anillos, que ella misma dibujó aquí en mi taller. También los platos de sitio, con el escudo de Máxima y de Guillermo, y los de pan. Además, varias piezas que me encargó otra gente como regalo de casamiento. Máxima es tan simple, tan fina, tan buena persona, y sigue conservando la misma simpleza.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1896 de la revista NOTICIAS.

 

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