Showbiz / 27 de agosto de 2013

El boom de la cumbia cheta

El género popular migra de los boliches del conurbano a las fiestas privadas top. Redes sociales y contratos discográficos.

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El origen de la cumbia parece casi tan ecléctico como su porvenir. Está claro que siempre fue música tropical. Pero su carácter popular, su grito de pertenencia de clase, no vino en el primer paquete cumbiero que se importó en la Argentina. La cumbia en los años ’50 era una rareza caribeña, de un exotismo emparentado con los ritmos cubanos o la samba brasileña, que podían consumir las clases medias y acomodadas del país sin ningún tipo de pudor. Los Wawancó, la orquesta fundacional de la cumbia vernácula, amenizaba las boites con el mismo glamour con el que podía hacerlo una orquesta de salsa en una película de James Bond. En el proceso histórico, llegaría luego el inevitable Chico Novarro, que en el Club del Clan cantabaEl orangután con entonación caribeña, como parte de un origen muy distinto del camino que seguiría luego la cumbia, la música popular argentina por antonomasia, la banda de sonido de las barriadas populares.

A Agapornis, como al resto de las bandas, las distingue que no recorrieron el trayecto tradicional de la movida tropical
A Agapornis, como al resto de las bandas, la distingue que no recorrieron el trayecto tradicional de la movida tropical

Agapornis es el último hito comercial que ha parido la cumbia, y viene a ponerle el broche de oro a su definitiva universalización –a su ascenso a la categoría de “para toda la familia”– y asentamiento en todas las clases sociales, tanto en el público como en los intérpretes, sonando en la bailanta y en Punta del Este. Surgido de un grupo de amigos del club La Plata Rugby, “casi como un juego” para tocar en los terceros tiempos, Agapornis se convirtió en poco más de un año en una de las bandas que más vende en la Argentina, entre discos, descargas y shows. Es la primera banda de cumbia que produce Sony Music y la punta de lanza de un subgénero, la cumbia pop, que no falta en ninguna pista de baile del país. Detrás suyo se encolumnan varias agrupaciones más que responden a una misma fórmula: tocar éxitos pop en clave tropical.

El boom de Agapornis en cifras

Una que nos sepamos todos. Es un signo de época. Así como proliferan las bandas tributo y la televisión recupera el cancionero nacional e internacional de décadas pasadas con series como fue “Graduados”, la más vista del 2012, las bandas de cumbia hacen covers. La idea la resume Joaquín Irigoyen, guitarrista de Agapornis: “así como David Guetta hace remixes electrónicos de temas pop, nosotros hacemos nuestras cumbias pop de temas pop”. Una fórmula infalible: temas hiperconocidos por el público, reciclados para ser bailables. Y en la cumbia esa idea tiene mucha historia.

Los del Fuego, banda insignia de la cumbia santafesina, viene haciendo covers de toda índole desde fines de los ’80 y hoy atraviesa su momento de máximo esplendor. En los últimos años se destacaron además Los Clasiqueros, haciendo versiones cumbieras de éxitos de los ’80 como “Último tren a Londres”, y Los Totora, oriundos de La Plata como los Agapornis, con covers de hits románticos de los ’90 como “Fuego de noche, nieve de día” de Ricky Martin.

La innovación de Agapornis fue cantar en inglés. Con su versión de “Someone like you” –de la estrella soul británica Adele– llegaron a la televisión y los clicks en sus videos de YouTube, en Facebook y Twitter treparon a las nubes. “Darle ritmo tropical a un tema en inglés fue una vuelta de tuerca” afirma Leandro Zingale, bajista de la banda. Allí fue donde dieron el gran salto y pasaron del nada despreciable éxito que tenían en bares y fiestas de La Plata a recibir propuestas para tocar en Buenos Aires y en todas las provincias del interior. “Yo atendía los teléfonos”, cuenta el percusionista Juan Pérsico, “Pasamos de dos llamados por semana a 150 por día. Era una locura. Llamaban de todos lados y teníamos que decir que no a cosas que ni nos hubiéramos imaginado que rechazaríamos”.

Con las redes sociales funcionando a toda máquina y nuevas grabaciones de otros hits, el nombre de los Agapornis comenzó a rodar por todos lados. Así fue como llamaron la atención de Sony Music y en poco tiempo se convirtieron en la primera banda de cumbia que produciría el gigante discográfico. Sony los llevó a grabar su primer álbum, “Volando con ritmo” que llegó a ser disco de oro con más de 20.000 copias vendidas. En junio editaron su segundo álbum, “Sigue y sigue”, y han tenido siete canciones en simultáneo en el top ten de descargas de iTunes. Más de un millón de personas ya los vieron en vivo en sus shows que combinan recital y fiesta hasta que salga el sol. El éxito los persigue.

Ésta es una versión adaptada de la nota publicada en Revista Noticias edición 1913. Para adquirir la versión completa haga click aquí.

 

12 comentarios de “El boom de la cumbia cheta”

  1. todos los musicos que sueñan vivir de la musica se quieren matar jajaja, soy musico, y bueno, una cosa es la musica, y otra el MERCADO DE LA MUSICA, es como pedir que te pasen rock indie, o indie pop en la tele, la tele es para gente vieja, por eso pasan a artistas de hace 30 años nosotros estamos en internet. Esos pibes de agapornis deben estar viviendo un sueño, porque conosco millones de bandas que quisieran que les vaya de la misma manera y me incluyo, por supuesto que con mi musica.

  2. representa la decadencia de nuestra sociedad.Pero no representa a todos,este es un pais muy dividido en varias facciones: religion,cultura,pensamiento politico.La musica forma parte de nuestra cultura y el hecho de que estos especimenes tengan tanta popularidad, es por culpa de aquellos productores discograficos, managers que nutren sus bolsillos a costa de una agrupacion de un estilo musical meramente superficial.De todas formas ellos no son los unicos culpables, los medios masivos de comunicacion lo promueven como algo importante, y ni hablar del gobierno de turno, que prefiere tener controlada a la sociedad con este tipo de porquerias, haciendo conciertos gratuitos. Esto es la verguenza naional, no me representa y no voy a dejar que me inculquen su negocio de rastrillaje de juventudes.Larga vida al heavy metal!!!!

  3. Me parece que hablar de “cumbia cheta” es casi decir que la cumbia es música de negros!! no estoy de acuerdo. Han habido excelentes bandas de cumbia, lo que sucede es que la gente asocia el ritmo a las bandas que salieron en los últimos 10 ó 15 años (Damas gratis, Wachiturros, Los pibes chorros) que tratan sobre marginalidad y sexo, NADA que ver con la cumbia tocada por los Wawanco, por ejemplo, que era música romántica y alegre

  4. Por favor fue una música que la bailábamos todos ,lo que pasa es que confunden cuarteteros y conjuntos de Cumbia de 4ta con cantantes de 5ta

  5. CADA VEZ ESTAMOS PEOR,SIEMPRE PARA ABAJO,SER ROTOSO HOY ESTA DE MODA,ESCUCHAR MUSICA DE MIERDA ES TOP,Y ESTO VA DE LA MANO DE LA CULTURA QUE NOS ESTAN DANDO,CUANTO MAS BERRETA E IGNORANTE,MEJOR

  6. Son un montón de pendejos chetos que están haciendo MIERDA temas buenos de rock nacional, ya lo he ducho que deberían llamarse AGAPORONGUIS.
    ME DAN ASCO!

    1. No entiendo, ¿entonces para tocar determinada música hay que ser de una clase social en especial? “pop=millonarios” “cumbia=negros chorros” “rock=pibes del barrio” !?!?!?!?

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