Teatro / 26 de septiembre de 2015

Humor de pie y en alza

“¡Pucha!” Dirección: Diego Reinhold. Con Malena Guinzburg, Diego Scott y elenco. En La Plaza, Corrientes 1660.

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teatro revista noticias
EXCELENTE. La queja habitual e inconducente del hombre común ante las realidades de la vida.

★★★★★ Desde hace años el stand up prospera notablemente en nuestro país. Es el monólogo divertido y personal de un comediante de pie, como su nombre lo indica, solo con un micrófono ante el público. Por definición es un género sencillo, pero en manos de Diego Reinhold se convierte en un espectáculo de alta gama. Bajo un nombre que no le hace justicia, “¡Pucha!” refiere a la queja habitual e inconducente del ciudadano común ante las realidades de la vida cotidiana, cuando resultan adversas. Diego Scott, productor estrella de Fernando Peña, oficia de maestro de ceremonias, pero entre número y número cultiva su propio discurso que satiriza las prestigiosas charlas TED (Tecnología, Espectáculo, Diseño) con un fuerte apoyo de imágenes demostrativas, infografías y logotipos. Con gracia irresistible, después de tomarles el pelo a la neurociencia en general y a empresas cibernéticas como Apple, Scott presenta a los otros comediantes.
El humor de Malena Guinzburg encontró el tono exacto para divertir desde la accidentada perspectiva de una mujer, sin caer en la audeprecación, un estilo que nació con el siglo, cuando la mujer se puso cómoda y usó sus errores y debilidades para burlarse de sí misma. Guinzburg analiza lo que le dicen por la calle y las respuestas que una mujer piensa pero no dice. Habla de su aspecto: “Soy tibia”, dice, “ni enana ni obesa,” Y como triste conclusión agrega “No tengo canje”. Parte de la tibieza incluye la dificultad para elegir una causa. “¿Una gorda que pide “Salven a las ballenas”? El destino de la gorda, parece, es ser ex presidenta de un club de fans.
Fernando Sanjiao habla de las dificultades que tiene para criar a su pequeño hijo. Como muchos saben, el imperativo categórico de la religión progre y sobre todo la necesidad de no cometer los errores de los propios padres hace muy difícil transmitir autoridad a un niño. “Los chicos tienen inmunidad diplomática”, afirma Sanjiao; no puede discutir con un hijo que le dice “A mí me protege Unicef”. Pablo Fábregas hace un discurso más político; trata de averiguar en qué consiste, cómo se define la condición de argentino. Su descripción de la actualidad pasa por el fútbol, la política, la vida cotidiana: “Hoy los trapitos tienen posnet”, describe con más estupor que ira.
Además de la tradicional pantalla de Diego Reinhold, la pieza incluye juegos de teatro negro, una sencilla pero eficaz coreografía y un festival de ukeleles en escena. Alta gama.

 

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