Política / 6 de Febrero de 2016

Budismo: El ABC de la práctica

Cuáles son las enseñanzas que transmite el budismo. El presidente Zen.

¿QUÉ QUISO DECIR?. Instagram se convirtió en una heramienta comunicacional de Macri. Esta semana subió esta foto. Relax con Buda de fondo.

Buda existió realmente. Los historiadores tienen la total certeza de no fue un mito y de que el príncipe Shiddarta Gauthama vivió en el siglo VI antes de Cristo. Pertenecía a una casta de guerreros, pasó gran parte de su vida en el palacio de su padre y abandonó comodidades y riquezas para emprender un profundo camino espiritual fuera de los límites de su castillo.

Sus enseñanzas y doctrinas, lenta pero inexorablemente, ganaron adeptos, primero, en la India y luego en el resto del lejano Oriente. Hoy el budismo es una de las prácticas con más seguidores en el mundo, en sus distintas escuelas y variantes.

“Lo que un budista quiere es lograr la iluminación, la calma mental. La meditación es el camino. La respiración”, explica Alberto Puglisi, fundador de la Asociación de Budistas de la Argentina.

Si se le pide una definición de “budismo”, Puglisi habla de una “filosofía” pero también una “religión”. “El budismo es muy amplio y nada dogmático”, dice.

Sus enseñanzas principales son el desapego (del poder, de los bienes, de los vínculos) y el amor universal, aquel que nos impide matar o lastimar a otros. “Paz” e “iluminación” son las palabras clave de esta práctica que es muy popular en Japón, en China y en Corea, entre otros países de Oriente.

¿Nos beneficiaría tener un presidente budista? “Sí eso lo transforma en un ser compasivo, que no acumula riqueza y tiene por finalidad la ayuda a los demas, sí, por supuesto”, dice Puglisi.

Cuando se le consulta por las prácticas “budistas” de Mauricio Macri, explica que -a partir de lo que se publicó en los medios- eso no parece ser “budismo” en el sentido más estricto de la palabra. Por ejemplo, dentro de la disciplina hay “armonizadores”, pero generalmente son lamas tibetanos con gran experiencia. “Una armonización no la puede llevar adelante cualquiera”, dice.

El budismo es también una forma de vida que puede llevar al practicante a realizar ciertas elecciones. “Y algunas de esas elecciones no suelen combinar bien con la política”, dice el maestro.

No robar, no matar (y por ende, no comer carne), no mentir, no lastimar, no ser adúltero, no alterar lo estados de consciencia, no tener malas intenciones: esa es la realidad de un budista convencido.

“Creemos en la ley de causa y efecto, en el karma. Si actuás bien, eso vuelve, en esta o la otra vida”, concluye Puglisi.

 

Comentarios de “Budismo: El ABC de la práctica”

  1. Y pensar que tuvo 12 años de locura, con actos en el patio interno de la Rosada, El presidente, recorre todo el Pais, para conocer in situs cuales son las necesidades de los Argentinos. y sin cadena nacional. Les dejo un gran abrazo.

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