Mundo / 21 de julio de 2016

Río recibe a las estrellas

Los famosos son el argumento para atraer a los jóvenes y a sponsors extradeportivos.

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Excelencia, amistad y respeto. Los tres valores que inspiran a los Juegos Olímpicos: una filosofía que trasciende al universo deportivo creyendo que, como dice la Carta Olímpica, “al asociar el deporte con la cultura y la formación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad social y el respeto por los principios éticos fundamentales universales”.

Y fue esta mirada integradora -que va más allá de cualquier competencia deportiva- la que llevó a que, a lo largo de la historia y en todo el mundo, personas muy distintas se hagan eco de esta fiesta llevando en alza la antorcha olímpica. Algunos de estos privilegiados fueron los periodistas Juan Pablo Varsky y Gonzalo Bonadeo; los cantantes Soledad Pastorutti y John Legend; los actores Tom Cruise, James McAvoy y Sylvester Stallone; los presentadores Ellen DeGeneres y Ryan Seacrest; e incluso el polémico Donald Trump. Al parecer, la llama olímpica no solo no discrimina culturas, sexos o color de piel, sino que tampoco evalúa trayectorias. Es que convocar este tipo de personas no solo permite ampliar el mensaje y alcanzar un mayor número de audiencia sino que esto mismo atrae también nuevos sponsors.

Mirada juvenil. Siguiendo con esa línea, de cara a Río 2016, la modelo, actriz y disc-jockey Soledad “Calu” Rivero y el youtuber chileno Germán Garmendia fueron elegidos para ser parte del tradicional relevo de la antorcha. Un hito que comenzó el 21 de abril y se extenderá hasta el 6 de agosto.

A tan solo 44 días del inicio de los primeros Juegos Olímpicos en tierras sudamericanas, un integrante del equipo de comunicación del evento se puso en contacto con la catamarqueña para hacerle esa invitación, argumentando que había sido elegida por ser considerada una persona influyente y con gran cercanía al público más joven.

Lo mismo se explicó en el comunicado que distribuyó el Comité Organizador que describe que fue “en virtud de que tiene una gran audiencia en redes sociales y, al ser los primeros Juegos Olímpicos y Paralímpicos en Sudamérica, queremos conectarnos y construir un puente con la juventud”. Este deseo de movilizar las redes sociales también motivó la elección de Garmendia, el youtuber que cuenta con más de 28.500.000 suscriptores en esta red social. Además, más de 2.699.900.000 personas vieron alguno de sus videos desde que creó su canal “HolaSoyGerman” el 8 de septiembre de 2011. Además, como si fuera poco, bajo el usuario “JuegaGerman” ya recolectó 13.862.349 suscriptores y 3.161.307.302 visualizaciones desde su creación el 18 de mayo de 2013. Este “influencer” tiene, además, casi 8.000.000 de seguidores en Twitter y 4.800.000 en Instagram, los cuales interactuaron con él, red social mediante, en múltiples oportunidades en relación a dicha oportunidad. Incluso, al publicar “hoy tengo el honor de llevar la Antorcha Olímpica. Qué emoción!!”, el chileno logró más de 9.700 retweets.

Calu Rivero, por su parte, supera los 686.500 seguidores en Instagram y el 1.288.700 en Twitter. De esta manera, una de sus publicaciones en Instagram, en referencia al relevo de la antorcha, rozó los 54.000 “me gusta”, hecho que valida lo anunciado por el Comité Organizador. “Se me invita por mi cercanía a los jóvenes a través de las redes sociales para conectar con ellos y transmitirles los valores olímpicos: la unión e integración”, sostuvo la invitada en cuestión.

Enojo y desilusión. Así, a fines de junio ambos referentes del entretenimiento y el espectáculo en sus respectivos países tuvieron la responsabilidad y el honor de llevar este símbolo del olimpismo durante 200 metros en Foz de Iguazú: la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina. Sin embargo, con la llama, también se encendió la polémica entre algunos defensores fervientes de esta filosofía y otros, amantes del deporte que lejos de compartir la elección, utilizaron las redes sociales para expresarse en contra de esta decisión.

“Si Calu Rivero es nuestra representante olímpica, claramente hay cosas que no funcionan como deberían”, describió en su cuenta de Twitter el ex jugador de tenis profesional y ganador de 11 títulos del círculo ATP, David Nalbandian y recibió más de 12.000 retweets. El emblemático deportista cordobés, que hoy se desempeña como piloto de rally, encendió la llama de la polémica ante sus 645.000 seguidores en la red social.

Por su parte, el nadador Federico Grabich, que tiene más de 12.800 seguidores en la red social y el emblema olímpico de los cinco anillos tatuado en el brazo izquierdo, opinó: “En qué parte del espíritu y valores del olimpismo metemos a @riverocalu? No entiendo nada”.

Además, el atleta de salto con garrocha German Charaviglio (11.300 seguidores) escribió: “Me parece una Vergüenza que @riverocalu haya llevado la Antorcha Olímpica. Mi repudio”, comentario que fue retweeteado en más de 700 oportunidades. La lanzadora de martillo Jennifer Dahlgren, por su parte, también manifestó su desilusión y enojo en la red social de los 140 caracteres.

Todas las miradas reprobaron a Calu Rivero quien respondió diciendo que “la antorcha es un símbolo deportivo pero también de paz, solidaridad y respeto; sobre todas las cosas es un símbolo de que todos somos capaces, de que todos podemos. Simplemente es por eso que acepté y quise ser parte, porque me parecía increíble poder transmitir y contagiar estos valores”.

Negocios. “No hay sponsor. Sólo amor y respeto”, revelo la modelo. Sin embargo, esta hipótesis tomó fuerza luego de que se conocieran las palabras de Gerardo Werthein, presidente del Comité Olímpico Argentino, quien reveló que los sponsors también eligen a sus representantes para esta celebración y son una pieza fundamental para que la competencia se pueda llevar adelante. Al parecer, esta decisión puedo haberse llevado a cabo bajo la influencia de alguno de los llamados “sponsors top”.

Werthein afirmó, también, que la entidad nacional solo eligió al ex taekwondista Sebastian Crismanich para portar la antorcha: hecho que se consumó el 10 de julio en Florianópolis. Se trata del último medallista de oro de Argentina consagrado en los Juegos Olímpicos de 2012 quien recientemente anunció su retiro luego de quedar afuera de la competencia de Rio de Janeiro luego de ser derrotado en el Preolímpico de Aguascalientes de México.

“Mi retiro viene a causa de lesiones que vengo arrastrando desde Londres que se fueron haciendo crónicas y causando algunas otras, que me limitaban mucho para seguir en el alto rendimiento. Lamentablemente, hoy mi físico no me permite seguir compitiendo y por eso tomamos la decisión en equipo de retirarnos”, explicó el deportista que obtuvo un oro olímpico.

Llama olímpica. Pero no solo periodistas, presidentes y personas del espectáculo son invitados para ser protagonistas del olimpismo en su máximo esplendor. El argentino de 35 años Gastón Luna -operario de producción en una planta industrial de la empresa Sadía ubicada en Baradero, provincia de Buenos Aires- fue seleccionado para portar la antorcha en suelo brasilero, en la ciudad de Curitiba, en el marco de un concurso organizado por la empresa multinacional en la que trabaja, dado que es también sponsor del evento. El concurso consistía en poner en palabras historias de vida asociadas al deporte y la de Luna conmovió a los organizadores.

El operario de Baradero había dejado de jugar al rugby puesto que corría el riesgo de quedarse ciego y luego se inclinó por el running pero también tuvo que abandonar esta actividad deportiva tras sufrir un ACV. Pese a las adversidades, el “mono” -como suelen llamarlo- siguió siempre ligado al deporte y en Río alzó la antorcha en un tramo del relevo.

 

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