Sociedad / 5 de octubre de 2016

Susana Giménez: Diccionario ilustrado de una diva sin filtro

La conductora hizo un comentario homofóbico en su programa y la denunciaron ante el INADI. Las frases más polémicas de la rubia en la tevé.

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Susana entrevistó el domingo 25 a Matías Alé y se ganó el repudio de la comunidad homosexual.

Susana es la diva indiscutible de la tevé argentina. Desde hace años, su frescura, verborragia y carisma la llevaron a ganarse el cariño de la gente. Pero esas mismas cualidades son las que, más de una vez, le hicieron cometer algún que otro exabrupto. Y no sólo se trata de aquel  recordado “¿vivo?” sobre la existencia de los dinosaurios. Sino de frases más polémicas que la llevaron al ojo de la tormenta en reiteradas veces. Incluso, a ser blanco de denuncias ante el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI), como la que recibió el 27 de septiembre tras un poco feliz comentario sobre la homosexualidad, durante una entrevista al actor Matías Alé.
“Te veo espléndido, la mirada bien, clara. Siempre me pareciste amoroso. Sos mujeriego, pero bueno. No tiene nada de malo ser mujeriego, peor sería que te gusten los hombres”, fue la polémica frase que Susana utilizó para referirse a Alé, que visitó el living de la conductora el domingo 25 para contar su recuperación de su trastorno bipolar. Lo dijo con naturalidad, mientras el comentario se fundía en un aplauso de la tribuna. La diva, en ningún momento del programa se percató del comentario homofóbico, el que expresó como una humorada. Pero sus dichos, lejos de causar gracia a la comunidad homosexual, la llevaron ante el INADI. El denunciante fue Matías Rivero, un ex participante de la versión gay del reality show “Cupido”, en Much Music. De parte de la entidad estatal, la que se pronunció al respecto fue María Rachid, quien pidió una rectificación de la conductora: “Pedimos que Susana Giménez se rectifique y hablar con ella para explicarle por qué sus dichos son tan graves”, expresó. Obediente, Susana se disculpó con una excusa poco convincente: “Dije eso porque estaba nerviosa”.
En Facebook se creó una convocatoria para escrachar a Susana el domingo 2 de octubre en Telefe, pero la diva no se dio ni por enterada.
Después de todo, no es la primera vez que incurre en un comentario desafortunado para hablar sobre la comunidad homosexual. En el 2011, en un sketch de Antonio Gasalla en su personaje de la abuela, él le comenta a la conductora que si seguía quejándose de los hombres se iba a “convertir en lesbiana”. A lo que la rubia respondió sin filtro: “¡No, qué asco! ¡Antes la muerte! No podría, no soy para eso yo. No podría ser lesbiana”. Allí, la “Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans” (FALGBT) le exigió a la conductora, mediante carta documento, que corrigiera los términos discriminatorios e hirientes que había utilizado para referirse a la comunidad. Algo que Susana minimizó: “Lo que pasa es que yo soy muy expresiva. Lo dije así, pero no lo dije mal”.
Mano dura. Más allá de la polémica en torno a la comunidad homosexual, Susana parece no tener filtro, y sentirse como en el living de su casa cada vez que entrevista a algún invitado en su programa. Eso sucedió en el 2011, con la modelo Karina Jelinek, y el ex valijero Leonardo Fariña. En medio de una charla distendida sobre el casamiento de los jóvenes, la diva deslizó: “Yo no me caso con un pobre. No me volvería a casar nunca, pero si me caso, no me casaría con un pobre ni loca”.
A pesar de que sus dichos generaron malestar, sin dudas hay un tema con el que la conductora parece tener preferencia a la hora de generar controversia: la inseguridad. Y sus dichos la convirtieron en una de las abanderadas de la mano dura. Uno de ellos fue a raíz del caso del médico de Loma Hermosa, Darío Villar Cataldo, que mató al delincuente Ricardo Krabler, en supuesta “defensa propia”. Consultada al respecto, la conductora expresó: “Si me asaltaran más que un arma me gustaría tener encima una granada”. Luego redobló la apuesta al hablar sobre la tenencia de armas: “Los demás son hipócritas y dicen que no. Pero si le apuntan a tu hijo vamos a ver qué hacen”. Como si esas frases no hubieran generado semejante escándalo, la rubia fue por más, y volvió a responder sobre el tema: “Bueno, es la única forma. ¿Qué querés? Si no la defiende la Policía, la gente se tiene que defender sola”.
Aún así, el comentario más recordado de Susana, y que la catapultó en una de las caras famosas detrás de la mano dura fue la expresión “el que mata tiene que morir”. La pronunció en febrero del 2009 tras el asesinato de su amigo, el decorador Gustavo Lanzavecchia, quien fue asaltado y apuñalado hasta la muerte. “Basta de derechos humanos para los que matan”, añadió, luego, la rubia. Tras el revuelo de sus dichos, la diva se justificó con el enojo y el dolor del momento: “Yo soy católica, no quiero la pena de muerte”. Aunque inmediatamente, su falta de filtro la volvió a traicionar y dijo: “Para mí el que mata tiene que morir. Pero eso no es la pena de muerte. Se necesita una mano más fuerte. Es lo que piensa todo el país”.
Más allá de sus eventuales traspiés de salud, parece haber Susana recargada para rato.

 

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