Cultura / 10 de Octubre de 2016

Desembarco africano: El escritor angoleño José Eduardo Angalusa en FILBA

El novelista habló con NOTICIAS de Coetzee, García Márquez y el verdadero origen del realismo mágico.

Por

“Si todavía tuviera espacio, carbón y paredes disponibles podría escribir un teoría general del olvido. Me doy cuenta de que transformé todo el departamento en un inmenso libro. Después de quemar la biblioteca, después de que yo muera, quedará sólo mi voz. En esta casa todas las paredes tienen mi boca”. La que escribe es Ludovica Fernandes Mano, Ludo, una anciana que vivió casi toda su existencia encerrada en un departamento de Luanda, capital de Angola.
Ludo es un personaje de ficción, protagonista de la novela “Teoría general del olvido” (Edhasa) que escribió José Eduardo Agualusa. Padece lo que hoy llamaríamos una  fobia: a la gente, a la calle, al exterior. La interminable guerra angoleña encuentra a esta portuguesa sola en un departamento céntrico. Para protegerse, hará una tapia en la puerta de su casa y vivirá décadas como Robinson pero a medio metro de la civilización.
“Teoría general del olvido” es la segunda novela de Agualusa que se publica en la Argentina. El escritor angoleño, de 55 años, visitó por primera vez Buenos Aires, hace unos días, invitado al Festival Internacional de Literatura (Filba) -ver recuadro-. Autor de una decena de novelas, y también de libros de poesía y cuentos, vive repartido entre Luanda, Lisboa, Río de Janeiro y, últimamente, Mozambique. Su única obligación con fecha y horario son las dos columnas que escribe semanalmente, una para el Jornal O Globo de Brasil y la otra, para un diario angoleño. El resto de su tiempo lo dedica a la literatura.
Se ríe cuando le mencionamos una frase del escritor norteamericano, Alan Kaufman, con la que se publicitó su libro: “cruza de J. M. Coetzee y Gabriel García Márquez, José Eduardo Agualusa es el próximo candidato de Portugal para el Premio Nobel”. No sólo porque ser candidato al Nobel le parece demasiado, sino también porque cree que Coetzee y García Márquez no se cruzan por ningún lado.
Justamente, Coetzee representa hoy la avanzada en la Argentina de la literatura africana. Enamorado de nuestro país, el premio Nobel lleva adelante una cátedra en la UNSAM (Universidad de San Martín) a la que invita a escritores de literaturas no centrales. Este año fue el turno de la poeta sudafricana Antje Krog y del muy reconocido mozambiqueño Mía Kouto.

Noticias: En la Argentina los escritores africanos, excepto Coetzee, no son conocidos. ¿Pasa lo mismo en África con los autores latinoamericanos?
José Eduardo Agualusa: No. Angola siempre tuvo una mirada sobre América Latina, sobre todo Brasil. La literatura sudamericana ha sido muy importante para la formación de la literatura angoleña. Incluso más importante que la literatura africana.
Noticias: Usted vivió también en Brasil. ¿Cómo es la relación con la literatura de ese país?
Agualusa: Nuestra literatura empieza en el contacto con Brasil. La literatura brasileña funda la literatura angoleña. Los brasileños tienen miles de palabras que vienen de Angola, de las lenguas africanas. Hasta el fin de la esclavitud, la ligazón fue directa. Hay ciudades brasileñas fundadas por angoleños. La historia de la construcción de Brasil corre en paralelo con la historia de la construcción de Angola. Cuando los holandeses tomaron Pernambuco, después fueron a Luanda y se llevaron con ellos indios  y negros brasileños para combatir. Los brasileños vencen a los holandeses con un ejército de indios y negros. Este ejército tenía dos líderes, Henrique Dias, que lideraba a los negros y Felipe Camarão, que lideraba a los indios. Ellos dos, todavía hoy, son los patronos del ejército de Brasil. No fueron blancos los que combatieron a los holandeses. Brasil es un país creado por Angola pero que también ha creado a Angola.
Noticias: ¿Por qué cree que lo comparan con García Márquez,?
Agualusa: García Márquez estuvo en Angola, en los primeros años de la guerra, invitado por Fidel Castro. Y ha escrito un libro que se llama “Operación Carlota” sobre este viaje. En una entrevista dijo que cuando llegó a Angola tuvo una experiencia tan fuerte, que volvió a tener los mismos sueños de la infancia y comprendió que lo maravilloso que tiene Colombia, viene de África. Es verdad. Cuando leo a García Márquez es como si estuviera leyendo a un autor africano. Jorge Amado, que hizo realismo mágico mucho antes que Juan Rulfo, recuperó la mitología africana. Jorge Amado es también un autor africano.
Realismos. “Teoría general del olvido” es un libro especial. Sencillo, poético, irreal, elige hablar de la compleja historia de Angola con una mirada inocente, casi infantil.
El conflicto armado en Angola duró 40 años y empezó con la liberación del dominio portugués. Inmediatamente, la guerra civil prolongó por décadas la violencia. “La misma gente que tomó el gobierno tras la guerra de la Independencia, el MPLA (Movimiento Popular de Liberación de Angola), aún gobierna el país -explica Agualusa. Pero cambiaron ideológicamente, antes eran de izquierda ahora son de derecha. El presidente actual -José Eduardo dos Santos- está en el poder desde 1979”.
“En Angola no se puede escribir nada sin hablar de la guerra”, concluye Agualusa. 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *