Sociedad / 15 de Febrero de 2017

Femicidios: ¿el #NiUnaMenos provoca un efecto contagio no deseado?

Cuatro expertos opinan si el reclamo tiene consecuencias no buscadas. Casos cada vez más cruentos.

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El 3 de junio del 2015, cientos de miles de personas en todo el país salieron a manifestarse contra la violencia de género. Las promesas políticas de cambio surgieron de inmediato, aunque nada cambió. Y, a poco de cumplirse dos años de la primera marcha de #NiUnaMenos, la cantidad de víctimas de violencia de género no disminuyó y los casos son cada vez más cruentos.
En octubre del año pasado, el karateca Daniel Zalazar (30) mató a su ex pareja, a la tía y a la abuela de ella. Un mes más tarde, Juan Pablo Ledezma (29) asesinó a cuchillazos a sus dos hijas de 5 y 7 años, a su ex mujer y a la nueva pareja de esta en Entre Ríos. El martes 31 de enero, Belén Torres salvó milagrosamente su vida luego de ser salvajemente golpada por el anestesista Gerardo Billiris (40) en un departamento de Palermo. El 6 de febrero, Diego Loscalzo (38) masacró a su mujer y cinco integrantes más de la familia en lo que se conoció como la masacre de Hurlingham. 24 horas más tarde, una mujer y su hija eran encontradas enterradas en una casa en Punta Lara, el supuesto asesino permanece prófugo.
Una pregunta polémica: ¿puede el reclamo estar siendo contraproducente? Los psiquiatras forenses, Enrique de Rosa, y Hugo Marietán, y la psicóloga Franca Borgonovo consultados por NOTICIAS aseguran que las marchas, inconscientemente, se convirtieron en una de las causas del incremento en la crueldad de los asesinatos por violencia de género. Y la psiquiatra forense de la Justicia porteña, Blanca Huggelman, agrega que el problema principal reside en la falta de respuesta del Estado. Todos coinciden en que #NiUnaMenos expuso mediáticamente los crímenes y eso, sin quererlo, termina causando un efecto contagio en los futuros victimarios.

Imitando a otro asesino
“El reclamo puso en discusión la problemática y hace mediáticos los casos. Eso puede causar un efecto imitación del victimario. Cuando sucedió lo de Wanda Taddei (la joven que murió luego de ser prendida fuego por su entonces pareja), yo trabajaba en la asesoría pericial de la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires. Hasta entonces nunca habíamos tenido casos de mujeres quemadas, pero la semana posterior a la mediatización del caso tuvimos seis hechos similares”, aseguró De Rosa.
Algo parecido sucedió con otro caso que ocupó espacio en los medios, el de Fernando Farré (52), quien acuchilló a su mujer Claudia Schaefer (44) en un country de Pilar. Según De Rosa, los días posteriores a ese caso se dieron por lo menos siete hechos con mujeres atacadas igual por sus parejas. “Estos fenómenos se dan porque se cumple el ‘efecto dominó’. El reclamo de las víctimas es muy valioso, pero el problema es que este accionar causa que los victimarios tiendan a suprimir más aún sus tendencias afectivas individuales. Y la mediatización de los hechos predispone a futuros victimarios a premeditar o copiar el accionar de otro caso”, aseguró la psicóloga Franca Borgonovo.
Otro ejemplo de imitación es el de la masacre de Mendoza. Cuando surgió la noticia de que el karateca Zalazar había asesinado a su ex pareja y a la tía y a la abuela de ella, el pueblo se conmocionó. Hasta ese momento, Zalazar era una persona que no había dado señales de que podía cometer un crimen tan aberrante. Pero con el correr de la investigación se descubrió, por audios suyos en un chat de un grupo de WhatsApp, que sentía rechazo por las mujeres y que su crimen era una copia del asesinato de Romina Barria, la joven santacruceña asesinada a cuchilladas y quemada luego de que el asesino hiciera explotar la casa con ella adentro. Zalazar también intentó volar la casa dejando el gas abierto y una vela encendida. Pero su plan falló porque el nene de ocho años logró apagar la vela luego de salir del baúl del auto en el que se había escondido.
El efecto contagio no es el único que se da por la mediatización de los casos. El otro gran problema que hay que enfrentar es la sensación de falsa protección de las víctimas, que no se sostiene desde el Estado.

Cambio de postura
“Lo que convierte en contraproducente al reclamo de #NiUnaMenos es la postura feminista en un medio que aún no está preparado para ese tipo de cambio. El postulado ultrarradical es antimasculino y eso hace que las mujeres se hagan más rebeldes”, afirmó el psiquiatra forense Hugo Marietán.
De Rosa sostiene, además, que el problema está en la falta de respuestas del Estado: “Las marchas hacen que las víctimas se sientan protegidas, bajan la guardia y enfrentan al victimario. Eso estaría bien si tuvieran la contención del Estado”.
Día a día el grito de “vivas nos queremos” toma más fuerza, aunque los resultados no parecen acompañar ese reclamo. Y no es culpa del movimiento, porque, como asegura Huggelman, “el pedido está perfecto, es un grito de ayuda que cambió lo que pasaba antes, que era callarse. El problema es la falta de respuesta política para lograr la reforma del código penal que realmente condene al violento”.

 

7 comentarios de “Femicidios: ¿el #NiUnaMenos provoca un efecto contagio no deseado?”

  1. Estoy de acuerdo con Laura Firpo. La culpa de los asesinatos la tienen los asesinos. Luego es necesario realizar interpretaciones y mediciones científicas (psicológicas, sociológicas, etc.) de esos hechos de violencia para desarrollar políticas públicas que los prevengan y los disminuyan. Y yo no creo que el feminismo posmoderno haga nada de eso. No afirma que los culpables de los homicidios sean los asesinos, sino la sociedad patriarcal y el machismo sexista. No parten de los hechos y buscan interpretarlos para cambiarlos, sino que parten de una interpretación de los hechos considerada dogmáticamente como la única verdadera y suponen que cuando todos compartamos esa interpretación (incluso obligados por la ley), entonces estaremos a salvo de la violencia. Por ej, en una pareja donde se abusa de las drogas, las posibilidades de que exista violencia son mucho mayores que cuando no hay ese abuso. ¿Cuál es la causa principal de esa violencia? ¿El machismo o las drogas? El feminismo posmoderno ni siquiera permite realizar esta pregunta básica. Ahora están haciendo campaña en contra de los concursos de belleza y otros parecidos. Sin embargo, no hay ninguna estadística que vincule esos concursos con hechos de violencia de género. Ni siquiera se preocupan por hacerlas. ¿Quieren realmente reducir la violencia o sólo imponer su Fe que creen salvadora? Como dijo la reconocida feminista española Beatriz Gimeno ante un resonante caso de violación donde la propia víctima reconoció haber denunciado falsamente: “ni siquiera me importa si fue violada o no”. Es que sólo le interesa el feminismo. Si a las mujeres las violan o no, da lo mismo. Pobres de aquellas que son violadas de verdad.

  2. La violencia machista no es el resultado de la conducta de un puñado de psicópatas, sino que es la conducta de personas bien formadas y estructuradas. Y esta es la condición de la naturalización y perpetuación de la violencia machista. La psicología, la psiquiatría y el psicoanálisis no están exentos de forjarla y sostenerla. La contienen y no como desviación, sino como parte nodal de sus postulados. También son un aparato disciplinador. Baste leer, por ejemplo, a Lacan…

  3. Las marchas no son causa de asesinatos. La única causa de asesinato son los asesinos. Coincido en que si la justicia tomara medidas ejemplares para con los asesinos, mas de uno lo pensaría dos veces. Pero por dos añitos de carcel con suerte, a quien le calienta

  4. Lo que el periodista llama “efecto contagio”no es resultado de la movilización social contra la vioencia de género. El efecto contagio se produce porque los agresores no ven condenas efectivas en violadores y femicidas o porque quedan en libertad, porque el Estado no protege a las mujeres que denuncian, entre otras causas.

  5. Creo que el título correcto sería: “Femicidios: el Estado no está preparado para responder a la escalada de Violencia de Género?”
    Ahora, yo me pregunto: este “periodista”, de donde es egresado? digo, para alterar tanto las cosas…
    Es como decirle a la víctima: te maté porque te empezaste a quejar de que te violaba/golpeaba/maltrataba?????
    Asco, un asco infinito….

  6. Estimados, el tema es complejo, pero analizado rapidamente, no esta mal la concientización, charlas, etc., pero la publicidad del “ni una menos” debe tratarse como la publicidad del Suicidio, no hay que hacerla, porque genera un efecto domino, teniendo en cuenta las caracteristicas del psicopata… particularmente le envié un e-mail al equipo de sergio Massa sobre esto, y me dijeron que se lo pasaron al equipo de Malena que esta en ese tema… espero que no se tomen mucho tiempo en redondearlo… gracias!

  7. el efecto contagio es una de las cosas que aprendí inicialmente en la Carrera de Sociología …. No solo eso sino que lo mediático se ha convertido en un manuel de como transitar por los SOCIOPATIAS
    Se debe informar con la verdad pero con la delicadeza que el tema amerite. Caer en el morbo no le sirve a nadie

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