Vida Gourmet / 13 de Julio de 2017

Vinos: los argentinos los prefieren tintos

El Malbec sigue siendo la cepa insignia, pero en la radiografía de los consumidores locales asoman también compradores más expertos y abiertos. ¿Qué vinos toman los argentinos?

Los tintos, y dentro de ellos el Malbec, son los preferidos de los aficionados del vino que dicen que la calidad del vino no merece otra aprobación que la de que: “lo probé y me gustó”.

Pareciera ser que la radiografía del perfil del consumidor de vino típico argentino cambió. Ya no definen qué comprar a partir del precio. Ni se contentan con el prestigio que puede tener una marca. Tan aficionados se volvieron los argentinos al vino, que hoy los parámetros que ponen en juego a la hora de la compra y la selección son mucho más variados. “Los consumidores se ven cada vez más interesados por tomar un vino que maride con el plato que están comiendo y, desde ese lugar, empiezan a interesarse mucho en las etiquetas, las zonas productoras o en detalles de la elaboración como: cuánto tiempo de crianza en barricas tuvo el vino o qué tipo de roble se utilizó en esa crianza”, describe Fernando Armesto, sommelier, docente de la Escuela Argentina de Vinos y miembro de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Sommeliers.

Un estudio hecho por la consultora Stg, especializada en el negocio de alimentos y bebidas gourmet, sobre una base de 1000 casos de consumidores, tanto hombres como mujeres, indica que el vino ya logró instalarse al menos una vez a la semana en la mesa de los argentinos. Es que, el 30% de los encuestados dijo consumirlo con esa frecuencia, mientras que el 28% sostuvo hacerlo de dos a tres veces por semana y un 14% declaró estar en el grupo de los consumidores que ya incorporó el hábito de la “copita saludable al día”.

La escena ideal parece seguir siendo la cena en casa con amigos. Los argentinos somos gente de rituales. Es que las cifras muestran que en este país el hogar (51%), ya sea propio o ajeno; la hora de la cena (63%); el fin de semana (83%) y siempre en compañía (88%) propician las condiciones perfectas para descorchar.

En el orden de las preferencias son los tintos los que se mantienen a la cabeza (4,7%). “En nuestro país, cada siete botellas de vino tinto se descorcha una de vino blanco”, dice Alejandro Iglesias, creador de Vinómanos. Entre los varietales el Malbec es todavía la gran estrella: el 80% de los consumidores dicen preferir este por sobre el Cabernet Sauvignon (50%) o el Syrah (24%). “Al argentino realmente le gustan los vinos con un poco de estructura, volumen, bien sabroso y con mucha intensidad”, dice Iglesias. A este dato, el estudio de Stg agrega que para definir un vino como “de calidad”, el 24% de los consumidores dicen que lo que importa es que este haya sido rico al paladar. El clásico: “Lo probé y me gustó”.

Los blancos, por su parte, se llevan el 1,2% del electorado y en el podio se ubican las variedades de Chardonnay (51%), Torrontés (34%) y Sauvignon Blanc (29%). Pero, ¿existen nuevos horizontes? “En la actualidad hay un creciente interés por el Cabernet Franc, el Petit Verdot y el Bonarda. Y en cuanto a las cepas blancas, si bien la variedad Chardonnay es favorita, toma cada vez más color el Torrontés, que es la cepa emblema blanca en el mundo y única típica de nuestro país”, agrega Armesto.

Podríamos decir que hasta existen más que nuevos horizontes. “Se denota una curiosidad cada vez mayor de parte de los consumidores por conocer productos nuevos, cepas distintas y por ampliar la experiencia sensorial pensando también en el maridaje”, asegura Carol Abousleiman, Sommelier de la Escuela Argentina de Vinos y periodista especializada. Y concluye: “Veo un consumidor más informado lo cual implica necesariamente cambios en el consumo”.

 

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