Ciencia / 8 de diciembre de 2017

Pronóstico reservado para la política científica

Para Roberto Salvarezza, ex presidente del Conicet, la Ciencia y la Técnica argentinas están en riesgo.

Por

La renovada Cámara de Diputados incluye desde el 10 un científico e investigador de proyección internacional. Rara avis entre abogados, economistas, gremialistas y políticos de carrera, el doctor en Bioquímica Roberto Salvarezza llega para impulsar, por ejemplo, la pelea por un aumento en el presupuesto destinado al sistema científico tecnológico en el 2018.

Esta llegada sin precedentes tiene una historia. Y es que Salvarezza integra el grupo Ciencia y Técnica Argentina (CyTA), compuesto por reconocidos y premiados científicos locales. En febrero del 2016 el CyTA y más de 600 investigadores firmaban la “Declaración de integrantes del sistema científico-tecnológico y universitario argentino” en el que expresaban su preocupación por algunas medidas del gobierno de Mauricio Macri. Un mes más tarde, CyTA presentaba un petitorio a las autoridades del Ministerio de Ciencia, a cargo de Lino Barañao. El mismo ministro que había estado al frente del organismo durante la presidencia de Cristina Fernández, y el único confirmado en su cargo con el advenimiento de Macri como presidente.

Entre otros reclamos, en ese petitorio los científicos recordaban que “en la plataforma electoral del actual Gobierno se prometía continuar con el apoyo a la Ciencia y a la Tecnología por ser una política de Estado e incrementar la inversión en el sector hasta alcanzar el 1,5% del PBI” y planteaban una cantidad de problemas a ser resueltos. Esa inversión estaba prevista en el Plan Argentina Innovadora 2020 (presentado por Barañao en el 2011), que además estimulaba el crecimiento de la planta de investigadores, técnicos y becarios del Conicet, a razón del 10% anual.

Sin embargo, en estos dos años el presupuesto para el área se redujo y el cupo de becarios a ser incorporados a la carrera de investigador del Conicet bajó a 450. El Ministerio fue tomado en diciembre del 2016, cuando 550 de los recomendados para ingresar quedaron fuera. A lo largo del 2017 se les prometió una cuestionada recolocación en universidades nacionales.

En ese contexto, Salvarezza participó de los análisis y reclamos (que comparten buena parte de sus colegas), los mismos que ahora llevará al Congreso. Fue elegido por sus pares como representante del área de Ciencias Exactas y Naturales (no biológicas) en el Consejo Directivo del Conicet en julio del 2016. Un cargo que quedó atrapado en laberintos burocráticos nunca explicados, lo que motivó el repudio de la Federación Mundial de Trabajadores Científicos (World Federation of Scientific Workers, WFSW), que el 1° de noviembre hizo llegar una nota firmada por su presidente, Jean-Paul Lainé, dado que a noviembre pasado Salvarezza aún no había sido designado. Incluso el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA condenó el no nombramiento y lo calificó de “discriminación ideológica”.

“Lo van a designar en diciembre, cuando ya no pueda asumir porque pedirá licencia para ocupar su banca en el Congreso. Fue una jugada para dejarlo fuera por razones políticas”, opina un reconocido científico. Por estos días, se supo que la incorporación de Salvarezza al Consejo había sido admitida, pero el científico no podrá asumir debido a sus compromisos legislativos.

Noticias: ¿Cómo ve a la Ciencia y la Técnica en la Argentina actual?
Roberto Salvarezza: En 2015, el presupuesto asignado para la función Ciencia y Técnica representó el 1,5% del total del presupuesto nacional. En 2016 se le asignó el 1,4%, y en el 2017 esa tasa bajó al 1,22%. Según el presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo, en 2018 sigue reduciéndose hasta un 1,20%. Desde el punto de vista del porcentaje de Producto Bruto Interno (PBI) también se nota el descenso. En el año 2015 estábamos en el 0,37%, mientras que en el 2016 lo que se invirtió fue un 0,33%. Claramente tenemos que la función Ciencia y Técnica, que es el dinero que le dedica el Estado Nacional a promover la Ciencia y la Tecnología, está descendiendo a pesar de que las autoridades del área dicen que no es así. Otro dato complementario: para el año 2018 el incremento de la función es del 13% con respecto al año anterior, con una inflación que pronostica el Gobierno (siempre optimista) del 15,7%. Es decir que el dinero asignado está por debajo de la expectativa inflacionaria. Creo que con estos datos no hay mucha discusión acerca de que el Estado decidió desinvertir en Ciencia y Tecnología y lo está haciendo en forma progresiva.

Noticias: Pero desde el gobierno se dice que no hay recortes.
Salvarezza: Porque toman como base al Ministerio, una pequeña parte del sistema científico-tecnológico. La función Ciencia y Técnica comprende más que ese organismo e incluye, por ejemplo, al INTA, al INTI, a la Comisión de Energía Atómica. Lo único que tiene el ministro Lino Barañao es la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales y el CONICET.

Noticias: Se está diciendo mucho que el país debería seguir como ejemplo a Australia…
Salvarezza: Lo primero que les diría a los funcionarios y legisladores que opinan eso es que Australia (entre otras cosas) tiene 9 investigadores por cada mil habitantes de población económicamente activa. En cambio la Argentina tiene 3 investigadores por cada mil habitantes de población económicamente activa. Por eso es que nos preguntamos por qué el Ministro Lino Barañao no cumple su plan 2020 Argentina Innovadora que él impulsó y que propone llegar a que la Argentina tenga dentro de tres años 4,6 investigadores por mil habitantes de población económicamente activa.

Noticias: ¿Cuánto representa eso en cantidad de investigadores?
Salvarezza: El 3 por mil actual implica que contamos con 50 mil investigadores de tiempo completo. Pasar al 4,6 por mil exige crear aproximadamente unos 20 mil nuevos cargos. ¿Y este año estuvieron discutiendo 550 cargos del Conicet? Israel es otro de los modelos que se pretende imitar, y allí hay 12 investigadores por cada mil habitantes de población económica activa.

Noticias: ¿Qué opina de incluir crowdfunding (financiamiento colectivo) para proyectos científicos?
Salvarezza: Volvamos a uno de los países a los que se menciona como modelo, Israel. Allí hubo una gran inversión de capitales extranjeros, pero cómo podemos tener capitales ángeles que promuevan los proyectos de innovación cuando los intereses de las Lebac están en el 28%. La existencia de inversiones de riesgo es incompatible con la especulación financiera. Y en las condiciones en que está la Argentina, el Estado es el principal inversor.

Noticias: ¿Qué sucede con los proyectos de reforma al presupuesto que se han presentado en el congreso?
Salvarezza: El presupuesto va a ser discutido después del 10 de diciembre. Viene mal, con una disminución muy importante en Ciencia y Tecnología. Contrariamente a esto, que es lo que propone el Poder Ejecutivo, nosotros tenemos el proyecto del senador Omar Perotti que viene con media sanción. Propone pasar del 0,37% del PBI a un 3% en el año 2030, pero lo más significativo es que para el año próximo prevé pasar del 0,37% al 0,51%, es decir aumentarlo en una cifra que ronda los 20 mil millones de pesos. El PEN trae un proyecto de reducción de inversión estatal, pero el Legislativo aprueba un aumento de la inversión. El congreso no puede recortar el dinero para Ciencia y Técnica porque su propio Senado le dio media sanción a una ley que los aumenta.

Noticias: ¿Otras iniciativas?
Salvarezza: Una ley importante sería que el Estado tuviera como su principal asesor y consultor al Ministerio de Ciencia y Técnica. Por ejemplo, en temas medioambientales (ley de glaciares) e informáticos (voto electrónico), por mencionar algunos. Tenemos una capacidad instalada de conocimiento que el Estado no usa y en cambio recurriendo a las consultorías privadas.

Noticias: ¿Qué cosas quedaron a medio camino o sin hacer en la gestión anterior? No todo era perfecto…
Salvarezza: Varios problemas estructurales sobre los que se avanzó pero que no se terminaron. El tema de la federalización, cambiar la matriz desconcentrando la zona centro hacia el interior. Otro tema es la transferencia de conocimientos, la comunidad científica venía del vayan a lavar los platos de Cavallo. Costó volver a vincularse con la actividad productiva y con la sociedad, avanzamos, pero para que la actividad científica repercuta en la economía hay que caminar mucho todavía. Aunque demostramos que somos capaces de dominar tecnologías tan complicadas como la satelital, la nuclear, la biotecnología vegetal. El tema salarial fue un problema, y no pudimos finalizar el convenio colectivo para el Conicet.

Como cierre de esta suerte de autocrítica, Roberto Salvarezza resume: “El principal desafío es transformar a una institución reconocida por su capacidad académica en una capaz de transferir conocimiento de manera más intensa. La actual gestión dice que quiere lo mismo, el tema es quién financia y entonces pregunto: ¿mientras no invierta el privado qué hacemos? ¿Achicamos el sistema?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *