Luis Caputo no quería saber nada. Masticaba un enojo de esos que sólo se cultivan con el tiempo, una bronca con la que convive hace tanto que a esta altura ni él podría decir bien dónde empezó y cómo. Lo que sí tenía en claro para el lunes 22 es que esa catarata había llegado a un punto tal como para hacerlo saber: bajo ningún punto de vista quería posar para la foto junto a Manuel Adorni, quien para él encabeza la larga lista de culpables internos por los que la economía no termine de despegar a pesar de todos sus esfuerzos.
“Toto”, de hecho, ni lo disimula. Aunque el 99,99% de La Libertad Avanza clama para que el jefe de Gabinete deje su lugar, el ministro de Economía tiene en ese sentido algo parecido a una medalla para colgarse: fue el primero de todo el oficialismo en pedir, puertas para adentro, que se vaya el otrora tuitero, idea a la que llegó no sólo por el escándalo que sacude a Adorni sino porque está más que cansado de que la interna y los papelones gubernamentales manchen lo que él cree una excelente gestión económica. Por eso fue claro: podía recibir a Adorni, que a fin de cuentas es el jefe de Gabinete, pero no iba a posar para una foto pública y respaldatoria. Y esa era su palabra final.
El tema escaló tanto que tuvo que intervenir su sobrino, Santiago, para convencerlo. La charla fue larga, áspera y con una victoria pírrica para el hombre que está en la cuerda floja: un foto desde la cuenta de la Jefatura (no la personal, donde hasta hace poco solía comunicar todo) que se subió en pleno partido de Argentina, unos minutos antes de que Messi metiera su segundo gol ante Austria. Toda una rareza para los supuestos especialistas de las redes, casi como si fuera una imagen que se quisiera esconder.
La escena, una de tantas, releva hasta dónde llega el nivel de hastío de todo el Gobierno con Adorni. Es que la pregunta más repetida en el oficialismo es por qué el funcionario más cuestionado de la política nacional sigue en su lugar. Pero, aunque más de uno no lo puede entender, los hermanos Milei tienen razones para sostenerlo en su cargo. En especial el miedo.
En la mira. En la noche del tenso encuentro con Caputo los Milei volvieron a desplegar otro gesto de apoyo a su ladero. Fue en el evento de la Fundación Faro, donde el libertario se “autopremió” -un galardón que le dio el think tank oficialista al economista plagiador- y en el que se presentó en sociedad a Adrián Ravier, el sucesor de Adorni en la vocería, y a Fabián Fernández, flamante secretario de Medios. Aquella noche Adorni se mostró junto a Karina, quien de hecho lo sentó al lado suyo durante el evento, una imagen que el Gobierno hizo luego circular. En ese evento, donde estaba el núcleo mega duro, sucedió algo bastante llamativo: al funcionario le pidieron más de una selfie. Pero cuando estaba posando para una, alguien le gritó a lo lejos, con tono jocoso: “Qué valiente ese que se hace la foto con vos”. Adorni se tomó para mal el chiste. Esa es una postal de sus últimas semanas, en especial desde la fallida charla con José del Río en La Nación +. El hombre está al borde del knocaut emocional, y hay días en los que amaga con tirar la toalla.
“Manuel está roto. No puede más. Le gustaría irse pero está muerto de miedo de enfrentar todo esto desde el llano”, cuenta uno de sus amigos cercanos. Lo que narra su círculo -una historia que incluye la ingesta de pastillas al menos para dormir en las noches- marida con algo que se puede ver a simple vista: en todas las fotos de los últimos tiempos a Adorni se lo ve ojeroso, pálido, más relleno. Derrotado, un caos personal al que habría que sumarle los rumores de separación con su esposa que circulan. Los que lo conocen se animan incluso a poner una fecha límite: “Es imposible que Manuel aguante una interpelación en el Congreso, plantarse frente a toda esa jauría. Renuncia antes que eso, no da más”. Al momento del cierre de esta edición el Gobierno había logrado postergar esa medida, al menos por una semana, pero tanto la oposición dura como la dialogista la empuja. Podría ser el principio del fin.













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