Opinión, Sociedad / 16 de diciembre de 2017

Encontrar el punto justo

El doctor Daniel López Rosetti cita a su colega cuando dice que “hay que ser muy valiente para ser médico, tener una lapicera y recetario, y no indicar un medicamento”.

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La comunidad en general y los médicos están acostumbrados al sobrediagnóstico, al sobretesteo y a la sobremedicación. En mi trabajo como jefe de servicio de medicina del estrés en el Hospital municipal de San Isidro, es harto evidente que está a la orden del día la sobremedicación de medicamentos como los ansiolíticos y los antidepresivos. Ambos deben ser utilizados en un tiempo reducido. Porque no sólo generan adicción, sino también la alteración de las facultades cognitivas.

Uno puede preguntarse qué es una persona sana. La respuesta es simple: es aquel paciente insuficientemente estudiado. Quiere decir que si yo examino a una persona, le encuentro algo seguro. Por ejemplo, le hago un estudio de laboratorio y le da baja la homocisteína. Y la verdad es que no tiene ninguna importancia. Esta broma de la persona sana intenta explicar que si vos buscás enfáticamente algo a un paciente, se lo vas a encontrar. Y hay que ser cuidadoso de no enfermar a una persona sana. Advertir y criticar los excesos no es estar en contra de la medicina, y menos la preventiva. Lo importante es encontrar el punto justo. Porque también hay casos donde falta la medicación. El fármaco es una herramienta, como el mecánico las tiene para reparar un auto, pero así como éste las usa con cuando corresponde, el médico debe hacer lo mismo. En unas de mis conversaciones con el doctor Alberto Cormillot, me hizo recordar que el doctor Florencio Escardó dijo una vez que hay que ser muy valiente para ser médico, tener una lapicera y recetario, y no indicar un medicamento.

* Jefe de servicio de medicina del estrés del Hospital
municipal de San Isidro.

 

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