Política / 5 de marzo de 2018

Vendimia Solidaria: el baile de Massa con Ritondo y el cura que reza por Vidal

La fiesta organizada por Daniel Vila en Mendoza tuvo pocas visitas políticas, pero una recaudación récord. Las perlitas del día.

Por

Sergio Massa y Cristian Ritondo en plena fiesta. Foto: Horacio Altamirano.

Mezclados entre empresarios mendocinos, Sergio Massa y Cristian Ritondo bailan cumbia y cuchichean. Cada tanto cantan una canción de Ráfaga con la manos en alto o aceleran el paso para moverse al ritmo de un cuarteto con sus esposas. Son de los pocos políticos que asistieron este domingo a la fiesta de la Vendimia Solidaria que organiza Daniel Vila desde hace 13 años en su paradisíaca casa del Puesto San Isidro, a pocos kilómetros del centro de Mendoza capital.

“Ya no me importa su desconsuelo, que llore, que llore esa malvada”, se entusiasma Malena Galmarini, mientras se mueve al lado de Massa, con un vestido de flores. El líder del Frente Renovador no se quita el saco marrón pese al calor de la tarde. Los dos forman una ronda con el ministro de Seguridad de María Eugenia Vidal, de pantalón y camina blancos, y su esposa, Romina Diago, con un vestido a tono con su pareja.

Son alrededor de las 4 de la tarde. Mientras el baile se extiende frente al escenario, gran parte de los invitados emprende la retirada. Los anfitriones, Vila y su esposa Pamela David, están contentos. La recaudación del día fue récord: más de 14 millones de pesos.

La fiesta comenzó al mediodía, con una elegante recepción frente a la laguna de la quinta y la bajada de un cerro de la Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos. El padre Lalo dio la bendición a los presentes, repartió medallas del papa Francisco y agua bendita.

Hace tres años que Lalo tiene a cargo la ceremonia religiosa y recuerda con cariño la visita de María Eugenia Vidal en 2016: “Me pidió que no deje de rezar por ella porque empezaba algo distinto, recién comenzaba su mandato”.

Esta vez, la estrella del acto fue Massa. El cura, que fue ordenado por Jorge Bergoglio hace 25 años, le arrojó dos veces agua bendita al hombre de Tigre entre onomatopeyas. “Yo soy chistoso y siempre digo que si sale humo es porque estás medio endemoniado”, explicó a NOTICIAS. Para alivio de todos, el chiste salió bien.