Sociedad / 21 de junio de 2018

Selección Argentina: Ilusión y decepción

La contundente derrota ante Croacia causó efecto directo sobre los argentinos, que descargaron su ira en las redes sociales. La “libido nacional”.

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El apasionamiento de la sociedad argentina con el fútbol no es ninguna novedad, pero cuándo juega la Selección Nacional se pone en juego otra cosa vinculada con la construcción de una ilusión colectiva que queda muy lejos de las contingencias de un espectáculo deportivo, donde perder o ganar son alternativas siempre presentes.

Esa ilusión colectiva se conecta a uno de los pocos espacios remanentes de identidad nacional, y donde como una tregua los argentinos dejan de lado todas las diferencias, todas las grietas. En el campeonato mundial toda esa “libido nacional” se pone en marcha como ningún otro lado y el desafío pasa por mostrar a la humanidad completa la excelencia de la Argentina, más allá del propio fútbol.
Es claro que si se pone en juego tanto en unos pocos partidos de fútbol es inevitable observar que, si los resultados deportivos no acompañan, si la selección no es capaz de ganarle a un combinado casi amateur como Islandia, y si el equipo nacional pierde por goleada frente a un combinado de peso mediano como Croacia, la decepción es sobrecogedora, y el resultado es una suerte de depresión colectiva.

Salir de ese estado de shock tras ese choque tan duro contra la realidad no es fácil. Se trata de un evento de muy difícil asimilación precisamente por toda la gigantesca expectativa que se acumuló en una situación sobre la que el argentino promedio no tiene ninguna influencia.

Seguramente como otras cosas de la vida, la tristeza y decepción irán cediendo con el transcurso del tiempo, para comenzar a generarse otra ilusión y otro lugar para mostrar la grandeza argentina, esta vez en Qatar 2022.

*Sociólogo (@cfdeangelis).

 

Comentarios de “Selección Argentina: Ilusión y decepción”

  1. ¡Que nadie se engañe! Es lògico que si se “entra por la ventana” al mundial, los resultados durante el torneo sean coherentes. La EXCEPCCION es lo contrario. Por otra parte ha sido demasiada la presión puesta sobre UN jugador, cuando se trata de un juego DE EQUIPO. Alguien dirá que Cristiano Ronaldo se pone el “equipo al hombro”, pero vale tener en cuenta que Cristiano no tiene el mismo rol de Messi. Ademàs su equipo de mediocres, es una tentación para atacar, lo que le deja en su “estacionamiento” en media cancha, margenes para hacer lo que sabe hacer, imponer su presencia fìsica. Argentina NO JUEGA AL CONTRAGOLPE como lo hace Portugal, tampoco lo sabe hacer, cuando tiene la oportunidad, pues su juego se lateraliza exajeradamente haciendo perder la sorpresa. Pareciera que muy pocos quieren llegar al area grande, y esperan parados de espaldas al arco que les llegue una pelota. ¡TODO PREVISIBLE Y SIN SORPRESA…..Y SIN TECNICO!

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