Sociedad / 14 de abril de 2018

La muerte de Pérez Volpin: una praxis fatal

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Se trata de una muerte violenta”. Las conclusiones del informe final de la autopsia que se le practicó a Débora Pérez Volpin no dejan lugar a dudas. Su fallecimiento, indican los expertos del Cuerpo Médico Forense, está relacionado con una perforación instrumental en el esófago torácico. NOTICIAS tuvo acceso al documento completo elaborado por los expertos, que servirá para que se pueda avanzar sobre el “Informe médico pericial”, donde se determinarán, finalmente, las responsabilidades de la muerte.

“El documento que se dio a conocer fue fundamental porque se entendió qué pasó y es el puntapié para pedir el siguiente informe. Todavía no podemos hablar, con absoluta seguridad, de los culpables”, aseguró una fuente cercana a la investigación.
El informe completo tiene 62 páginas y se constituyó con los detalles de la historia clínica de la periodista y los informes que elaboraron cada uno de los médicos que la asistió durante la internación en la Trinidad. Tres de los peritos que participaron firmaron en disidencia parcial, alegando que aún falta periciar el endoscopio que el sanatorio entregó a la Justicia.

Médicos en la mira. La pareja de la periodista, Enrique Sacco, brindó una conferencia de prensa el miércoles 11 para dar a conocer el punto de vista de la familia y dijo que no tienen “rencores” sino que buscan Justicia. Lo hizo acompañado del abogado querellante, Diego Pirota, quien ratificó sus acusaciones contra los médicos que participaron de la endoscopía fatal: el endoscopista Diego Bialolenkier y la anestesióloga Nélida Inés Puente. Además, habló de responsabilidades por parte del Sanatorio de la Trinidad.
El abogado de Puente, Eduardo Gerome, contradijo a su colega y subrayó otra de las frases de la autopsia: “Las maniobras de reanimación básicas y avanzadas que se realizaron eran las indicadas para el caso”. Para el letrado, este punto la eximirá de cualquier tipo de responsabilidad.

Los médicos señalados continúan en silencio. Bialolenkier borró sus cuentas en redes sociales y su abogado, Isaac Churba, evita la prensa. Puente, por su parte, intenta retomar su rutina: volvió a trabajar a dos clínicas pero no a la Trinidad.