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Personajes / 26 de mayo de 2019

Claudio Cosano: “Nunca me llegó mi vestido soñado”

Integra “La jaula de la moda” y cumple 25 años en la alta costura. Efectismo como estrategia, creatividad y planificación obsesiva.

Foto: Marcelo Escayola.

Nunca imaginó que su destino estuviera entre alfileres y géneros, pero necesitó facturar para pagarse la carrera de Arquitectura. En su casa de Villa Crespo y con una máquina de coser prestada, Claudio Cosano aprendió el oficio y terminó descubriendo la pasión por la alta costura. Pronto soñó con tener su atelier en Barrio Norte y, varias mudanzas después, alquiló un departamento en un edificio en el que lo miraban por arriba del hombro. La “high society” vernácula no aprobaba que hubiera un modisto entre ellos. Cuando se venció el contrato, se endeudó hasta la médula y compró lo que hoy es su atelier, un magnífico piso en la calle Arenales, a dos cuadras del consorcio que lo rechazaba. Ahora se codean cuando lo ven pasar, porque es Cosano, el que viste a las celebrities, quien patea el avispero mediático con sus desfiles, el que da charlas en la facultad, del que hicieron la película “Cosano, la vida secreta de un vestido” (hermanos Levy, 2014), uno de los integrantes de “La jaula de la moda” (Ciudad Magazine), y el que en 2019 celebra su cuarto de siglo en la pasarela. Su fórmula es la del esfuerzo, la perseverancia y la confianza en sí mismo. También la de pulir una ingeniería marketinera: nada de novias cándidas sino curvas, escotes y el velo de la sensualidad, ir por terrenos vírgenes, potenciarse con las famosas, provocar golpes de efecto. Al principio, lo tildaban de barroco y excesivo. A él no le hacía mella, era parte de su estrategia para posicionarse y lo consiguió.

Noticias: Su propuesta sigue picante: en el hall de su atelier hay una foto de Nicole Neumann junto a una tapa de revista de Mica Viciconte.
Claudio Cosano: ¡Y las dos con el mismo vestido! (Se ríe). Pero cuando uno se pone más grande, hay cosas que va dejando. Cuando empecé, quería popularizar la alta costura. Tenía que provocar movimientos mediáticos y un estilo de diseño. Como no había tanto vestido bordado, cristalería ni corsetería, fui por ahí. Lo importante es lograr un estilo propio y que sea reconocible. Eso me lo enseñó la facultad, la carrera de Arquitectura.

Noticias: Y la importancia de planificar, ¿cierto?
Cosano: Sí, ser muy ordenado y organizado. Soy estructurado al máximo. Mi vida es una planilla (risas), eso me permite cumplir con las entregas. Si bien la moda es hacer arte, crear, volar y disfrutar, también tiene que tener su ventaja económica. Si no me da lucro, ya no me incentiva.

Noticias: La crisis de 2001 fue relativamente cerca de sus comienzos.
Cosano: ¡Sí, fue terrible! Probé en el exterior, me fue bárbaro en Estados Unidos y, cuando llegó el momento de instalarme, decidí quedarme en Argentina. Fue el punto de inflexión porque dije: “Me quedo, pero salgo con todo”. En contra de la crisis, armé un megadesfile y me fue genial porque se empezó a identificar el nombre Cosano. Otro gran punto, donde me di cuenta de que lo mediático cuenta, fue cuando se casó Wanda Nara (en 2008, con Maxi López). Un día abro revista NOTICIAS, que siempre leo, y Wanda decía en una nota que los vestidos que más le gustaban eran los de Cosano (risas). No la conocía. Al mes me llamó para pedirme que le hiciera el vestido de boda.

Noticias: Vestir a ese tipo de personajes, ¿siempre es por canje?
Cosano: Siempre.

Noticias: Me imagino que trabaja muchísimo, porque se convierten en vidrieras.
Cosano: Sobre todo figuras como Mirtha o Susana, pongo lo mejor. El casamiento de Wanda Nara fue tan mediático que parecía que se casaba la reina de Inglaterra, y dije: “Está bueno tomar este camino”. Entonces hice desfiles con actrices, vedettes o locuras como instalar un caño en la pasarela. Al principio, casi que tenía que pedir de rodillas, pero cuando vieron que salían en todas las revistas –acordate cuando logré juntar a Pampita, Nicole y Prandi, eso fue tapa de diario, muy loco. A mí me sirvió y tuvo un efecto beneficioso para ellas también–, esperaban ver qué ruido mediático hacía. Me llamaba la prensa para ver qué iba a pasar en el desfile. Buscaba lo de último momento, me aprovechaba del “Bailando” de Tinelli, de todo.

Noticias: ¿Nunca lo convocaron para el “Bailando”?
Cosano: No. Tampoco iría porque soy pata dura y no soportaría que me ataquen, me les cuelgo del cuello (risas). No me gusta que entres en mi vida privada. No voy a eventos sociales que sean “pour la galerie”, no me gusta nada eso de ir con la copa de champagne para aparentar…

Noticias: Aunque le podría servir también.
Cosano: Me re serviría pero no me interesa, quiero ser genuino.

Noticias: ¿Cómo convive su parte estructurada con la creativa?
Cosano: A veces hace crisis, pero como empecé de la nada, con una máquina de coser prestada para ganarme el mango y poder pagarme Arquitectura… Cuando vi que era una posibilidad de lucro, me empecé a entusiasmar y, como soy re busca vida y súper energético, en vez de comprar un rollo de tela, compré dos; en vez de hacer una camisa, intenté hacer un vestido; con el vestido vino la novia y fue una locura de crecimiento. Traje a mi mamá a trabajar conmigo, después a mi hermano, a mi hermana, después a modistas, iba comprando máquinas, mudándome. Carmen Yazalde me dio un espaldarazo enorme porque me llevó a Susana Giménez en el ´94. Imaginate… llega una diosa rubia a tu atelier, una diva nacional que explotaba en los teléfonos, ¡casi desmayo! Vino un jueves y el lunes ya estaba vestida por mí. ¡No sabés cómo te levanta el ego, ahí te la empezás a creer!

Noticias: ¿Y qué pasa cuando uno se la empieza a creer?
Cosano: Más esfuerzo, tenés que mantenerlo, es mucha adrenalina y angustia. Aparte no tenía estructura ni poder económico, pero eso me daba la fuerza para seguir luchando. Era Claudio Cosano, pero medio pelo (risas). Hubo mucho sacrificio previo, la remada fuerte fueron esos años, prácticamente no dormía porque cortaba, cosía, terminaba la prenda, la planchaba y la probaba.

Noticias: Diseñar le venía de Arquitectura, ¿cómo se las ingenió para coser?
Cosano: Aprendí de lo “gánico” que soy, me senté en una máquina y aprendí. Terminé siendo sastre, hoy puedo coser cualquier cosa. Por eso siempre digo que todo se puede, yo soy un diseñador que nació de la nada. Ahora, al día siguiente de un desfile, ya no me gusta nada, ya quiero volver a empezar. Nunca me llegó el vestido de mis sueños. Creo que ese es el motor, siempre pensar que voy a hacer algo mejor. Es así, es la obsesión.

Noticias: ¿Cuándo sintió que triunfó?
Cosano: No, todavía no lo logré. ¡Te lo juro! Todos los días pretendo más, el día que me la crea, se acabó mi carrera. La moda no dura eternamente, no vas a ser un diseñador top toda tu vida. Creo que tenés un punto de partida y, si lo lográs, un punto de llegada alto. Después es algo lógico, va a venir gente detrás tuyo con la misma polenta y te va a correr de lugar, es el ciclo de la vida.

Noticias: ¿A qué altura de ese camino se siente?
Cosano: Me siento estabilizado. Cuando note que empiezo a bajar, tal vez me dedique a otra cosa o por ahí ya no seguir haciendo estos desfiles gigantes, estas producciones terribles, bajar un cambio, estar más tranquilo y empezar a disfrutar de la vida.

Noticias: ¿Qué se imagina haciendo?
Cosano: Voy a seguir siempre relacionado con la moda porque hay una pasión y ese fuego todavía no se apagó; pero me imagino haciendo un montón de cosas, como transmitir lo que aprendí o hacer decoración.

Noticias: ¡Y ser Freddie Mercury, como dijo en algún momento!
Cosano: ¡Te das cuenta que soy pretencioso! (Carcajada). ¡¡¡Yo no quería ser un cantante común, yo quería ser Freddie Mercury!!! Lo mío siempre fue volar alto, si no dónde cumplís los sueños, siempre tenés que apostar a más.

Noticias: ¿Cómo está llevando este momento del país?
Cosano: Justo este año festejo los 25 años y voy a hacer un megaevento (el 19 de junio, en CEC) y un megashow y estamos en el peor año económico de la Argentina. Estoy apostando mucho pero lo sobrellevo como todos, con la lucha diaria. Trato de mantener a mis empleados, tengo gente que hace 20 años que está conmigo. Esa responsabilidad es la que todos los días te angustia un poco porque estamos en un momento incierto y la gente lo primero que deja es la ropa.

Noticias: Además sus ventas son sólo en efectivo, ¿da financiación?
Cosano: No, es imposible porque esto se hace a mano y prenda por prenda, no hago dos iguales.

Noticias: Debe ver fiestas fastuosas en un contexto general empobrecido.
Cosano: Sí, es terrible la disparidad que hay. Creo que la Argentina está rota, si tengo que definir a mi país, que lo amo, está roto, estamos rotos, o sos de River o de Boca, y eso me preocupa terriblemente. Lo que más me angustia es la desigualdad a nivel justicia: los de arriba pueden afanarse todo, vos te afanás un bulón y vas en cana.

Noticias: Al trabajar en un ambiente tan particular, ¿cómo se conecta con la realidad?
Cosano: Mirá, estoy obligado a vivir en una burbuja cuando estoy acá porque si estoy frente a la realidad nacional, no me saldría ningún diseño de alta costura. Aún así, vivo conectado con la realidad, soy súper simple, no me gusta estar en el cacareo, este mundo es mucho de eso. Desde afuera se ve al diseñador tirado en un sofá vistiendo a las celebrities, pero está muy lejos… Todo ese glamour es el envoltorio, adentro hay mucho esfuerzo. Y en la Argentina nuestra de hoy todo es sacrificio.

 

Valeria García Testa
@valgarciatesta