Jueves 23 de septiembre, 2021

ECONOMíA | 12-04-2020 00:01

Trastienda del proyecto con el que Máximo Kirchner quiere gravar a los ricos por el coronavirus

El jefe del bloque de diputados del Frente de Todos le encargó la iniciativa a Carlos Heller. La reacción empresaria. La pelea con los bancos.

Al diputado del Frente de Todos (FDT) y presidente del banco Credicoop, Carlos Heller, le gusta leer todos los diarios al arrancar el día. Así fue como el pasado viernes 3 leyó entusiasmado el editorial de Financial Times sobre la economía mundial ante el coronavirus: “Será necesario poner sobre la mesa reformas radicales, que inviertan la dirección política predominante de las últimas cuatro décadas. Los gobiernos tendrán que aceptar un papel más activo en la economía. Deben ver los servicios públicos como inversiones en lugar de pasivos, y buscar formas de hacer que los mercados laborales sean menos inseguros. La redistribución volverá a estar en la agenda; los privilegios de los ancianos y ricos, en cuestión. Las políticas hasta hace poco consideradas excéntricas, como los impuestos básicos sobre la renta y la riqueza, tendrán que estar en la mezcla”.

También ese día, Heller leyó que el prestigioso economista serbio estadounidense Branko Milanovic, profesor de Maryland, le comentaba al periodista Alejandro Bercovich en el diario BAE Negocios que estaba a favor de un alto impuesto por única vez a los ingresos o el patrimonio en situaciones de emergencia como la del coro. “Los ricos deberían darse cuenta de que no solo están pagando para compensar a los pobres por los ingresos que pierden, sino que también están pagando para evitar un colapso social”, opinó Milanovic.

El domingo 5, Heller le escribió temprano al economista del Credicoop, su también asesor en el Congreso, Alfredo García: “Tenemos que empezar a pensar un proyecto para generar recursos extraordinarios”. Más tarde lo llamó el jefe del bloque del FDT, Máximo Kirchner. “¿Viste el reportaje del Perro a Alberto?”, le preguntó el hijo de la vicepresidenta. Horacio Verbitsky le preguntó en el portal El Cohete a la Luna qué opinaba sobre la idea de Máximo Kirchner de presentar un proyecto de ley para aplicar un tributo extraordinario a los que habían blanqueado capitales con Mauricio Macri en 2016/2017. Alberto Fernández se mostró a favor.

Pero el presidente del bloque oficialista le planteó a Heller: “Preparate algo”. “Bueno, me pongo a trabajar”, le respondió el mandamás del Credicoop. Así fue que, en lugar de un proyecto de Máximo Kirchner, ahora el oficialismo legislativo trabaja en uno de Heller. “No será un proyecto mío sino del bloque”, aclara el diputado porteño. Algunos compañeros de bancada trabajan con él, como el neuquino Darío Martínez, que en su momento investigó los Panamá Papers, y la economista Fernanda Vallejos. Buscan definir la base imponible y la alícuota. También consultaron a abogados constitucionalistas. Heller planea presentar el proyecto la semana del 13 y que se discuta en las comisiones, de forma presencial o virtual.

En el FDT reina el consenso, incluso entre los diputados massistas. En el lavagnismo esperan el proyecto antes de opinar. En Juntos por el Cambio, el diputado y economista Luciano Laspina, también, pero aclara: “No conozco ningún país que esté subiendo impuestos en este crack, menos a las empresas, que muchas están al borde de la quiebra”.
Los senadores del FDT contactaron a la jefa de la Dirección General Impositiva (DGI), Virginia García. Desde diciembre que la jefa de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, analiza cómo mejorar la recaudación entre los grandes patrimonios. Dado que la crisis se ha profundizado, Marcó del Pont prevé colaborar con Heller, pero antes tiene dos prioridades: el Ingreso Familiar de Emergencia y la postergación o reducción de cargas patronales de las pymes.

“No es contra ningún sector”, aclara el diputado. “Se parte de la necesidad. Desde diciembre habíamos declarado en el Congreso siete emergencias. Ya éramos un país desfinanciado y endeudado. A ese país le llega la pandemia, con la caída de la actividad y de la recaudación y las demandas más diversas, de equipamientos e insumos médicos, de alimentos. Todo eso requiere recursos”, justifica.

"La idea es un impuesto extraordinario que tenga que ver con la capacidad contributiva, que afecte al 1% de las personas jurídicas y humanas con más acumulación de patrimonio. Porque hay muchísimo patrimonio personal puesto en empresas”, detalla. “No es una persecución a los que blanquearon sino por magnitud de patrimonio, hayan blanqueado o no”, aclara. La iniciativa de gravar otra vez a los del sinceramiento fiscal de Macri corría el riesgo de ser declarada inconstitucional por la Justicia, dado que suponía una doble imposición sobre el mismo objeto.

“Hay bancos, compañías de seguros, grandes cadenas de supermercados, conglomerados que han ganado mucho”, amplía Heller la mira, sin aclarar si ya lo discutió con el ministro de Economía, Martín Guzmán. “Se pedirá lo que la racionalidad admita”, comenta Heller. “Si se hubiese impuesto un 2% a los 116.000 millones de dólares que se blanquearon en 2017, se recaudarían 2.000 millones, que fue todo el presupuesto del PAMI en 2019. Este año, el presupuesto del PAMI debería ser más porque de por sí están entregándose más remedios y hay que atender a los afectados por el coronavirus”, completa.
Fernández recordó que en febrero pasado su par alemana, Angela Merkel, le preguntó por qué los ricos en la Argentina tributan poco. ¿Qué opinan los grandes empresarios de que les pidan más? Hay de todo. “¡Nadie soporta más impuestos!”, responde con signos de exclamación por WhatsApp el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina. “Es como cuando se caza en el zoológico. Se acabó, no hay más”, soltó el supermercadista Alfredo Coto.

En cambio, el dueño de una de las 25 fortunas más grandes de la Argentina, que prefiere el anonimato, se muestra de acuerdo pero en parte: “Es correcto gravar más a las personas y menos a las empresas”. Adrián Werthein, cuyo grupo familiar tiene inversiones agropecuarias, energéticas y de seguros, afirma: “Siempre el que más tiene está obligado a ser más solidario. Con este principio estoy de acuerdo, pero tiene que haber equilibrio y mesura porque el resultado podría no ser el esperado”. Su familia se encuentra entre las diez más ricas del país.

"Si esta pregunta me la hubieran hecho unos meses atrás, la respuesta hubiera sido más fácil”, responde Javier Madanes Quintanilla, dueño de los neumáticos Fate y el aluminio Aluar, dueño de una de las 15 mayores fortunas de la Argentina. “Hubiera dicho que nuestro país es de los de tasas impositivas más elevadas –es cierto, aunque también muchos evaden–. Tal vez el termómetro más claro desde hace más de una década es el bajísimo nivel de inversión. Pero ahora estamos ante un Estado desfinanciado, con un gasto elevado, una caída de la recaudación importante, que puede subsanar esto por otros mecanismos que no sean la emisión monetaria. Hoy los sectores productivos tenemos un orden de prioridades complejo: atravesar este cataclismo de pérdidas económicas importantes manteniendo las fuentes de trabajo y la estructura para cuando se pueda recomenzar. Hemos asumido compromisos con entidades de asistencia comunitaria y con municipios que no están pudiendo recibir ingresos propios o de la Nación. También el sector privado está reemplazando importaciones medicinales. Por supuesto que hay excepciones y la necesidad del Estado es apremiante. Yo pediría que no se exagere en este momento sobre el sector que colaborará con la recuperación económica, que se midan las consecuencias. Puede comerse la vaca de una sola vez u ordeñarla todos los días. Colaboración, toda, pero sobre todo equilibro”, concluye Madanes Quintanilla, que aprovecha para criticar el modelo “especulativo y rentístico”.

No por nada, Fernández y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, hicieron públicas sus quejas contra los bancos por la escasez de créditos al 24% para que las pymes paguen los sueldos. Por lo bajo también lo hizo el presidente del Banco Central, Miguel Pesce. Desde los bancos privados se apuraron a publicar cuántos préstamos ya dieron y en privado apuntaron que hasta el día 3 faltó que el Gobierno reglamentara una garantía estatal que acelerará la concesión de financiamiento. Bancos y ricos, en la mira.

 

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Alejandro Rebossio

Alejandro Rebossio

Editor de Economía y columnista económico de Radio Perfil.

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