Saturday 20 de April, 2024

MUNDO | 19-03-2024 08:54

Aborto y elecciones: la principal bandera de la centro izquierda

La interrupción legal del embarazo como lucha del progresismo, que no encuentra causas globales más allá de la defensa palestina. El caso argentino, el francés, y las elecciones estadounidenses.

En coincidencia con el 8M, el presidente Emmanuel Macron festejó la inclusión del aborto como derecho constitucional en la Carta Magna francesa. Y lanzó una campaña para que la interrupción voluntaria del embarazo llegue también a la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

“Hoy no es el final de la historia. Es el comienzo de una lucha”, manifestó Macron en su discurso por el Día Internacional de la Mujer. “Vamos a liderar esta lucha en nuestro continente, en nuestra Europa, donde las fuerzas reaccionarias están atacando los derechos de las mujeres y los derechos de las minorías, los oprimidos”, declaró el presidente galo. 

Campañas pro aborto

Macron busca sumar el voto progresista y feminista al enviar un fuerte mensaje de apoyo a los derechos reproductivos, y ganar puntos a expensas de una extrema derecha que renace en Europa y el mundo con fuerza: el derecho al aborto goza de un amplio apoyo en Francia, y limitarlo no fue un tema de debate público, pero la enmienda constitucional de Macron expuso las divisiones dentro de los partidos conservadores y de extrema derecha, y los obligó a discutir un tema sobre el que durante mucho tiempo habían preferido guardar silencio.

El presidente francés carece de una mayoría en la Asamblea Nacional, y enfrenta una ardua tarea para convertir cualquier reforma en ley. Mientras tanto, la reorganización de su gobierno en enero lo inclinó hacia la derecha: tras las controvertidas leyes del año pasado sobre la reforma de las pensiones y la inmigración, este es un guiño a los componentes de izquierda de su partido Renacimiento, para quienes la revisión del aborto es ahora un reequilibrio bienvenido, al igual que sus críticas a Israel por los ataques a Gaza y la muerte de miles de palestinos. 

Fotogaleria studiantes posan cerca de cuadros del presidente francés y candidato a la reelección Emmanuel Macron y Marine Le Pen en India

Y con las elecciones europeas acercándose en junio, el presidente espera que la revisión constitucional sobre el aborto pueda abrir una clara brecha entre su partido y sus principales oponentes, la extrema derecha de Marine Le Pen.

En el Norte

En sintonía, el equipo que busca la reelección de Joe Biden ha hecho una gran apuesta a que la indignación por el aborto mantenga al presidente en la Casa Blanca. En los últimos días, el mandatario estadounidense ha desatado una avalancha de anuncios y eventos para resaltar la devastación provocada por la anulación de “Roe v Wade”, el fallo de la Corte Suprema estadounidense que habilitó el aborto hace medio siglo, y que una nueva Corte más trumpista, anuló en junio de 2022. Biden reunió para esto a un grupo de trabajo sobre salud reproductiva, mientras que su vicepresidenta, Kamala Harris –a quien le ha confiado la tarea de liderar este esfuerzo– se embarcó en una gira nacional para hablar sobre el aborto. 

Campañas pro aborto

Como Macron, Biden busca inclinar con el voto femenino (incluso en regiones tradicionalmente de derecha) una elección que a priori aparece muy complicada: prometió firmar cualquier proyecto de ley que codificara las protecciones de Roe y luchar contra los esfuerzos del Congreso para disminuir el acceso al aborto. “Los republicanos de Donald Trump y Maga, incluido el presidente de la Cámara, están empeñados en ir aún más lejos”, apuntó Biden en referencia al diputado republicano Mike Johnson. “Mientras tenga el poder de la presidencia, si el Congreso aprobara una prohibición nacional del aborto, la vetaría”, prometió. 

Congreso

Más allá de las promesas, es poco probable que el Congreso prohíba o proteja el aborto en el corto plazo (el parlamento estadounidense está en gran medida congelado: aprobó sólo 27 proyectos de ley el año pasado), y el acceso al aborto y cómo hacerlo, depende hoy en gran medida de los gobiernos estatales. 

Fotogaleria La policía del Capitolio detiene a una activista del derecho al aborto en topless frente al Tribunal Supremo en Washington, DC.

Es decir, a Biden solo le preocupa su impacto en las elecciones. La última jugada en ese sentido se vio durante el discurso del Estado de la Unión en el que abrió las sesiones legilativas, y lanzó su campaña presidencial. Una de las invitadas de la Primera Dama, Jill Biden, fue Kate Cox: su caso es famoso en EE.UU. ya que la justicia de Texas le impidió realizar un aborto frente a un caso de una enfermedad congénita y riesgo de vida.
Inicialmente, un juez de un tribunal inferior falló a su favor.

Pero el fiscal general de Texas amenazó con emprender acciones legales contra cualquier hospital que se arriesgara a ayudarla.  Y al final, la Corte Suprema del estado resolvió el caso: consideraron que su caso no era lo suficientemente grave. Cox abandonó su casa en Dallas en busca de una interrupción del embarazo en otro distrito, y así evitar la suerte de Amanda Zurawski, la primera mujer que presentó una demanda contra Texas, después de casi morir en agosto de 2022 cuando se le negó el acceso al aborto.

Campañas pro aborto

Global

El 8M, que en Argentina convocó a decenas de miles de mujeres y tuvo mayormente consignas anti Milei, contó así mismo con un enorme eco global, probablemente el más fuerte en un lustro. Es que la crecida de la derecha, con su prédica próvida, pone en alerta a los movimientos feministas. Y las marchas se amplifican en medio de un año de elecciones para buena parte del globo (unas 60 de Asia a América, pasando por Europa y África), donde los partidos de izquierda parecen correr en desventaja. 

En Polonia, donde los comicios de celebrarán el 11 de abril, las alas de izquierda y centroderecha de la amplia coalición gobernante se han enfrentado en la última semana tras la decisión del presidente del parlamento de retrasar la tramitación de proyectos de ley destinados a poner fin a la prohibición casi total del aborto. Szymon Hołownia sostuvo que esto es necesario para evitar que la legislación sea víctima de la actual campaña electoral. Aunque también vale a la inversa: el debate puede fracturar a la coalición y abrirle el camino al poder a la extrema derecha como ha sucedido en otros países de Europa. 

Campañas pro aborto

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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