Thursday 25 de April, 2024

MUNDO | 26-01-2024 12:00

Bolsonaro sospechado de espionaje ilegal a la Corte Suprema

La policía federal brasilera allanó la casa y oficinas del ex jefe de espionaje, Alexandre Ramagem, quien habría ordenado el seguimiento de dos jueces y un aliado clave de Lula da Silva.

Le la policía federal brasilera allanó la casa y las oficinas del ex jefe de espionaje de Brasil durante el gobierno del presidente Jair Bolsonaro, como parte de una investigación sobre el presunto seguimiento ilegal de miles de personas, incluidos dos jueces de la Corte Suprema y un aliado clave del actual presidente, Lula da Silva.

Alexandre Ramagem, ex jefe de la policía federal que dirigió entre 2019 y 2022 la agencia de inteligencia de Brasil, Abin, es señalado como parte de una investigación sobre una “organización criminal” que supuestamente utilizó un software espía israelí para rastrear a los enemigos políticos de Bolsonaro. Según los informes, se secuestraron seis teléfonos móviles, cuatro computadoras portátiles y 20 dispositivos de almacenamiento de datos en el departamento de Ramagem en Brasilia.

Ramagem, de 51 años, congresista del Partido Liberal de Bolsonaro, no hizo comentarios sobre las redadas, que Bolsonaro calificó de “persecución implacable”. La prensa brasileña asegura que la investigación se centra en una unidad secreta supuestamente creada dentro de la agencia de inteligencia brasilera, llamada Centro Nacional de Inteligencia, que desde julio de 2020 se dispuso a recopilar información sobre supuestas “amenazas a la seguridad y la estabilidad del Estado”.

Según Folha de São Paulo, la unidad estaba integrada por agentes de la policía federal cercanos a Ramagem y la familia Bolsonaro, y pasó a ser conocida como la “agencia de inteligencia paralela” en Brasil. Y se sospecha que el grupo estaba utilizando un software de espionaje llamado FirstMile fabricado por la firma israelí Cognyte, para espiar ilegalmente a los opositores al gobierno.

En declaraciones a la cadena de televisión GloboNews, el jefe de la policía federal brasilera, Andrei Rodrigues, estimó que el grupo habría espiado a unas 30.000 personas sin autorización judicial. La mayoría de los presuntos objetivos del grupo aún no han sido precisados, pero ha trascendido que en el lote se apuntan funcionarios públicos, periodistas, jueces, abogados, políticos y agentes de policía.

Y se destaca el nombre de dos jueces de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes y Gilmar Mendes, y de un ex gobernador estatal del izquierdista Partido de los Trabajadores de Lula, Camilo Santana, quien se convirtió en ministro de Educación en enero pasado después de que Lula venciera a Bolsonaro en las elecciones presidenciales de 2022.

 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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