Martes 9 de agosto, 2022

MUNDO | 11-07-2022 14:04

Filipinas, el país que adora a sus dictadores

Las dinastías Marcos y Duterte se combinaron en un nuevo gobierno que arrancó con presión a opositores y medios de comunicación.

El “Castigador”, “Harry el sucio”, el “Donald Trump del Este”. Esos fueron los apodos que se le dieron al presidente Rodrigo Duterte, el feroz populista que libró una sangrienta guerra contra las drogas en Filipinas. Elegido en 2016, revolvió las lealtades internacionales del país, sacudió a las grandes empresas, y enfureció a los grupos de mujeres y a la Iglesia Católica.

Y eso fue antes de que los pasos en falso en el manejo de la pandemia de Covid-19 condujeran a una de las tasas de casos más altas en el Sudeste Asiático. Las decenas de miles de muertes tuvieron un impacto feroz y hundieron la economía. Sin embargo, Duterte sigue siendo popular entre una amplia base, lo posibilitó la alianza que incluyó a su hija, y que logró la mayor victoria en cuatro décadas en la carrera por sucederlo.

Herencia

Duterte, de 77 años, estaba limitado por la constitución a un mandato, que finalizaba el 30 de junio de 2022. Después de considerar varios escenarios, finalmente decidió retirarse de la política. Respaldó a su hija, la alcaldesa de la ciudad de Davao, Sara Duterte, quien se postuló para la vicepresidencia (que se elige por separado) aliada con el ex senador Ferdinand “Bongbong” Marcos Jr., hijo del difunto dictador Ferdinand Marcos, que gobernó durante 21 años hasta que fue depuesto por la Revolución de EDSA en 1986 y se exilió en Hawai.

Fotogaleria Manila Mujeres activistas sostienen una celda improvisada con colegas que llevan máscaras que representan al presidente Rodrigo Duterte y a Bongbong Marcos, hijo del difunto dictador Ferdinand Marcos

Las encuestas demuestran que Marcos le debe a los Duterte el amplio margen de victoria: él venció a la finalista Leni Robredo por la presidencia por casi 31 puntos en las elecciones del 9 de mayo; pero Sara Duterte ganó su interna por una cantidad aún mayor.

Es que muchos aprueban la gestión económica de Duterte a pesar de la caída del últimos año: el presidente heredó un esquema sólido de su predecesor, Benigno “Noynoy” Aquino III, y mantuvo un crecimiento superior al 6% en sus primeros cuatro años como, con tasas de desempleo y pobreza bajas.

Filipinas también obtuvo su calificación crediticia más alta cuando se implementaron reformas fiscales, siguiendo los esfuerzos de Aquino para perseguir a los evasores, lo que permitió un aumento en el gasto en infraestructura. Pero el producto interno bruto se desplomó un 9,6 % en 2020 y el desempleo aumentó, especialmente en el área metropolitana de Manila, donde se concentra un tercio de la actividad económica del país.

El PBI volvió a crecer en 2021 a medida que disminuyeron las restricciones del Covid, con un pronóstico para 2022 del 7.5%, entre las recuperaciones más rápidas de Asia.

La asunción de Marcos Jr. en Filipinas.

Clima

Una serie de arrestos y represiones contra los medios de comunicación en las semanas previas a la toma de posesión presidencial de Ferdinand Marcos Jr., presagiaron un continuo clima de intolerancia hacia las disidencias, a la par de una reducción de las libertades civiles, advirtieron activistas y defensores de los derechos humanos.

A principios de junio, el Consejo de Seguridad Nacional ordenó a los proveedores de servicios de Internet que cerraran una lista de sitios web que supuestamente “apoyaban a terroristas y organizaciones terroristas", entre los que se contaban medios de comunicación independientes como los locales Bulatlat y Pinoy Weekly.

Fotogaleria Filipinas Los residentes limpian sus casas enlodadas causadas por las inundaciones debidas a las fuertes lluvias provocadas por el súper tifón Rai en la ciudad de Loboc

"La reciente orden de bloquear sitios web muestra la facilidad con la que el gobierno puede silenciar la disidencia y los informes críticos bajo la fachada de hacer cumplir las leyes y reglamentos", denunció Jonathan de Santos, presidente del Sindicato Nacional de Periodistas de Filipinas.

“Es el último golpe de una administración que ha sido hostil a la prensa. Pero la prensa bajo Marcos Jr. probablemente verá la misma hostilidad que vimos bajo Duterte, si no peor", agregó Santos.

El bloqueó alcanzó también al sitio web de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas de Amihan, un grupo de derechos laborales que ha sido objeto de implacables actos de intimidación política. “La nueva administración ya está mostrando su desprecio por los derechos humanos y la libertad de prensa. Continúan torciendo las leyes para su beneficio", manifestó Zenaida Soriano, presidenta del grupo de derechos humanos.

La asunción de Marcos Jr. en Filipinas.

Soriano reveló que las cuentas bancarias de Amihan han sido congeladas desde el año pasado debido a supuestas violaciones de las reglas de financiación del terrorismo. “No se puede esperar nada bueno de un tándem Marcos, Jr. y Duterte. Están usando la ley antiterrorista contra ciudadanos que se levantan para defender sus derechos y su sustento. Este es el mismo legado de sus padres”, apuntó Soriano contra los herederos de los autócratas.

En alerta. Marcos Jr., hijo y homónimo del ex dictador filipino, juró como presidente el jueves pasado. Y en conferencia de prensa, se negó a reconocer las atrocidades contra los derechos humanos que tuvieron lugar bajo su padre, y el socio Duterte. Los críticos remarcan que tanto la familia Marcos como la Duterte se han destacado en la explotación y manipulación de las redes sociales para crear un ecosistema de información alternativo.

Regine Cabato, corresponsal en Manila del Washington Post y miembro de la Asociación de Corresponsales Extranjeros de Filipinas, señaló que la campaña de desinformación de Marcos “duró décadas, y fue elaborada y financiada con dinero estatal".

“De alguna manera, la administración del presidente Duterte vio cierta institucionalización de la desinformación: otorgando a los propagandistas posiciones en el gobierno”, sumó Cabato.

"Y el equipo de Marcos Jr. casi lo ha perfeccionado. Su campaña es más ingeniosa y rápida que la de Duterte, con influenciadores de TikTok y videos de YouTube. Un universo alternativo de desinformación", concluyó.

Marcos Jr, de 64 años, hasta el momento no ha presentado muchos detalles sobre sus políticas, pero se espera que lleve adelante el mismo enfoque que su antecesor Duterte, buscando una consolidación de poder despiadada. "Es difícil predecir cómo la presidencia de Marcos afectará la economía porque hasta la fecha todavía no ha presentado un plan estratégico", se excusó Jan Carlo Punongbayan, analista y profesor de economía en la Universidad de Filipinas.

"En este momento, la relación deuda-PIB del país supera el 60%. Algunos analistas dicen que podemos crecer para salir de la deuda actual, pero con la economía interna aún en una situación precaria y la economía global dirigiéndose hacia una recesión, crecer para salir de la deuda aún podría ser difícil de lograr", cerró Punongbayan.

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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