Sunday 19 de May, 2024

MUNDO | 09-08-2021 14:40

López Obrador, víctima de su propio circo y una gestión mediocre

El presidente convocó a una consulta popular para promover acusaciones contra sus predecesores. Pero apenas votó el 7% .

Buscando quizás tapar el fracaso de su gestión, como acusa a coro la oposición mexicana, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) convocó a una consulta popular para buscar el apoyo para promover una investigación contra sus cinco predecesores (en una clara intromisión sobre el poder judicial).

Y fue otro fracaso: solo el 7% del electorado acudió a las urnas el domingo pasado (más del 9o% estuvo de acuerdo con el presidente), muchísimo menos del 40% necesario para que el referéndum obligue a las autoridades a tomar medidas. Una clara falta de interés y urgencia en la campaña anticorrupción de López Obrador, que no logra hacer pie frente a la pandemia mientras se degrada la economía, y continúan sin cumplirse muchas de sus promesas de campaña.

Corrupción

La cruzada anticorrupción del AMLO ha sido calificada por los periódicos mexicanos como una jugada personal, en un intento por retomar el control de la agenda pública en medio de las críticas por el surgimiento de una nueva ola de contagios y muertes por coronavirus.

López Obrador pretendía mediante el referéndum poner la mira en los que él mismo denomina “los ex presidentes del período neoliberal”, lista que incluye a Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), Ernesto Zedillo (1994-2000), Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018).

“¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”, era la larga pregunta que interpeló a los votantes. El interrogante fue modificado por la Corte Suprema: la propuesta original incluía los nombres de los ex presidentes, y fue considerado inconstitucional.

AMLO acusa a Carlos Salinas de Gortari (PRI) de entregar “todos los bienes de la Nación a sus allegados”. Responsabiliza a Zedillo (PRI) por llevar a el rescate a los bancos a costa de la deuda pública (el Fobaproa); y a Fox (PAN) de “engañar al pueblo y ser un traidor a la democracia”, propiciando el fraude electoral para que ganara su sucesor, Felipe Calderón, a quien señala por desatar una guerra contra el narco con “más muertos que detenidos”. Por último insiste con que a Peña Nieto (PRI) debe investigárselo por los sobreprecios con Odebrecht.

Fracaso

La justicia mexicana está llevando adelante estas causas, por lo que buena parte del electorado no entendió la necesidad del referéndum: AMLO esperaba convocar a 37.5 millones de personas para que la consulta fuese vinculante, pero asistieron 5 veces menos.

Desde la oposición calificaron como “un fracaso más” el rechazó. “Queremos que la justicia se aplique y no se consulte”, marcaron desde el Partido Acción Nacional (PAN), insistiendo en la inconstitucionalidad de la propuesta presidencial.

“Nadie hizo campaña ni promovió argumentos o defendió razones para evitar el enjuiciamiento (…), AMLO simplemente no encontró antagonista de un tamaño similar que quisiera pleito o ganar la contienda”, sintetizó para Milenio el columnista Ricardo Raphael.

Y excepción de Vicente Fox, el resto de los ex presidentes se mantuvieron en silencio tras la derrota del presidente: “Fracaso total” Día histórico. La más baja votación de todos los tiempos!!”, escribió el ex mandatario en su cuenta de Twitter.

“La consulta popular del presidente costó 500 millones de pesos a los mexicanos (Ndr: unos 25 millones de dólares) y fue un rotundo fracaso. Celebro el fracaso de esta consulta, porque lleva un claro mensaje de los mexicanos hacia el presidente”, sumó el senador de PAN, Julen Rementería. “Póngase a trabajar y deje el circo”, agregó después arrobando a AMLO. Y Marko Cortés Mendoza, líder nacional del PAN, apuntó que el “espectáculo presidencial” es más importante para el gobierno que el ingreso familiar y la salud.

Balance

A dos años y medio de iniciado su mandato, y pensando ya en buscar su reelección, el presidente de México, busca tapar con relato una administración sin grandes logros.

En Salud, la desaparición del Seguro Popular y su reemplazo por el Instituto de Salud para el Bienestar solo potenció la falta de medicamentos y las quejas por falta de atención médica de calidad, que se agravaron durante la pandemia.

En lo económico, las acciones del gobierno generaron otra epidemia: la desconfianza del empresariado que derivó en un freno de las inversiones. La administración de AMLO había potenciado la recesión en México cuando llegó el Covid. Y la recuperación tras la cuarentena es más lenta que en otros países de la región (3.3%) después de caer el triple que otras economías emergentes (-8.9%). Aunque el presidente insista en que “íbamos muy bien hasta que llegó la pandemia”.

El manejo epidemiológico en México es frecuentemente cuestionado, y se acusa al gobierno de privilegiar el interés político del antes que la seguridad y la salud de la población.

Y con la pérdida de empleos creciente y la economía paralizada, el presidente está dedicado a hablar de Odebrecht y otros expedientes escandalosos que, si bien deben procesarse institucionalmente para erradicar la impunidad, son vistos como cortinas de humo para esconder la ineptitud del gobierno. Para los medios locales la corrupción solo cambió de protagonistas, la crisis económica es más profunda, y la violencia alcanzó nuevos récords con 70.000 homicidios. 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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