Martes 27 de octubre, 2020

LIBROS | 20-08-2020 11:59

“En la Tierra somos fugazmente grandiosos”

Una obra de Ocean Vuong. Anagrama, 263 págs. $ 2.050.

****El autor nació en Saigón, Vietnam, en 1988. En 1990 se trasladó a Estados Unidos con la familia después de un año en un campo de concentración de Filipinas. Los dos pilares de la familia son la abuela y la madre, habitantes de una clase inmigrante marginalizada por la pobreza y la distancia insalvable en el lenguaje. Pero producto de una guerra, la de Vietnam, que aquí al menos mezcló más de lo que destruyó.

Ocean Vuong aprendió con firme determinación el inglés, tanto como para ganar un premio de poesía con un libro de título también largo: “Cielo nocturno con heridas de fuego”. Y como para narrar en este libro la experiencia de esa familia, a la vez trágica y dotada de una épica barroca, emocional, con una altura en el manejo de la difícil materia tratada que lo acercan alternativamente al mejor Stephen King y a Walt Whitman.

La violencia, microscópica o tremenda, es un componente constante, incluyendo la que ejerce su propia madre contra él cuando las cosas se tensan. El modo en que esa realidad, y la de su abuela, y los rasgos laborales se corporizan en esta novela fuera de serie tiene que ver sobre todo con la relación que establece con Trevor, un joven compañero de trabajo en negro en la recolección y secado de tabaco.

Hay consumo de drogas, y un sexo tan fuerte y violento que inclina a hablar más de una relación afectiva intensa que amorosa. Una clave de los hallazgos es el control continuo de esa intensidad, incluso en escenas de sexo explícito y “sucio”, superadas en la realidad del relato por la capacidad mutua de poder procesarla, con pocas palabras pero con sintéticos gestos de comprensión.

Poco antes del final, el grupo familiar vuelve a Vietnam, para lanzar en el último viaje al cuerpo delgado pero resistente de la abuela. En el período previo, y en el país natal, el Ocean Vuong del libro descubre que la relación áspera y cargada de matices con el muchacho americano no solo le han permitido conocer mucho más de cerca la “verdadera realidad” estadounidense, sino que Trevor mismo, en pensamiento y espíritu, ya forma parte incanjeable de su constelación interna. El peso de lo narrado hace interrogarse por el segundo libro de este asiático-americano que enseña literatura en el Amherst College de Massachusetts.

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Elvio E. Gandolfo

Elvio E. Gandolfo

Crítico de Libros.

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