Lunes 23 de mayo, 2022

OPINIóN | 19-01-2022 16:14

Diplomacia: los errores no forzados de Argentina con el mundo

De la charla con Biden que no existió, a la bendición al gobierno nicaragüense de Ortega. La necesidad de corregir rumbo y cerrar con el FMI.

No queremos tener relaciones platónicas: queremos tener relaciones carnales y abyectas”. La frase fue pronunciada en 1991 por Guido Di Tella, en ese entonces canciller de Carlos Saúl Menem, ante las máximas autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, para referirse a la política que debía tener Argentina con Estados Unidos. Mucho tiempo después, Di Tella reconoció: “La frase sobre las relaciones carnales fue una estupidez que dije, lo acepto y lo padezco”.

Pero, ¿cómo están actualmente las relaciones de nuestro país con Estados Unidos?, ¿y con otros países de la región? Durante este Gobierno surgieron varias polémicas a través de Twitter que terminaron convirtiéndose casi en tema de Estado. Repasemos.

En estos 25 meses de Gobierno, Alberto Fernández tuiteó 11 veces sobre Estados Unidos, casi las mismas que Mauricio Macri (12 menciones a EE.UU) durante ese mismo tiempo como presidente. El primer acercamiento de Fernández fue en noviembre de 2019, a pocos días de convertirse en presidente electo, cuando escribió: “Recibí el llamado de @realDonaldTrump, que me comunicó que instruyó al FMI para que trabajemos juntos para resolver el problema de nuestra deuda. Le agradecí por su importante gesto y le transmití mi intención de mantener una relación madura y cordial con los Estados Unidos”.

Un mes después, asumió Felipe Solá como canciller de la República Argentina. Y la primera polémica de Solá se dio en marzo del 2020, en pleno estallido de la pandemia, cuando en un tuit criticó a diferentes compañías aéreas, entre ellas Iberia: “Iberia, Air Europa, KLM, Air France, British, Norwegian, Lufthansa, Edelweiss, United Airlines y Aeroméxico, entre otras empresas, vendieron los pasajes y como los vuelos ahora no son rentables dejaron a los argentinos clavados. Tendrán que responder”. Rápida, la aerolínea de bandera española, respondió:Hola. El gobierno argentino ha prohibido a las aerolíneas extranjeras volar a su país. Por lo tanto, no es una decisión que hayamos tomado nosotros, sino su gobierno. Saludos”. Primer offside del Canciller.

Durante ese año, Felipe Solá también cometió un error insólito: inventó una conversación entre Alberto Fernández y Joe Biden. En declaraciones radiales, aseguró que hubo un planteo del presidente argentino a su par de Estados Unidos sobre el board del Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero la realidad es que esto no ocurrió. De hecho, Solá nunca estuvo en ese diálogo. Esto generó tensión en la negociación con el FMI y hasta el propio Alberto Fernández tuvo que salir a aclarar: “Fue un error de Solá. Nunca hablamos de eso”. Otra posición adelantada del canciller.

En 2021, ante el conflicto entre Israel y Palestina, la Cancillería argentina emitió un comunicado por Twitter que generó otra polémica: “La República Argentina expresa su profunda preocupación por el dramático empeoramiento de la situación en Israel y Palestina, el uso desproporcionado de la fuerza por parte de las unidades de seguridad israelíes ante las protestas por posibles desalojos de familias palestinas de sus hogares en los barrios de Sheikh Jarrah y Silwan , así como por la respuesta a través del lanzamiento de misiles y artefactos incendiarios desde la Franja de Gaza”. La embajadora de Israel en Argentina, Galit Ronen, tuvo que expresar su “preocupación” por el comunicado del Gobierno.

Estos fueron solo algunos de los errores no forzados que cometió Solá en el cargo, que fueron generando un desgaste en la relación con otros países, y también en los pasillos de la Casa Rosada: con frases como “el gobierno de Venezuela es autoritario”, o “Venezuela es un tema tóxico”.

El paso de Solá por la Cancillería terminó de manera escandalosa: en septiembre pasado viajó como Ministro de Relaciones Exteriores para participar de la Cumbre de la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) pero cuando llegó a México ya era un turista más. Y quien le comunicó que era removido fue Santiago Cafiero, su reemplazante

En 2022, la Cancillería de nuestro país se vio envuelta en un nuevo escándalo. El 11 de enero tuiteó: “La Argentina expresa su más enérgica condena a la presencia de Mohsen Rezai en el acto de toma de posesión del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. Su presencia constituye una afrenta a la justicia argentina y a las víctimas del brutal atentado terrorista contra la AMIA”.

Resulta que el embajador argentino en Nicaragua, Daniel Capitanich, hermano del gobernador de Chaco, participó de la asunción de Daniel Ortega en un nuevo mandato, en la que estuvo también Mohsen Rezai, uno de los acusados por el atentado terrorista a la AMIA. Por esto, la oposición pidió interpelar a Cafiero en el Congreso.

El Gobierno inicia así su tercer año, en el que continúa buscando cerrar un acuerdo para refinanciar la deuda con el FMI. Con ese objetivo, Santiago Cafiero viajó esta semana a Washington para "limar asperezas" con la administración Biden. Pero es el desconcierto de una política exterior oscilante la que marea al mundo sobre la posición argentina. 

 

 

 

 

 

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Daniel Vico

Daniel Vico

Consultor político.

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