Costumbres / 17 de febrero de 2012

Biografía polémica

La triste herencia de Mata Hari

¿Cuál fue el legado de la espía más célebre de la historia occidental? Una investigación profunda revela la carrera secreta de la bailarina condenada y ejecutada por espionaje en la Primera Guerra Mundial.

La exótica "femme fatale" bailó en los jardines de su casa y en la universidad parisina al son de una orquesta hindú dirigida por un santo sufí.

Después de la representación en casa de madame Kiréevsky, fue invitada a bailar en el Musée Guimet, un museo de arte oriental creado por el próspero Émile Guimet, un empresario industrial de Lyon que había viajado y coleccionado abundantemente por toda Asia. Inauguró un museo en París en 1889. Como la nueva bailarina estaba muy solicitada, representar las fascinantes danzas sagradas de Oriente en el museo era el acontecimiento perfecto para atraer a la élite de aristócratas y ricso amantes del arte de París. Su debut fue programado para el 13 de marzo. Se cuenta que Guimet le hizo una valiosa sugerencia: más que bailar como Lady Gresha MacLeod, debía ponerse un nombre artístico que fuese más enigmático y evocador.

Y ella decidió llamarse Mata Hari. A veces se ha atribuido a Guimet el invento del nombre, pero es muy improbable. En las Indias Holandesas se usaba a menudo la expresión “mata hari”, que significaba “sonrisa” o, literalmente, “el ojo del día”. Una de sus amigas de infancia recordaba haber leído en una carta en 1897 o 1898, el primer o segundo año en que los MacLeod vivieron en las Indias Holandesas, en la que contaba que se iba a convertir en bailarina y que se llamaría Mata Hari. En Padang (Sumatra), había una logia masónica llamada Mata Hari. Rudolf MacLeod pudo haberla visitado porque el hermano de su viejo amigo de Balbian Verster era miembro de ella. No obstante, para ser Mata Hari había que cambiar algo más que el nombre. Ella misma lo explicó: “Al principio, mi carrera no era tan artística, pero desde el momento en que presenté mis danzas javanesas mi destino no tardó en quedar decidido. Me gustaba la vida que tenía, recibí protección de ricos desconocidos y no me faltó capacidad para aprovecharme de ello”. (…)

 

2 comentarios de “La triste herencia de Mata Hari”

  1. Excelnte articulo
    muy interesante el enfoque.
    un resumen que deja abierto el deseo de seguir
    investigando.
    Lo disfrute mucho
    viajero

  2. Excelnte articulo
    muy interesante el enfoque.
    un resumen que deja abierto el deseo de seguir
    investigando.
    Gracias
    viajero

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