Salud / 25 de Mayo de 2012

Psicología

El debate: ¿por qué tenemos hijos?

No siempre es por amor, dice el obstetra Mario Sebastiani. Y analiza qué se esconde detrás de los prejuicios y los mandatos sociales.

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Análisis. Sebastiani hace un recorrido por la biología, la historia, la psicología y la antropología para responder a esta pregunta, que parecería tener una respuesta unívoca: el amor. Aunque no sea así.

 “Yo no quería… Pero mi marido no va a parar hasta tener un varón…”

“Nunca tuve una pareja estable… Pero ahora con este hombre, siga o no siga, voy a tener un hijo. Ya estoy grande…”

“Hice varios procedimientos de fertilización asistida… No tener un hijo hubiera significado para mí vivir una vida incompleta…

“Nos recibimos, viajamos, compramos la casa, tenemos dinero. Y ahora, a tener un bebé.”

He oído hasta el cansancio decir que el motivo por el que se tienen los hijos es por amor… Curiosamente, en las frases anteriores, la palabra amor no figura, y como sentimiento, no pareciera ser el que más prevalece. Percibo que, en cambio, los motivos más frecuentes tienen que ver con el accidente, el egoísmo, la negociación, la soledad.

El bebé, casi, como una mascota. Y así es que percibo una escenografía diferente a la del palabrerío habitual que nos rodea. Si a eso se le suma el hecho de que los chicos son matados, abandonados, abusados, maltratados, explotados… ¿Dónde está el amor? ¿Por qué se tienen los hijos? Y así, una vez más me vuelvo a preguntar por qué me he planteado esta pregunta. ¿Soy el único?

Debo admitir y decirlo con todas las letras: el cuestionamiento sobre por qué tener hijos es ¡políticamente incorrecto! Nuestra educación, a la postre una manifestación de nuestra cultura, nos impide tener la libertad suficiente como para enfrentarnos a estos cuestionamientos. ¿Cómo se nos puede ocurrir pensar en por qué tenemos hijos? ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien que no quiera? ¿Cómo puede uno arrepentirse de tenerlos?.

Si alguien sigue molesto con estas primeras líneas y se niega a aceptar tan solo las preguntas, que me explique por qué existe la violencia, cuáles son los motivos de la prostitución infantil, del abandono, de la venta de bebés o del trabajo infantil, o el por qué de la pertenencia de los niños a las milicias urbanas en algunos lugares de nuestro planeta.

Todo esto que no queremos ver se da de patadas con algunas de las situaciones social y afectivamente conflictivas que viven niños y jóvenes gracias a las actitudes de los adultos que repetimos como loros que los niños son lo más importante que hay en la vida, que los queremos mucho y que todo lo hacemos por ellos.

Paradojas. Pero los hijos o los niños no siempre han sido producto del amor; los niños, en su conjunto y no de manera individual son importantes desde hace escasamente un par de centenas de años, y quizás este postulado sea más un eslogan de las agencias relacionadas con el derecho, la salud o la psicología que un argumento basado en lo que vemos en nuestras sociedades.

Los niños son el producto del amor de una mujer y un hombre. Escribo esta frase y no puedo dejar de esbozar una sonrisa y sentir un dejo de preocupación. Alguien puede pensar que se ha topado con un cínico, pero no. Definitivamente no. Pienso que es tan poco valedera nuestra enunciación del amor, que solo de manera terapéutica y para sanar nuestras faltas como personas y como sociedad la seguimos repitiendo para persistir en el convencimiento, aunque esta creencia solo nos sirva de anestesia.

Nos mostramos así como personas buenas, sensibles, morales y preocupadas. Sin embargo, y aun como probables productos del amor, veo a los hijos como una nueva y compleja tensión en nuestras parejas, de pronto devenidas en familias, como una nueva tensión en la sociedad.

En el pasado la maternidad era de las mujeres solas, con un papá que salía a proveer los bienes de consumo y la subsistencia; en la actualidad vemos una paternidad compartida, seguramente justa, pero conflictiva en otros aspectos. Se estima que solo el 40% de los niños nacidos en las últimas dos décadas vivirán como adolescentes junto a sus padres biológicos.

El concepto de familia se ha ido modificando, y hoy existen familias nucleares y no nucleares, conceptos que implican que o papá y mamá no están más juntos o que nunca hubo papá y mamá como tales o que existe una mamá sola o un papá solo más los distintos menús genéticos que puedan imaginarse.

El autor es médico obstetra, escribió “¿Por qué tenemos hijos?”, Ed. Paidós.

 

 

14 comentarios de “El debate: ¿por qué tenemos hijos?”

  1. Yo realizé la misma pregunta a varios amigos y conocidos en el contexto de una conversación relajada y reflexiva, sin embargo note las mismas reacciones en todos…rechazo ante la pregunta y desconcierto…el tema mas interesante fue constatar las respuestas “tipo” como salidas de un libreto, pero nadie mencionó la palabra amor…¿será que ello responde meramente a un tema biológico e instinto de supervivencia?

  2. Tengo un mensaje anterior pendiente de moderar, con el mismo correo electrónico, es posible que no se publique por favor? Mil gracias…

  3. Tres de mis mejores amigas quedaron embarazadas y yo feliz por ellas, pero cuando les pregunte porque habían quedado embarazadas, las 3 me dijeron que fue por accidente, siendo mujeres ya adultas (26, 28,26 años), cuando les pregunte si el método anticonceptivo les había fallado, las tres me respondieron que no estaban usando anticonceptivo, entonces, me quede muy sorprendida, una cuarta amiga quiere quedar embarazada y le pregunte porque y me dice porque ella pasa muy sola y quiere tener una compañía. Igual que el artículo ninguna me contesto es que lo tuve por amor, amor a la vida… no se….yo me esperaba otra respuesta…o que me dijeran porque si porque me da la gana, porque quiero tener un hijo y ya.

  4. La pregunta que yo le hago al obstetra Mario Sebastiani es: ¿Por qué no se pone un kiosco y deja parir a las mujeres en paz? Busquen información sobre este ser violento. Hay relatos de mujeres que la pasaron muy mal por culpa de este tipo.

  5. me encanto la nota. Creo que yo siempre me hice la misma pregunta. Pero decir que no se quiere tener hijos es un pecado para la sociedad. La sociedad presiona. Y muchisimo. Yo tengo 36 anos y estoy embarazada. Antes de quedar embarazada , nunca planifique ser madre y era terrible decirlo, la gente te ve como una rareza.

    1. Yo no lo tengo nada claro, y tengo una presión enorme, tengo 33 años. Me esty planteando tener hijos pero nunca he querido y tampoco quiero ahora, y pienso que es imposible q sea una buena madre si en el fondo no quiero serlo. Para seguir mis convicciones posiblemente tenga q dejar a mi pareja despues de 14 años (desde q llevabamos 6 meses le dije que no quería hijos ni casarme, vengo de una familia desestructurada, me dijo que le daba igual, pero ahora ya no le da igual…). Quería preguntarte que sentiste al tener a tu bebé ya despues de dos años, si has pensado alguna vez q fue un error… siento la pregunta tan comprometida pero estoy pasando un tormento. Gracias

  6. tenemos hijos por una necesidad biológica (creo yo). Al igual que todo ser vivo, una de nuestras principales funciones es reproducirnos para garantizar la supervivencia de nuestra especie.

  7. Yo tambien me pregunto lo mismo, por que intentar responsabilidar a un ser que no ha nacido de hacernos felices, cuando al parecer nosotros solos no podemos hacernos felices a nosotros mismos?

  8. Admirable nota (o más bien: admirable pregunta). Siempre dije que el llamado “amor incondicional” de los padres a los hijos es una de las variantes más egoístas del amor enfrentándome, por supuesto, a innumerables críticas y sospechas de psicopatía. Intuyo que los hijos son para muchos la última esperanza de dar sentido a la vida y por eso su racionalización es tabú. El tema definitivamente es políticamente incorrecto.

      1. Increíble como coincido en todo lo dicho, me miran mal por no querer tener hijos y encima decirlo.

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