Opinión / 9 de Mayo de 2014

El dragón chino regresa a la Argentina

El crecimiento de la potencia asiática puede influir en los futuros balances comerciales del país.

ARGENCHINA. Ilustración del artista Pablo Temes.

Como si Barack Obama ya no tuviera motivos suficientes como para deprimirse, el Banco Mundial acaba de informarnos que China está a punto de desbancar a Estados Unidos del sitio que ocupa desde 1872, el año en que dejó atrás a Gran Bretaña como país dueño de la economía más grande del planeta.

A partir de entonces, lideraría con comodidad el ranking internacional merced en buena medida a sus crecientes dimensiones demográficas, ventaja que le permitió distanciarse de rivales europeos como el Reino Unido, Francia y Alemania, además del Japón que, hace apenas veinte años, pareció capaz de alcanzar al “coloso del Norte”. Puede que haya exagerado Auguste Comte al dictaminar que “la demografía es destino”, pero sería un error subestimar su influencia. Además de asegurarle a Estados Unidos muchas décadas de supremacía mundial, está detrás del desafío planteado por China, un país de casi 1.400 millones de habitantes.

Desgraciadamente para Obama, en el futuro los historiadores recordarán que fue cuando estaba en la Casa Blanca que Estados Unidos perdió su lugar en el podio. No le servirá de consuelo saber que, a pesar de las hazañas anotadas por los chinos desde que, en 1979, el dictador comunista Deng Xiaoping decidió abandonar la calamitosa vía marxista para emprender la capitalista, China sigue siendo un país muy pobre, con un ingreso per cápita aún inferior al atribuido a la Argentina y solo la cuarta parte del norteamericano.

¿Podrá llegar a igualarlo en las décadas próximas? Parece poco probable. Para lograrlo, tendría que superar el problema gigantesco planteado por el envejecimiento de la población que se ha visto agravado por la política de un solo hijo por familia; aumenta con rapidez desconcertante el número de “pasivos”, pero no lo hará el de los “activos”. En países relativamente ricos de Europa como España, Italia y Alemania, el drama así supuesto ya motiva angustia. En China, un país pobre, las perspectivas son llamativamente peores.

 

Comentarios de “El dragón chino regresa a la Argentina”

  1. Es interesante el enfoque, aunque no muy novedoso, el periodista chicagoboy descubre el crecimiento chino ahora…le recomiendo este interesante informe de hace dos años en La Voz del Interior, un poco mas ameno…y con la inquietante perspectiva que en 2030 China, con el 5 % de los depositos de su banco nacional podra comprar las hectareas agricolas de BsAs Sta Fe, Cordoba y Entre Rios, o sea la pampa humeda…
    El link es
    http://www.lavoz.com.ar/opinion/%EF%BF%BDrepublica-argenchina-2030

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