Personajes / 8 de Septiembre de 2015

Narda Lepes: “Ser mediático no te hace mejor cocinero”

Planea abrir su restó en Belgrano y escribe el “Manual para alimentar a un pequeño omnívoro”. Demonización de la comida y pasión viajera.

Narda Lepes
"La gente cree que un paquete de fideos y una lata de salsa es comida casera. Agregale brócoli congelado o acelga hervida y ya lo mejorás. La gente se miente a sí misma".

Pornografía, deportes y recetas son las palabras más buscadas en Internet”, cuenta Narda mientras comparte un café en el living de su departamento de un piso 23 en Belgrano. Un lugar luminoso, colorido, informal y amplio, con muchos recuerdos de viajes.
Narda no necesita usar su apellido. Todo el mundo la conoce. Frontal, campechana, verborrágica, sin vueltas. La cocinera que desde sus programas (Fox Life), sus libros y sus fascículos intenta que cocinemos y comamos rico y bien.
La misma que cocina a diez manos con otros grandes (Mauro Colagreco, Germán Martitegui, Darío Gualtieri y Fernando Trocca). Y la que comparte los fuegos en restaurantes de amigos, en encuentros gastronómicos llamados “Boca de Lobo”.
La que planea abrir su nuevo restó en el bajo Belgrano. “Con comida simple, productos de origen conocido, más vegetal que animal, fuentes y mesas para compartir y una carta que va a cambiar seguido”.
La que dejó para el año próximo la publicación de su libro “Manual para alimentar a un pequeño omnívoro”.
La curiosa que participa en las reuniones del Instituto Baikal y del Serendipity Lab, donde se tocan temas filosóficos, científicos y educativos. “Hay gente muy inteligente, a veces no entiendo una goma, pero me siento una privilegiada”, confiesa.
La mujer que tiene pasión por los viajes, la música, los zapatos y la ropa. La esposa del cineasta Alejo Rébora y la mamá de Leia (4), y la que comparte con su familia el fanatismo por “Star Wars”.
Noticias: La gastronomía genera cada vez más fascinación y adeptos. Sin embargo, usted dice que nunca se comió tan mal.
Narda Lepes: Hay mucho interés, es cierto, pero también algo que no está bien. Se consumen más harinas, grasas y azúcar, mucha comida procesada y menos frutas, verduras y legumbres. La gente cree que un paquete de fideos y una lata de salsa es comida casera. Agregale brócoli congelado o acelga hervida y ya lo mejorás. La gente se miente a sí misma. Te dicen que comen comida chatarra, pastas o algo pre-frito de vez en cuando y no es así.
Noticias: ¿Qué sería comer rico y bien?
Lepes: Mucho más verduras, legumbres y frutas estacionales. Metelos donde puedas todo el tiempo. Eso ya es un gran avance. Le va a hacer bien a tu familia, a los verduleros y a los productores locales.
Noticias: Entre veganos (cero alimentos derivados de animales) y devotos de la dieta paleo (cero hidratos), ¿a quién creerle?
Lepes: A tus dientes. Los dos comen mucho vegetal, lo que pasa es que la dieta paleo está mal trasmitida. La verdadera consistía en raíces, granos, frutos de recolección y un poco de carne de vez en cuando. El que crea que alguien del Paleolítico comía carne todos los días, no se imagina cómo se veían esos bichos y lo que había que caminar. No incluían hidratos porque fue previo al cultivo intensivo y al sedentarismo.
Noticias: ¿Y el veganismo?
Lepes: El problema no es lo que comés sino lo que dejás de lado. Hay mucha demonización con la comida, lo mejor es comer un poco de todo. Pero no podés confiar en el sistema de producción de alimentos y en el marketing porque te van a vender lo más fácil de producir y lo más redituable. El marketing es muy engañoso.
Noticias: ¿Usted qué come?
Lepes: Muy poca carne, en casa puede haber a lo sumo milanesas o empanadas árabes. Me gusta mucho la comida árabe y la japonesa, salvo el sushi, que tiene que ser muy bueno. Como pocas harinas y si voy a comer algo que está del lado oscuro de la fuerza –hablando de “Star Wars”– más vale que esté buenísimo.
Noticias: ¿Qué se cocina a diario en su casa?
Lepes: Arroz yamaní, cebada, sopas. Pollo de granja, poco, pero espectacular. Mucha verdura, ensalada, tartas, huevos buenos y algo de pasta. Los dulces no me tientan, pero mi familia muere por todo lo que tenga 700 kilos de dulce de leche. Lo único que se respeta es el chocolate, comemos un pedacito cada uno.
Noticias: ¿Cómo describiría su cocina?
Lepes: Muy práctica. Tengo una cocina industrial porque se necesita calor y fuego fuerte, y uso mucho el hornito eléctrico. Y tengo cachivacherío de todos lados. Buenas cacerolas y cuchillos y una alacena enorme con productos que traigo de afuera: fideos, harina de arepa, almidón para la tapioca, especias, algas, hongos, chiles de México, salsas picantes, aceites, vinagres, il lardo di Colonnata.
Noticias: Su mamá intentó transmitirle su gusto por la macrobiótica y el ayurveda, ¿no?
Lepes: Sí, pero nunca me prohibió comer nada. En su último tramo, ella tenía cáncer y leíamos bastante sobre lo ácido y lo alcalino. Pero trato de que la gente relacione la comida con el placer a través del paladar y el sentido común, no de la salud.
Noticias: Usted dice que la palabra “saludable” es “piantavotos”.
Lepes: Prefiero hablar de comida rica y que hace bien. La palabra “saludable” deja afuera a mucha gente. Hay remolcadores –jamón crudo, salsa blanca, panceta, chorizo colorado, algún queso, dulce de leche y otros– que no serían saludables, pero tienen un alto contenido de sabor y con muy poquito sirven para remolcar otros alimentos, que son buenos.
Noticias: ¿Su padre que le inculcó?
Lepes: Mi papá siempre fue mucho más del sabor. Íbamos a comer árabe, a las cantinas españolas, hacía unos sándwiches espectaculares. Ahora está más tranqui, pero cocina increíble y no sigue ninguna instrucción. Me pregunta y después hace lo que quiere.
Noticias: ¿Y usted es permisiva con su hija?
Lepes: No le prohíbo nada, pero desde chica le hice notar que cuando comía varios caramelos, o sea mucho azúcar, se ponía muy contenta y después de mal humor. Aprendió sola a regularlo. Come de todo, pero le gustan las uvas, el arroz yamaní, la gelatina, la avena, el falafel, el tofu. Le di la teta hasta los dos años y pico y nunca tuvo bronco espasmos, mocos, cagadera, nada.
Noticias: El año pasado publicó una foto en Instagram de la nariz de un cerdo cocinándose en una cacerola con la leyenda: “Hola, mañana seré morcilla” y se armó un lío tremendo. ¿Se arrepintió? ¿Volvería a hacerlo?
Lepes: Es mi trabajo y sé cómo lo hago, el respeto que pongo y lo que comunico. Si aprendo a hacer morcilla es porque quiero saber para poder discernir y para que la gente sepa y coma con respeto. Tenemos que comer menos y mejor carne. No puede ser que no sepamos de dónde viene y que dé lo mismo una de pastoreo que una de feedlot (engorde a corral). Además, hay cosas mías publicadas y de otros cocineros mucho más chocantes que una naricita. Si no quieren saber cómo se hacen las cosas no es mi problema. Todos deberíamos saber de dónde viene lo que comemos.
Noticias: ¿Los cocineros están sobrevalorados?
Lepes: Si la gente quiere verlos, no están sobrevalorados. Quizás algunos puedan ser más personajes que cocineros sobre todo afuera. Pero ser simpático o mediático no te hace mejor cocinero. A mí me encanta cocinar y estar en la tele, pero me lo tomo como un trabajo.
Noticias: ¿Cómo hace para no creérsela siendo una marca registrada?
Lepes: Tengo los mismos amigos de siempre, no llevo una vida estrafalaria u ostentosa, no voy de vacaciones a lugares concurridos de Argentina y disfruto estar donde no me conocen. Me gusta mi vida y el poder ir a cualquier lado.
Noticias: Suele festejar fin de año en Brasil, ¿no?
Lepes: Sí, con mi familia y unos amigos franceses, brasileros, a veces alemanes, y nos quedamos parte de enero. Me encantan los pueblitos del norte de Brasil, la última vez estuvimos en Santo André, Bahía. Y a mitad de año fui con mi marido y mi hija a México, al Pacífico y al DF. Viajo mucho por Latinoamérica, tengo amigos y una agendita de cada ciudad donde la paso bien: Bogotá, Lima, Santiago, Montevideo, San Pablo.
Noticias: También le fascina Asia.
Lepes: Siempre digo que si van a Asia traten de quedarse en un lugar mucho tiempo. No quiero exagerar, pero es como que te ahogás allí. No tenés idea de lo que te vas a encontrar, lo que hay detrás de cada puerta, al final de cada camino. Japón es un mundo aparte; Vietnam es increíble, la gente espectacular y muy frontal; Laos, amor puro total; Camboya, Tailandia, todos son lugares extremadamente distintos, curiosos y fascinantes.
Noticias: ¿En qué etapa está con la música?
Lepes: Ahora estoy haciéndole escuchar algunas cosas a mi hija: Beatles, Adriana Calcanhotto, Michael Jackson, Kuryaki, Marc Bolan, Grease, Babasónicos, entre otros.
Noticias: ¿Sigue firme con los zapatos y la ropa?
Lepes: Sigo acumulando, pero también empecé a descartar. Me compré un libro que me recomendaron de una japonesa (Marie Kondo) para poner orden.
Noticias: ¿Y cómo le va en la tarea?
Lepes: No quiero decir mucho, estoy en pleno proceso, voy a ver si me funciona. l

 

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