Política / 13 de julio de 2016

Iglesia y corrupción: haz lo que yo digo, mas no lo que hago

La (no) reacción del Papa frente a los hechos de corrupción brutal de las últimas semanas no pasa desapercibida. Una explicación ideológica.

Por

00_Papa

“No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos”.
Francisco, 27 de noviembre de 2013

 

Un hombre llamado Jesús llama a la policía porque le resultan sospechosos los movimientos que ve desde su ventana en la madrugada de General Rodríguez. Un auto detenido en la puerta de un convento y un sujeto que entra bolsos y un subfusil. La imagen de los cientos de fajos de billetes que contabilizaron cerca de 9 millones de dólares dio la vuelta al mundo y significó un tiro de gracia a la resistencia kirchnerista frente a las denuncias de corrupción.

Las crónicas posteriores relataron que José López, el eterno funcionario de Obras Públicas de los Kirchner –27 años de fidelidad lo garantizan–, frecuentaba asiduamente el monasterio de General Rodríguez, que las monjas lo adoran, que el fallecido monseñor Di Monte lo apreciaba tanto como a un hijo, al igual que a su jefe, Julio De Vido, amo y señor de la obra pública que hizo pie en Luján 24 horas después de la asunción de Néstor Kirchner en 2003 para iniciar la restauración de la Basílica.

Las monjas contaron que López estaba desbocado, que lo quieren, que llevó el dinero porque decía que se lo querían robar, y muchas otras cosas que habrían enternecido a cualquiera si no fuera por la grotesca escena.

Desde que ocurrió el hecho, trascendió que Di Monte tenía excelente relación tanto con De Vido como con los Kirchner, que era el confesor del omnipotente ministro, y que los manejos extraños de dinero eran algo habitual.

Desde que ocurrió el hecho, no trascendió una sola palabra de la plana mayor eclesiástico que condene el hecho. Lo único que existió fue un tibio comunicado del arzobispado Luján-Mercedes en el que monseñor Agustín Radrizzani afirma estar “perplejo y sorprendido” y pide que se investigue. No más.

Desde que ocurrió el hecho, Francisco manifestó su dolor por los 25 muertos en el choque de trenes en Italia, pidió que Scholas Ocurrentes devuelva el dinero donado por el Gobierno Nacional para “cuidarlos de posibles tentaciones”, afirmó en una carta por el bicentenario que “no se puede vender a la Madre Patria”, fue beneficiario de una “misa de desagravio”, repitió que no cuenta con ningún vocero, y remarcó que Gustavo Vera es su amigo personal, que es como los profetas, y que hay una “operativo de prensa organizado por colaboradores del oficialismo” con el fin, aparentemente, de perjudicar su misión.

No. De José López, las monjas y los bolsos consagrados, no emitió una palabra ni en misa.

Puede ser que, amparados en que no debería meterse en cuestiones intestinas de una nación soberana, el Papa prefiera reservar sus opiniones para cuestionar cualquier otro aspecto político. Sin embargo, el caso López no ocurrió en el bar de un club de barrio en un país musulmán. Y si bien hasta ayer existían grandes sospechas respecto del correcto –o no– accionar de las monjas del monasterio/caja de seguridad generosa, las cosas cambiaron con la aparición de un video en el que la hermana superiora demuestra que para cargar bolsos, se encuentra rozagante a los 95 años, que sí sabía lo que estaba pasando y que la presencia de un subfusil de asalto no le genera ni una mano en el rostro sorprendido.

En el medio de toda esta Santa Inquisición, se filtran las manifestaciones del Papa Francisco, quien en numerosas ocasiones ha expresado su desprecio por el capitalismo salvaje y la corrupción que de aquel emana. Lástima que el caso que más salpica a la Iglesia de su país tenga por protagonistas a funcionarios de la otra opción de una elección que sólo tenía dos posibilidades: continuidad de una forma de vida, o no, aunque se haya planteado como choque de modelos económicos.

Las concepciones sobre economía política de la Iglesia moderna se remontan al siglo XIX –vanguardistas– y fueron profundizadas por el Concilio Vaticano II a mediados del siglo XX. Desde entonces son constantemente repetidas para fustigar al liberalismo.

Con cierta lógica, habría que poner las cosas en contexto: fue el siglo XIX el de los Estados occidentales modernos, liberales y laicos surgidos de revoluciones contra los imperialismos absolutistas. Fue el siglo XIX el de las luchas independentistas americanas en las que Estados Unidos picó en punta y en el que dos líderes absolutamente liberales y ajenos a la Iglesia sentaron las bases de sudamérica: José de San Martín y Simón Bolívar. El Vaticano, mientras tanto, no sólo veía colapsar al imperio católico español, sino que era testigo de cómo se reducía su poderío más contradictorio para el dogma: el terrenal. En 1870 el monarca liberal Victor Manuel II redujo los territorios de los Estados Vaticanos en el centro de Italia hasta llevarlos al mínimo posible, o sea, el micro Estado que hoy poseen. No fue hasta la llegada de Benito Mussolini que la Iglesia obtuvo la soberanía sobre el territorio vaticano.

La relación entre la Iglesia Católica y el gobierno argentino de fines del siglo XIX no era la mejorcita. Julio Argentino Roca decidió modificar las normas que regulaban la vida ciudadana y creó los registros civiles para que los ciudadanos tuvieran constancias de haber nacido, documentos de identidad y certificados de matrimonio dentro de la ley terrenal. Hasta entonces, el único certificado de identidad que poseían los argentinos del siglo XIX era la fe de bautismo, con las complicaciones que ello traía para los pertenecientes a otras religiones. La idea de prohibir la educación católica en las escuelas públicas de la Patria hicieron el resto y el Vaticano puso el grito en el cielo. Ante las amenazas del nuncio apostólico en el país, Roca le quitó las credenciales y lo devolvió a Roma. Argentina no recompondría su relación con el Vaticano hasta tres décadas más adelante.

La Iglesia sostiene que “el principio del destino universal de los bienes exige una economía inspirada en valores morales, que esté animada por la firme y perseverante determinación de trabajar por el bien común”, algo que choca de frente contra el camión que viene por el otro carril, ese que dice que los obispos argentinos perciben de salario el 80% del sueldo de un juez de primera instancia de la Nación, un exceso frente a los gastos que podría tener una persona que no gasta ni en vivienda.

Cabe pensar que la contradicción de nuestra legislación plasmada en la Constitución Nacional –Estado laico, pero que sostiene el culto Católico Apostólico y Romano– no es la única que padecemos y que la Iglesia argentina –de la que Bergoglio forma parte cuando deja de ser Francisco– se vio obligada a elegir políticamente entre un modelo al que combatió durante doce años y otro al que nunca combatió por falta de oportunidad, pero al que criticó por sus apariencias ideológicas.

Cuando el Papa compara a la nueva economía con la “dictadura del dinero” o la “adoración del becerro de oro” de los textos bíblicos, manifiesta una vez más su rechazo a modelos políticos y económicos liberales, el gran enemigo de la Iglesia a nivel institución, aunque no lo sabemos si lo es a nivel práctica, dado que muchos de los países más liberales del mundo tienen niveles de pobreza muy inferiores a países que no lo son, y no hace falta remitirse a la bestialidad inhumana de la pobreza en los pocos países comunistas que restan en el planeta.

Su crítica a la inmoralidad del dinero tampoco es nueva. Ya en 1998 escribía en su libro Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro, que “el capitalismo ha sido la causa de mucho sufrimiento e injustica así como una lucha fratricida”.

Redondeando: no es nueva su postura frente al capitalismo, ni frente al liberalismo. Tampoco es nueva su costumbre cada vez más debatida de recibir a numerosas figuras políticas de su país de origen, en una proporción aún superior a la de otras naciones. Todo puede ser entendible por su rol de pastor supremo. Pero si hablamos de reunirnos a solas con jueces federales que intervienen en causas que podrían terminar con la prisión de ex presidentes o mandatarios en actividad, ya entramos a lidiar con delgadas líneas rojas que dividen lo pastoral de la intromisión de un Jefe de Estado en los intereses de otro Estado soberano.

Más allá de toda consideración político o económica, no deja de sorprender que Su Santidad no haya tenido un mensaje tajante respecto de lo sucedido en General Rodríguez. No sólo se trata de un hecho de corrupción, mucho más grande y notorio que aquellos que critica tácitamente, sino que hablamos de obispos, monjas, conventos, obra pública en basílicas, armas de guerra y algo que pareció ser un secreto a voces incluso para la sospechosa reacción del actual arzobispo de Luján Mercedes, quien negó vínculos con Néstor y Cristina Kirchner… vínculos que quedaron corroborados con la primera búsqueda en Google Imágenes. Brutal codicia derivada en corrupción nacional y popular de un modelo que pregonó el anticapitalismo, con complicidad por acció u omisión de jerárquicos eclesiásticos.

Es cierto que los dominios de la Iglesia son difíciles de dimensionar. Pero si no se comportara como la única monarquía absolutista occidental del siglo XXI y tuviera algún atisbo de control interno serio, uno o dos obispos se habrían equivocado y pagado y la pelota habría quedado sin manchar.

 

 

37 comentarios de “Iglesia y corrupción: haz lo que yo digo, mas no lo que hago”

  1. lo único que tiene de PAPA bergoglio es la ropa. y pensar que decían que por ser jesuita iba a revolucionar todo, se nota, lo revolucionó y como, pero para el lado equivocado. dejaste de ser mi PAPA hace rato y aunque me costó algunos disgustos, la realidad que es la única verdad como dijo el general, me viene dando la razón.

  2. CREI QUE LE ACERCARIAS “EL BOCHIN” AL PAPA JUAN XXIII,PERO NI EN LO PASTORAL NI EN LO SOCIAL TE LE ASEMEJAS BERGOGLIO. ENCIMA EN LUGAR DE TOMAR UNA ACTITUD PRUDENTE Y PACIFISTA FRENTE A “LA BRECHA” DE LOS ARGENTINOS,TIRAS MAS LEÑA AL FUEGO.QUE DESILUSION!, QUE DESESPERANZA!ALICIA

  3. Ya no hay lugar en nuestro pais , para que algunos todavia piensen , que siempre hay un tercero en discordia, en lugar de enfrentarse a la cruel realidad y muy tangible , ya que la misma cara de Bergoglio funde las escorias politicas que lo secundan, solo conque se expida , sobre el gran choreo Nacional, seria suficiente para saber donde esta parado, por una Argentina con futuro , o con la banda : Bona, Carl , La Viuda, lazaro, este se levanto a pedido de el Nefasto y no de Jesus, y devuelvan los 120.000millones de dolares. Solo asi se podra redimir de las atrocidades cometidas.
    Les dejo un abrazo.

  4. La Iglesia no debe intervenir en política, su Reino se supone es el del espíritu y la moral.
    Y debe predicar con el ejemplo.
    Hay demasiada hipocresia.

  5. Francisco es mejor que se dedique a la política y los negocios, o que se busque una querida como los papas de antes, porque donde está haciendo verdaderos desastres es en la doctrina católica y la teología, por no mencionar sus erróneas exégesis de las Escrituras.

  6. Se tienen que investigar las sumas de dinero ingresadas como “donaciones” en la Secretaría de Donaciones del Vaticano, es muy sugestivo que esté nombrada en esa secretaría Marta Cascales. El padre Bergoglio, algún día va a dar más sorpresas que las valijas de López, además, es un verdadero Papa Nata: fotos con Marcelo Mallo, Stinfale, Moreno,…Que no hable de campaña porque ha convertido San Pedro en una cueva de impresentables! O me van a decir que sus amistades son mentira, forman parte de una campaña en su contra…¡Por Dios! Dina

  7. Santo Padre. El pueblo argentino esperaba mucho de Ud.. Pero el tiempo nos demostró que hace la vista gorda a los malos sacerdotes; lo domina el OPUS DEI, priva su amor por el pironismo y olvida que el pueblo argentino llego a lo de hoy por ese peronismo, recibe a corruptos, les regala rosarios. etc.etc.etc.
    No tengo mas palabras para decirle que nos equivocamos con Ud.

  8. Veamos Italia, en su historia Mafía e Iglesia te entrecruzan, como bien señala anoche una periodista, basta ver la zaga de la película El Padrino. Entonces, no habría que sorprenderse de estas explosiones caseras, que desnudan y dejn mudo a ma´s de uno. Como tambi{en señalaba la periodista: un monarca y sus señores feudales, obispos.Jesuitas y su concepción del poder, es más su filosofía del “adoctrinamiento” para tal fín. Sin duda hay un sesgo ideológico que empalidece la figura del Papa

  9. que lindo es pegarle a la Iglesia ,no? Total soy de la filisofia que jamas se equivoca, la del periodismo, sin Jefes, sin nadie que le corrija, ni siquiera tengo que investigar bien, solo tengo que opinar. Seguramente no vale tanto que un Jesuita que entiende de Política y Poder este cambiando las cosas malas de la interna Vaticana, o que tenga tanta buena imagen y respeto por todo el mundo. Es raro, no? que solo en dos partes no te quieran: en tu propio país (Jesús decía que nadie es profeta en su tierra)y ISIS (la organización terrorista mas letal de la historia), pero supongo que para la Editorial Perfil pegarle al Gobierno de Macri es delito y todo tiempo pasado fue peor.

  10. Lo del Papa es una vergüenza, no sé si es o se hace el ” distraido” le viene bién el refrán que dice: DIME CON QUIEN ANDAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES

  11. Perdón, pero el SR que escribió el artículo peca de desinformación acerca de la histori. Ignora que fue la Iglesia el pilar de la independencia en México, Centroamérica, Paraguay y hasta nuestro país. Ningunos laicos eran Bolivar y San Martín (en este caso lo de San Martín, el asalto a una batería en San Lorenzo no sumó nada a la independencia argentina). ARtículo tendencioso de principio a fin, una pena. La idea americana tiene mucho que ver con la Iglesia y no ningún sectarismo masón que tanto daño ha hecho (O Higgins vs Carreras), guerras civiles donde esos “laicos” apoyaban a ingleses y franceses en contra de nuestros países (vuelta de Obligado) A leer más

    1. El papa se definió el 10/12/2015 cuando no tuvo la cortesía diplomática de felicitar al pueblo de la nación argentina por haber cumplido con el acto democrático de elegir a sus próximas autoridades.Y continuó afirmando su postura en sendas manifestaciones públicas, por acción u omisión.

  12. De la emocion de tener un papa argentino, a la desazon de ver a un complice de la corrupción del gobierno kirchnerista.

  13. En los siguientes links, puede encontrar algunos dichos del Papa Francisco sobre la corrupción:
    Papa Francisco: “La corrupción apesta”:
    http://www.lanacion.com.ar/1778132-papa-francisco-napoles
    El Papa asegura que la corrupción es la gangrena de un pueblo:
    http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/12/actualidad/1436660612_788068.html
    Papa Francisco: La corrupción es un mal más grande que el pecado
    https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-la-corrupcion-es-un-mal-mas-grande-que-el-pecado-34503/
    Viralizan video del Papa condenando la corrupción
    http://www.bigbangnews.com/mundo/Viralizan-video-del-papa-Francisco-condenando-la-corrupcion-20160612-0024.html
    Francisco: “La política está devastada por la corrupción”
    http://www.infobae.com/2014/06/29/1576881-francisco-la-politica-esta-devastada-la-corrupcion/

  14. Es decepcionante leer a quien pretende ser un periodista y verlo caer en una línea evidentemente tendenciosa, con un sesgo burdo, no importa de que lado esta, importa que ya no es objetivo. De verdad espero que al menos sea ideología y no dinero lo que lo lleva a tomar bandos.

  15. Por fin alguien se dio cuenta de la corrupción que salpica al Vaticano! y no es sólo de ahora. Lo fue de siempre. Es el imperio romano infiltrado en todas las naciones y disfrazado de religión. Tienen el mayor parque inmobiliario del mundo. Son ricos y piden colectas y que los fieles hagan beneficios. Ojalá puedan ver más allá de las máscaras.

    1. El tipo habló bastante. Algunos casos:
      Papa Francisco: “La corrupción apesta”:
      http://www.lanacion.com.ar/1778132-papa-francisco-napoles
      El Papa asegura que la corrupción es la gangrena de un pueblo:
      http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/12/actualidad/1436660612_788068.html
      Papa Francisco: La corrupción es un mal más grande que el pecado
      https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-la-corrupcion-es-un-mal-mas-grande-que-el-pecado-34503/
      Viralizan video del Papa condenando la corrupción
      http://www.bigbangnews.com/mundo/Viralizan-video-del-papa-Francisco-condenando-la-corrupcion-20160612-0024.html
      Francisco: “La política está devastada por la corrupción”
      http://www.infobae.com/2014/06/29/1576881-francisco-la-politica-esta-devastada-la-corrupcion/

    2. Llego el momento de separar la Iglesia del Estado como hizo el Uruguay en 1917 con la consecuencia de terminar con
      la discriminacion.
      Son todos iguales !!

    3. A BENEDICTO XVI NO LE DIO LA FUERZA Y NOMBRARON A FRANCISCO I…QUISO LIMPIAR EL BANCO DEL VATICANO …NO PUDO.- TRATA DE ACOMODAR ( LA BUROCRACIA ECLESIÁSTICA ) A LAS NUEVAS IDEAS SOBRE LAS VIEJAS (EL BOLONQUI ARGENTINO ) Y TIENE QUE LIDIAR CON UN OBISPO (MONSEÑOR DIMONTE(?)) AMIGO DE DEBIDO Y EN SU MOMENTO DEL Gral SUAREZ MASON (P2) .- LA IGLESIA DE JUAN PABLO II (LA LOGIA ANTICOMUNISTA ).- CON EL MOVIMIENTO SOCIAL SOLIDARIO…CONTAMINADO CON MARXISMO .-

  16. loc no se ke es peor si un antiperonista o un anticatolico j negro bueno j blan rechazado tod lo ke c t ve es odio put keres hacer kedar para la bosta a toda costa a la iglesia xq cada vez ke fuiest y fueron el papa ls saco kagand en ts noticias put tod es anti y no haces ni bosta para el pueblo ke t voto putns

  17. Esperanza despertó en mi cuando Bergoglio se transformó en el Obispo de Roma. Paulatinamente su accionar direccionado a esta tierras dejó en mi un sentimiento contradictorio.
    Nada tiene que hacer en política Francisco. Demasiado y dramáticos conflictos ahogan al Vaticano.Y nos deja muy mal como sociedad que enfrente despiadadamente al gobierno de Mauricio Macri.
    Cuidado Francisco, no ha retorno. Lo lamentable que en sus citas se ha quedado en el tiempo, sobre todo cuando las mismas pertenecen a delincuentes y corruptos que arrastraron la Argentina a lo que hoy es.

    1. Al burro que tituló la nota le informo que ese mas va sin acento. El mas que es sinonimo de pero va sin acento, el resto va con acento.
      Que desastre que un diario titule como el or to!!

    2. Muy buena idea, el Vaticano tendría q hacer el puntapie inicial en regalar taaaaaantos bienes q le sobra y menguar la pobreza

    3. Clerófobos y comecuras han existido siempre; pero en los últimos años se multiplican como las amapolas. Los tenemos de todos los pelajes y etiquetas: rústicos y urbanos, mugrientos y lustrosos, solemnes y graciosillos, ignorantes e ilustrados. Los más inofensivos se limitan a emitir sonidos guturales, remedando a los córvidos, cuando tropiezan por la calle con un clérigo. Pero otros incluso escriben sin faltas de ortografía en los periódicos o participan en cualquiera de las tertulias radiofónicas.

      En los países más civilizados la clerofobia es prácticamente desconocida; pero aquí es endémica y, al parecer, contagiosa. ¿Se trata de una forma de alergia a lo eclesiástico? Yo diría que no: más bien nos encontramos ante un síndrome psíquico de origen clerical, de una leve neurosis obsesiva, mezcla de amor y de odio, nacida casi siempre del resentimiento.

      Los clerófobos, como las cigüeñas, anidan a la sombra de los campanarios. Son expertos en sacristías, adictos al incienso, parásitos eternos del clero, ya que necesitan de él para subsistir. La mayoría van de laicistas, y quizá lo sean. Precisamente por eso su cáscara frailuna resulta repugnante.

      José Joaquín Iriarte los llama “la internacional clerical”, y no le falta razón: es toda una pandilla migratoria y multinacional. Llegan en bandadas, como las grullas y emiten el mismo canto (quiero decir las mismas consignas), como si las tomaran al dictado.
      Cristianos venidos del Islam
      Giorgio Paulucci, Camilla Eid

      Autores y escritos

      Hay clerófobos que se declaran ateos (o agnósticos, que suena más aparente y para ellos viene a ser lo mismo); pero muestran un conmovedor interés por la situación de la Iglesia. Jamás descansan en su afán de salvar a los cristianos de sus errores. Vuelven una y otra vez a lamentarse de que tal o cual obispo –o Papa– sea excesivamente conservador (o progresista, o nacionalista o medio pensionista). Desde sus columnas de prensa o desde su espacio en las ondas, pontifican con tenacidad y desinterés emocionantes.

      Cabría preguntarles por qué les importa tanto la organización, la doctrina, la moral y hasta la santidad de una Iglesia en la que dicen no creer. La respuesta es que, en bastantes casos, son viejas glorias rebotadas de noviciados o seminarios; agraviados crónicos que no sabrían hablar sobre otros temas. En cambio dominan como nadie el argot de las sacristías.

      Por otra parte, lo clerical vende estupendamente y puede llegar a ser un buen negocio. Un libro lleno de “audaces críticas” –quiero decir de majaderías– sobre la Iglesia tiene serias posibilidades de convertirse en best-seller, sobre todo si se adoba con unas pizcas de sexo episcopal o cardenalicio, trescientos gramos de intrigas palaciegas, dos cucharaditas de finanzas vaticanas, un tanto así de política internacional y alguna que otra referencia a las siempre misteriosas mazmorras pontificias.

      La literatura de este tipo tiene indudables ventajas para autores y editoriales. La primera, que ni siquiera es preciso ser riguroso en los datos. Uno puede, sin mover un músculo, confundir al Cardenal Ratzinger con el ciclista Rominger, situar San Juan de Letrán en Venecia, o asegurar que Juan Pablo I en realidad no murió, sino que se encuentra en los subterráneos del Banco Ambrosiano, secuestrado por el Cardenal Camarlengo.
      Una respetuosa ignorancia

      Y es que el Papa nunca responde, ni se querella, ni insulta a sus agresores. Es, por consiguiente, un buen blanco. Se le puede injuriar o calumniar gratuitamente, y luego llamarle Woytila, para que se fastidie.

      Eso sí: los clerófobos sienten una conmovedora inquietud por la salud del Santo Padre. De ahí que nunca tengan tiempo de explicar lo que dijo en su último discurso, sino sólo del lamentable aspecto con que apareció. Dan por supuesto que los portavoces del Papa mienten y que, en realidad, el Romano pontífice agoniza desde hace diez años. El tiempo acabará por darles la razón.

      Hay columnistas políticos que no pueden prescindir de su leve irreverencia o su pequeña blasfemia cotidiana, que aspiran a convertir en género literario. Y hay periódicos confesionalmente laicos, que dedican a la información curial o vaticana más espacio que la hoja parroquial de mi pueblo. A veces incluso alaban, exaltan e inciensan a algunos eclesiásticos; pero, ojo, cuando un clerófobo aplaude a un cura, es seguro que otro recibe la ovación en su trasero.

      — ¿Y qué podemos hacer?

      — Yo lo tengo muy claro: rezar por ellos para que sanen de su obsesión y no pagar un duro por tan penosa literatura. El día en que los cristianos nos decidamos a ignorarlos, se quedarán sin clientela. Tal vez entonces estén en condiciones de aprender a ser normales.

    4. La Iglesia no debe intervenir en política, su Reino se supone es el del espíritu y la moral.
      Y debe predicar con el ejemplo.
      Hay demasiada hipocresía.
      Por este camino seguirá perdiendo adeptos.

    5. La Iglesia no debe intervenir en política, su Reino se supone es el del espíritu y la moral.
      Y debe predicar con el ejemplo.
      Hay demasiada hipocresia.

  18. Este artículo es simplemente BRILLANTE! Totalmente objetivo, claramente neutro y despojado de cualquier mancha ideológica. Felicito al autor. Hace mucho que no leía algo tan claro y contundente. Simplemente Brillante.

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