Sociedad / 16 de julio de 2016

Droga, poder y lujuria, el lado más oscuro de José Ottavis

Infancia dura y la influencia de sus compañeros de La Cámpora. Un playboy atípico que confesó hasta haberle robado a su abuela.

Por

Otros tiempos. La primera foto de Ottavis y Xipolitakis juntos fue durante una cena en Mar del Plata.
Otros tiempos. La primera foto de Ottavis y Xipolitakis juntos fue durante una cena en Mar del Plata.

Si algo le faltaba a la interminable lista de denuncias contra ex funcionarios kirchneristas eran dos excesos estrechamente relacionados a la política y al poder: las fiestas sexuales y el consumo de drogas. Hasta que el lunes 11, la vedette Victoria Xipolitakis (30), ex novia del co-fundador de La Cámpora e íntimo amigo de Máximo Kirchner, José Ottavis (36), se sentó en el living del programa de Susana Giménez y puso el moño a doce años de descontrol: “No lo dejé por su enfermedad (drogadicción), sino porque me traicionó”.
“Fui muy mentiroso, muy manipulador, muy psicópata, tomé mucho whisky y fui muy infiel”, reconoció Ottavis en una entrevista con el periodista Luis Novaresio. Incluso, confesó que llegó a robarle plata a su abuela en un momento de necesidad. Aclaró que aún está recuperándose. Pero la griega lo desmintió.
“Él estaba en su mambo. Cinco o seis días los pasaba sin dormir y después caía y desaparecía un día entero. Yo estaba viviendo la vida de un drogadicto sin serlo. Todos los que tiene a su alrededor son compañeros de narices”, disparó la vedette y Susana quedó atónita, igual que Ottavis, quien presenciaba su hundimiento sentado en el living de su casa. El diputado provincial por el Frente para la Victoria quedó tan desorientado como el 25 de mayo, cuando su ex anunció por Twitter que ese amor incondicional que ambos mostraban desde principios de año se había terminado.
Escándalo inesperado. “Ella (Xipolitakis) me sacó de la droga y por eso la valoro”, le aseguró Ottavis hace unos meses a un diputado provincial, días después de que la pareja se mostrara acaramelada en la mesa de Mirtha Legrand; tanto que la diva le pidió a griega que dejara de tocarle la oreja a su novio. Una vida renovada que su ex ahora desmintió con explosivas declaraciones.
“Cuando uno está en un lugar de poder como el de José, te volvés lindo, atractivo y, si no sabés manejarlo podés terminar eligiendo el mal camino”, aseguró un joven político cercano a Ottavis. Ese lugar de poder que hoy ostenta dentro de La Cámpora, a pesar de haber sido muy criticado por algunos compañeros cuando blanqueó su noviazgo con la vedette, lo alcanzó gracias a la amistad que lo une a Máximo Kirchner.
“Es un loco avasallador. Dentro de sus pares es el más audaz. Es el recaudador de los actos de La Cámpora. Nunca tuvo un nivel económico holgado, pero siempre anda con plata en la mochila. Es de esos tipos que se mueven en un coche que se cae a pedazos pero quizá se lleva a dos chicas a cenar y se gasta 5 o 6 mil pesos en uno de los mejores restaurantes de Buenos Aires”, aseguró un colega del diputado.
NOTICIAS se contactó con un vocero y amigo de Ottavis y pidió hablar con el diputado. En un primer momento, el camporista dijo estar dispuesto a dar una entrevista. Pero con el correr de las horas su postura cambió. “Estuvo dos días sin ir a la cámara y está tapado de reuniones. Además, tiene que analizar qué dijo Vicky para ver cómo va a salir a responderle”, se justificó el amigo del diputado, y sentenció: “Si yo hablo la arruino”.
Encandilado por los flashes. Hasta enero, existía un Ottavis muy diferente del que conocemos. O, mejor dicho, el diputado mostró una personalidad antes de Xipolitakis y otra muy diferente desde que se puso de novio con la vedette. Eso lo aseguran incluso las amistades de ambos. Es que con la mediática conoció los flashes del espectáculo y se vio convertido en una celebrity. Ottavis pasó de ocupar los medios políticos a las revistas del espectáculo. Y hasta llegó a decir que quería ser productor de teatro y se puso a hacer coaching de actuación con quien supo ser la representante de su ex, Moria Casán. Pero esos mismos flashes terminaron jugándole en contra, porque, según Xipolitakis, los excesos volvieron a aparecer.
“Vi un montón de situaciones y cosas que me provocaban, me ‘psicopateaba’. Descubrí cosas, fotos con otras chicas que estaban en el mismo estado que él, con esos polvos blancos en el cuerpo, teniendo relaciones. Me decía que eran fotos viejas pero con fecha actual. Encontré cosas eróticas. Desde trajecitos hasta juguetitos”, confesó la vedette. Pero ese no fue el detonador, sostiene ella, sino las traiciones: “No lo dejé por enfermo, sino porque me traicionó”.
La relación entre Xipolitakis y Ottavis comenzó en diciembre del 2015 pero decidieron blanquearla a principios de este año.
“Ottavis, petiso y gordo, así como lo ven, inexplicablemente siempre tuvo éxito con las mujeres. En la Cámara salió con muchas diputadas. Y con las más lindas. No sé qué tiene. Pero él se tenía fe de que iba a conquistar a Xipolitakis”, aseguró un colega de Ottavis. Y así fue.
Durante el verano, la pareja se instaló en Mar del Plata, en la mansión que había alquilado Vicky (algunos allegados a la pareja insinúan que la casa la había pagado Ottavis). Fueron dos meses de amor, pero también de problemas.
“Una noche lo tuve que internar 4 horas. Le pusieron dos sueros para revivirlo un poco. Casi se me muere. Eso nunca nadie lo supo. Después me lo llevé a mi casa”, confesó Xipolitakis. La joven, que había dicho que soñaba con tener hijos con él aseguró que sentía que era la madre del diputado y reveló que más de una vez la amenazó con suicidarse si ella lo dejaba.
Pero la pelea nació cuando a Ottavis le dijeron que su novia se prostituía. “Decime la verdad, ¿vos te prostituís?, porque no quiero que me chicaneen ni salga algo de eso”, le preguntó el camporista y la vedette enfureció. Días después, Vicky partió a Miami a “cambiar el aire”, pero a la vuelta, todo se volvió insostenible. Al diputado le habrían hablado de la supuesta prostitución de su novia e, incluso, que ella habría tenido al menos 10 encuentros sexuales con un importante político al que él había apoyado, y hasta le había dado la mano más de una vez; cada encuentro por la suma de 25.000 pesos. Eso, más las escenas de celos en las que Vicky llegó a revolearle un teléfono en medio de una cena en un restaurante de Chapadmalal llevaron a la pareja a la quiebra absoluta. Fue entonces cuando Ottavis decidió guardarse. Lo que nunca imaginó era que su ex, casi dos meses después de la separación, aparecería en uno de los programas más vistos de la televisión argentina para arruinarlo.
En el romance con Xipolitakis, Ottavis encontró algo que no conocía. Más allá del amor que podía sentir por la vedette, también vio algo que en política se viene usando mucho: la farandulización. No le pasaron desapercibidos los buenos resultados en las encuestas que le había traído a Martín Insaurralde su relación con Jésica Cirio. “Con esta piba voy a hacer desastre. No sabés lo que la quiere la gente”, le confesó Ottavis a un importante militante K. Algo que él ya sabía, porque había mandado a hacer mediciones sobre cómo repercutía en su imagen estar en pareja con la vedette. Lo que nunca imaginó era que esa misma mujer que podía posicionarlo en las encuestas terminaría reactivando la vida lujuriosa y de excesos que conoció gracias a la política y que venía intentando dejar atrás.

 

10 comentarios de “Droga, poder y lujuria, el lado más oscuro de José Ottavis”

  1. ¿Qué clase de periodismo es este? No usan una sola fuente en toda la nota. Todos los que dan testimonios son un “importante militante K” , un “joven político cercano a Ottavis” , o un ” amigo de Ottavis” .

  2. Considero la adicción a drogas una enfermedad pero de ningún modo se puede permitir que nuestros legisladores sea adictos a drogas ilícitas ya que son los mismos que tienen que hacer las leyes para combatirla.Lo mismo es válido para Jueces y policías.Deberían renunciar de inmediato o bien pedir licencia mientras traten su enfermedad. Antidoping ya para TODOS Y TODAS!!!

  3. Al margen del desprecio que me despierta este personaje, como todo Camporonga, no puedo soslayar comentar que mirando la foto me rechinan los dientes viendo lo brutos que son todos los que aparecen, el detalle de la posición de los cubiertos demuestra que ninguno tiene la más mínima educación.

    1. Entiendo que la imagen de Ottavis te despierte desprecio… ahora, el resto del comentario me da que a quien le falta CamPoronga es a vos … y a granel !!! 🙂

  4. Este salame no era el lider de la campora que dijo que el drogon de maximo era el mejor de todos ellos??? — y estos tipos nos gobernaron 12 años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *