Showbiz / 19 de Octubre de 2016

Televisa vs. Netflix: Dos modelos de tv

La pelea entre el gigante de las telenovelas y el pope del on-demand pone el foco en qué quiere ver la gente. Dos públicos.

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La semana pasada, el divorcio comercial de Netflix y Televisa, puso sobre la mesa la discusión por los contenidos. ¿Qué cosas funcionan en las nuevas plataformas, y cuáles en la vieja y querida tele abierta?. Las telenovelas cobran vigor hasta en la pantalla local, pero los millenials que se van al online en distintas plataformas, las ignoran.
Blim. Todo empezó la semana pasada cuando Televisa avisó que retiraba sus contenidos de Netflix dpara posicionar a Blim, su servicio de video bajo demanda por suscripción. “El contenido de Televisa estará de forma exclusiva en Blim. Esa es nuestra estrategia”, comentaba Carlos Sandoval, director general de la plataforma.
Netflix, por su lado, decidió comunicárselo a sus usuarios con una dosis de humor: en su cuenta de YouTube compartió una serie de clips en los que se burlaba del contenido que le ofrecía la compañía mexicana -en su mayoría, telenovelas- e impulsaba el consumos de sus producciones propias. “Quitamos las telenovelas, pero te dejamos otras series mucho más interesantes”, decía Netflix en un primer video donde se aprecian escenas clásicas de los melodramas ofrecidos por Televisa: el llanto de Mía Colucci en “Rebelde”, la desesperación de Bárbara Mori en “Rubí”, entre otros. En un segundo video producido especialmente, Netflix mostraba a un joven desolado por el retiro de todos los capítulos de la telenovela juvenil “Rebelde” (de 2004), lo que generaba la sorpresa y risa de su madre.”No importa mucho lo que digan de mí, abro Netflix y ya estoy pensando en ti”, bromeaba la cadena en su cuenta de YouTube parafraseando la letra de uno de los hits musicales del grupo salido de la telenovela.

 

Telenovelas

“Soap operas yes; soap operas no; that is the question”. Los culebrones dividen a la platea (Ndr: el nombre de “soap operas” se origina porque los norteamericanos pasaron desde su inicio, el costo de la producción de las telenovelas a los grandes anunciantes, y los primeros padrinos de las mismas fueron Procter & Gamble y Unilever, con sus marcas de jabones). En 2014, dos de los contenidos de Netflix más vistos en México eran telenovelas (Rebelde y Teresa, ambas producciones de Televisa), según Kari Pérez, RP de Netflix para Latinoamérica. Pero las cifras han caído. Y el mismo fenómeno se ve incluso en la tele abierta. Univision Communications Inc., la principal cadena estadounidense para latinos está poniendo a prueba el matrimonio de 24 años con el gigante de la televisión mexicana por la gran caída de los índices de audiencia: en horario estelar, un 25%.desde el año pasado. El presidente ejecutivo de Univision, Haim Saban, llegó incluso a proponer la cancelación del contrato con Televisa, y pidió al jefe de contenidos de Televisa, José Bastón, “menos telenovelas y un toque más estadounidense que permita atraer a los hispanos más jóvenes y los nacidos en EE.UU.”. “Estamos completamente alineados con Univision tanto en nuestro acuerdo de licencia como en nuestra visión compartida del futuro”, respondió Bastón. Sin embargo, Televisa ha tenido problemas para adaptar su programación a los gustos de los espectadores más jóvenes. Casi 60% de los 55 millones de hispanos en EE.UU. son millenials. Y según el Pew Research Center, tienden a ver televisión en inglés, contenidos más atrevidos, y un ritmo más rápido que las telenovelas tradicionales.

 

Millenials

La ecuación es obvia: los millenials no quieren contenidos viejos; los viejos quieren contenidos viejos; los viejos eligen la tv abierta. Eso explica por otro lado que las telenovelas sigan siendo furor. Ese núcleo duro de la tele se fortalece en proporción ante la partida de los jóvenes que se pasan al online (fenómeno que también se ve en la tele argentina).
“Lo cierto es que todas las cadenas, y por ende el sector audiovisual en general, está preocupado por cómo atraer a los más jóvenes hacia sus parrillas tradicionales y, a la vez, en cómo ir adaptando y ‘adultizando’ de forma moderada sus plataformas online, su perfil de audiencia más interesante de cara a los anunciantes”, explica Marco Kuri Rojas, director de Mercadotecnia de Sky. “Por otro lado, el crecimiento del video bajo demanda, como Netflix o Amazon, es significativo entre los jóvenes, pero especialmente entre los de 16 y 24″, sintetiza.
En la misma línea, el último informe sobre tendencias de la audiencia elaborado por EBU (Operating Eurovision Euroradio), explica que “el crecimiento del vídeo bajo demanda de pago, como Netflix o Amazon Prime, es significativo entre los grupos de edad jóvenes pero especialmente entre los de 16 y 24 años, que llegaron a alcanzar el 20% del total del visionado a través de estas opciones”. El estudio también señala que en países como Suecia, menos del 70% de los veinteañeros tiene televisión en su hogar. Entre 30 y 39 años, la penetración de la televisión llega hasta el 80% y cuando alcanzan la cuarentena, más del 95% tiene un televisor. “Cuando la gente comienza a crear una familia, el ratio de televisores alcanza al de la media”.

 

Canales

La Televisión abierta, la que se sintoniza gratis, tiene un buen presente pero un futuro complicado. Los canales privados se quedan en la actualidad con el 39,7 por ciento de la torta publicitaria y sus audiencias siguen siendo enormes, especialmente en las franjas de noticias, realities y telenovelas. No obstante, el crecimiento del servicio por suscripción (el cable) y especialmente la emergencia de nuevas formas de transmisión audiovisual por internet, que llegan cada vez a más usuarios a través de smartphones y teles smart, hace pensar que el reinado de la televisión abierta podría tener los días contados. A menos que sea capaz de reinventarse.
Ese es el camino que intenta recorrer Blim, la plataforma de Televisa, que estará disponible para toda Latinoamerica (y el gigante mexicano busca también nuevas series con productores mexicanos independientes), y que pone como principal rival en su mira a Netflix. Pero no son las únicas plataforma OTT (aunque Netflix por sí solo representa el 66 por ciento del mercado latinoamericano, que tiene un valor de 756 millones de dólares según Business Bureau). En el marco de las Jornadas Internacionales de TV que se relizaron hace un mes en Buenos Aires, HBO Go (el streaming del paquete HBO) actualizó su plataforma en el país, con el objetivo de aportar mayor flexibilidad a su público a la hora de consumir contenidos. Según Javier Figueras, Vice Presidente Corporativo de HBO Latinoamérica, “en la Argentina, el 53% de las personas consumen contenido audiovisual vía streaming”. “La nueva versión tiene mucho más dinamismo, contiene información útil y mejora la experiencia de acceder a los contenidos”, explica Figueras. Sobre los contenidos en cuestión, la apuesta de HBO Latin América es justamente tener más contenido latino: anunció que duplicará el número de producciones locales en pantalla en América Latina y Brasil versus el 2015. Entre otras, aparece la serie El Jardín de bronce, una coproducción con Pol-Ka. La idea de la cadena es repetir el camino exitoso de Sr. Ávila. La serie original latinoamericana de HBO más vista, atrajo a una audiencia de millennials, de entre 25 y 34 años de edad. El gran público objetivo de la nueva tele. 

 

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