Showbiz / 14 de diciembre de 2016

Rogue One: La Fuerza está con Disney

Llega al cine “Rogue One”, primer vuelta de tuerca de la saga. El marketing del éxito.

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Desde que Disney adquirió Lucasfilms, la productora fundada por George Lucas, en octubre de 2012 por 3.100 millones de dólares, se confirmó el relanzamiento de la franquicia: el séptimo episodio de Star Wars, que daría inicio a una nueva trilogía; y se sumarían otros spinoff que ampliarían el universo de la Guerra de las Galaxias.
“El despertar de la fuerza” se estrenó a fines del 2015. La preventa había batido récords, con 50 millones de dólares en entradas. Y el banco de inversión Goldman Sachs, vaticinaba que Disney convertiría a “Star Wars VII” en una de las películas más exitosas en la historia del cine: alcanzando los 1.900 millones de dólares solo en taquilla. Con la venta de otros artículos inspirados en el largometraje, el negocio se inflaba hasta los 5.500 millones. “El séptimo episodio de Star Wars será el más rentable de toda la saga”, advertía Goldman Sachs, que calculaba que el facturado de Walt Disney crecería en un 17% en los próximos cuatro años.
Las profecías se cumplieron. La taquilla reventó y Disney cerró en 2016 un año record. Y aún se reserva un comodín: la semana que viene se estrenará “Rogue One”, una historia alterna basada en Star Wars, la nueva gallina de los huevos de oro del gigante del entretenimiento.
Rogue One. La maquinaria del marketing de Rogue One: Una historia de Star Wars se puso en marcha casi al mismo tiempo que el estreno de la última película, el episodio VII. Lo particular, en este caso, es que es la primera vez que ya sabemos cómo termina: la historia es un spin off que se sitúa antes de “Star Wars Episodio IV: una nueva esperanza” y que narra cómo se robaron los planos de la Estrella de la Muerte. Lo que se propone la franquicia es insuflar nueva vida al universo creado por George Lucas pero al margen de los eventos de la nueva trilogía, la que se inició con “El despertar de la fuerza” y que culminará en 2019 con el episodio IX.
A pesar de conocer el desenlace, no hay mucho más que se pueda contar sobre su trama que es un misterio. Algo que es fácil de convertir en caldo de cultivo para teorías fans de todo tipo.
Como en “El Despertar de la Fuerza”, la protagonista es una chica (parte del plan Disney para acercar al público femenino y contradecir eso de que “Leia es la única mujer en la Galaxia”):  Felicity Jones encarna a Jyn Erso, hija del ingeniero responsable de los planos de la Estrella de la Muerte. Su mano derecha será Cassian Andor (Diego Luna), capitán de las fuerzas rebeldes. Ambos contarán con la ayuda de un ex asesino a sueldo que hoy combate al Imperio con su compañero de batallas, un monje ciego y espiritual llamado Chirrut Imwe. El equipo tendrá como guía a Saw Gerrera (Forest Whitaker), veterano de las Guerras Clónicas que lidera ahora a un grupo de rebeldes que luchan contra la ocupación imperial en el planeta Jedha. Y el androide gracioso y mercadeable será K-2SO, un autómata de seguridad imperial reprogramado por los rebeldes.
A cargo del proyecto está Gareth Edwards, realizador, responsable del reeboot de Godzilla, curtido en el mundo de los efectos especiales. Lo secunda Greig Fraser, el responsable de “ La noche más oscura”; Tony Gilroy en los guiones; y por primera vez desde 1977, no será John Williams quien se encargue de la música.
En Argentina ya arrancó la preventa para verla, con tickets de hasta $ 250 para el 15 de diciembre. La entrada 3D más “económica” hoy ronda los $170. Después, ingresar a una sala con tecnología XD en 3D subtitulado vale $ 190. Mientras que ver el film en D-Box 3D en castellano o subtitulado cuesta $ 250. En este caso, se trata de butacas con efectos especiales y movimiento.
Récord. Gracias a “Star Wars: Episodio VII – El Despertar de la Fuerza”, y en general a toda la franquicia, Disney cierra en 2016 otro año récord (la compañía con base en Burbank viene de seis años de crecimiento sostenido).
El resultado mejora un 12% lo hecho en 2015, y un 6% los ingresos. La división de medios es la más potente, con prácticamente la mitad de la facturación. Ahí los ingresos crecieron un 2% en el año, hasta los 23.690 millones de US$. El negocio de los parques temáticos es el segundo gran pilar del mayor conglomerado de entretenimiento, con unos ingresos de 15.720 millones. Crecieron un 5% en el año gracias a la apertura del complejo en China., como explicó a los accionistas en la última reunión del año esta semana Robert Iger,  director ejecutivo de The Walt Disney Company. La división que más creció en el año es la que integra la producción de cine, con un repunte anual de casi el 30% gracias principalmente a la franquicia Star Wars. La cifra de negocio ascendió así hasta los 9.440 millones de US$ en el ejercicio. Este crecimiento, sin embargo, complicará mucho la comparación con los ingresos que tenga en el 2017, adelantó Iger, vaticinando un año entrante “mucho más modesto”.
Juguetes. De toda la franquicia Star Wars, esta división es la de mayor ganancias a nivel mundial: un negocio de US$ 12.000 millones. El secreto ha sido rodearse de empresas líderes del sector para comercializar sus productos: Lego, Mattel o Hasbro. “Cada lightsaber, cada figura de acción, cada set de Lego cuenta una historia para las generaciones de fans de Star Wars”, festeja Josh Silverman, vicepresidente ejecutivo de la división de productos Disney, entusiasmado con la nueva línea de juguetes: una de las principales estrellas de este año fue BB-8, el androide esférico que podía ser controlado a través de un iPhone. El de “Rogue One” será similar al popular R2-D2, pero negro. Pero para no ser tan retro, tendrá una versión controlada por una app que podría alcanzar los u$s 150.Goldman Sachs prevee que el merchandising (que incluye la división juguetes) de Star Wars crecerá otros US$6.000 millones en 2017.
“El éxito de la estrategia de Marketing de Disney con Star Wars se basa en la nostalgia, y un muy buen desarrollo del producto. Además tiene una trama muy interesante. Es difícil promocionar un producto cuando la película no sostiene las bondades. Este no es el caso”, explica Jehoshua Eliashberg, responsable de la comunicación de la marca galáctica.
Redes. “El despertar de la fuerza” fue la primera película de la saga que se estrenó en un entorno digital y social. Y el marketing en redes fue fundamental para el éxito comercial. El primer teaser alcanzó los 223 millones de visionados (Facebook + Youtube); el segundo teaser, 81,7 millones. El trailer definitivo registró 112 millones en 24 horas. A un mes de su estreno, sus cifras en Estados Unidos eran históricas: la película con mayor engagement social del año, con más de 230 millones de acciones de los fans. Amasaba 1,5 millones de tuits y 500.000 RT de contenidos relacionados con la película. El hashtag #StarWars se había utilizado casi 3 millones de ocasiones. Globalmente, los tráilers y clips de la película llevaban más de 500 millones de visualizaciones.
Las cifras de “Rogue One” se esperan más acotadas. Pero el furor de los fanáticos siempre es una sorpresa, incluso para los dueños de la marca, que estiman una respuesta en el orden del 60% de la saga madre.
Acciones. Antes de que se estrenara la primera película de Star Wars en 1977, cuentan que George Lucas quiso mostrar a un reducido grupo de amigos su creación. En la exhibición privada la mayoría le manifestó que la película sería un completo fracaso. Sólo su amigo Steven Spielberg, con un olfato innato para los negocios, alentó al director a seguir con la “locura galáctica”. 35 años después, Star Wars se convertiría en un imperio digno de Darth Vader: 3800 millones de dólares en productos home entertainment, 4400 en entradas de cine y 20.000 en productos derivados.  Lucas vendería el imperio a Disney en 2012 por US$4.000 millones, el acuerdo más grande para la casa de Mickey Mouse desde la compra de Pixar en 2006. Pero el desembolso ya se recuperó con creces. Por eso los analistas le dan una valoración positiva a las acciones de la empresa californiana, mejorando su crecimiento en el año 2015: un 21% para el 2016, frente a Twenty Century Fox que cayó un 27%, las de Warner Bros. (Time Warner) que bajaron un 22.85%, y las de Comscast que mejoraron en el año un 1.19%.
Según el consenso de mercado que recoge la evaluadora Factset, Disney posee un 57% de recomendaciones positivas con un potencial alcista en sus títulos de casi un 6% a un precio objetivo de US$120: las estimaciones más favorables, como pueden ser las de JP Morgan o Topeka Capital, señalan un precio objetivo de 130 dólares, lo que le ha llevado a presentar una capitalización de 166.000 millones de euros, que es un tamaño similar al Banco Santander. Según los expertos, en suma, “la Fuerza” acompañará a Walt Disney Company este año y los próximos. 

 

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