Personajes / 23 de abril de 2018

Cósima Ramírez: “Ser rebelde es una batalla constante”

La hija de Ágatha Ruiz de la Prada visitó por primera vez Buenos Aires. Escándalos familiares y su individualidad.

Cósima Ferrari | Fotógrafo: Juan Ferrari.

Cósima Ramírez tiene una boca más grande de lo que establece la proporción áurea. Ahí está su belleza. No es cómo se ve sino lo que dice y el modo en el que zurce los dramas y las contradicciones con una carcajada a flor de piel. Lejos de ceñirse al molde, viene decidida a romperlo. Por algo está enloquecida con el Jiu-jitsu brasileño. La disciplina parte del concepto, dice, de que un individuo pequeño pero hábil, pueda defenderse frente a un oponente grande y fuerte. La hija de Ágatha Ruiz de la Prada y Pedro J. Ramírez –dos fornidos personajes públicos, ella en la moda internacional y él en el periodismo español– asume la lucha de egos que se juegan en su familia y se entrena en ser lo suficientemente hábil como para triunfar.

La joven está marcada por una educación trasnacional. A los siete años la llevaron a una escuela en París. A los ocho, pasó a un internado y, de los nueve a los dieciocho, fue a otros, en Inglaterra. Después hizo la licenciatura en Historia en los Estados Unidos. “Fue un grandísimo privilegio poder salir de España tan joven”.

Noticias: A la distancia, ¿aquello fue salir del país o de la familia?
Ramírez: Al salir del país, me salí del panorama en el que mis padres eran famosos. Quizás si hubiese crecido en España, me hubiese traumatizado más el ser diferente.

Noticias: ¿Los extrañaba?
Ramírez: Me acostumbré rápido. Lo más normal es llevar a los niños al internado con 13 años. Esas sí que extrañaban a sus padres, tenían “Homesick”, todas lloraban y yo decía: “¡Pero qué débiles!” (suelta la carcajada).

Noticias: ¿La decisión de sacarla de España fue por el famoso video?
Ramírez: Sí, para protegerme de un escándalo, y funcionó.

Cuando Cósima estaba por cumplir siete años, su padre dirigía el diario El Mundo. Aunque ella no lo supo, en medio de un chantaje, periodistas, políticos, directores de grandes empresas e instituciones y la propia Ágatha recibieron un VHS que mostraba a Pedro J. Ramírez teniendo sexo con una mujer y llevando adelante prácticas calificadas como “lindantes con el travestismo y el sadomasoquismo”. El jaleo fue mayúsculo y llegó a la casa de los españoles cuando el diario Ya publicó fotos y la transcripción de esa grabación bajo el título: “Imágenes de un degenerado sexual en acción”.

Noticias: Se enojó por el tema, ¿no?
Ramírez: Me enfadé, no por el hecho, sino porque no me lo hubieran dicho, cuando lo sabía toda España. Es una conversación complicada de tener con una niña, pero me enteré por una novia de mi hermano (Tristán), en la universidad. Aun así el héroe es mi padre porque no se dejó sobornar.

Noticias: A sus 22, decidió volver a España, ¿o “la” decidieron a volver?
Ramírez: Me decidieron, yo estaba demasiado rebelde (se ríe). Mi madre me convenció de trabajar con ella. Cuando salí de la universidad, era la crisis económica, encontrar el trabajo ideal donde sólo te pidieran cosas intelectuales, parecía imposible.

A sus 15 años odiaba ser la hija de su madre. Se compraba ropa en Zara y se vestía de negro y marrón, un combo de kriptonita para Ágatha, la heroína de los colores vivos.

Noticias: ¿De qué forma rompió el molde, si es que lo hizo?
Ramírez: Es una batalla constante, sobre todo al trabajar con mi madre que es de una personalidad enorme. Pero me he criado de dos grandes megalógamos, he salido con mi ego pronunciado y es una batalla constante la de ser rebelde, que es hacer lo que te apetece. A mi madre, que está encantada con mi faceta fashionística, no le hace gracia que siga con ambiciones de ser escritora o mi reciente rebelión de hacer artes marciales.

Noticias: ¿Qué practica?
Ramírez: El Jiu-jitsu brasileño. Es para que una persona pequeña y débil pueda ganarle a un contrincante mayor, más grande y más fuerte.

Noticias: ¡Encontró lo que necesitaba! La escuché decir que quiere que su biógrafo los mencione a ellos como un dato anecdótico. Sabe que enfrenta a otros más forzudos, ¡el Jiu-jitsu le va como anillo al dedo!
Ramírez: Sí, con el psicoanálisis, me has clavado totalmente, ¡es eso!

Dice que le encantaría ir hacia una moda sostenible, hacer menos prendas y mejores. “Es contradictorio, pero en casa somos poco consumistas. Como sociedad, a veces compramos ciegamente pensando que satisfacerá un vacío que los objetos no satisfacen”.

Noticias: ¿Qué le da satisfacción?
Ramírez: Los desafíos. Me satisface obligarme a rendir más y sentirme orgullosa de mí.

Noticias: A pesar de su concepción del consumo, cuando apretaban los zapatos, se volcó a lo que podía darle dinero seguro.
Ramírez: ¡Es que soy realista! ¡Soy una idealista pragmática! (risas).

Cósima vive en la casa materna. Se había ido a Italia pero volvió en el divorcio de sus padres. La cronología de su romance es insólita: después de 30 años juntos superando incluso el video, en 2016 pasaron por el registro civil. A los tres meses, su papá le anunció a su mamá que quería divorciarse. Un día antes, la familia unida había posado para la revista Vogue. “Fue cinematográfico, muy surrealista”. Una semana después de la separación, aparecieron fotos de él con la abogada Cruz Sánchez de Lara, con quien terminó casándose en 2017.

Noticias: ¿La sorprendió el desenlace de la pareja de sus padres?
Ramírez: Sí, pero ser adulta es ver a tus padres tomando posiciones menos adultas.

Noticias: ¿Le planteó: “¡Papá, por qué hiciste tanto lío!”?
Ramírez: ¡Hombre, sí! Soy de personalidad combativa, todos los gritos que he tenido que pegar se los he pegado (carcajada).

Supo lo que era hamacarse con el escándalo y siempre estuvo dispuesta a hablar. Aun así, sostiene: “No hay que sobreexponerse porque la fama a lo bestia puede ser peligrosa”.

Noticias: ¿Hablar de su bisexualidad fue exponerse demasiado?
Ramírez: Soy ultraliberal y sin filtros, pero me ofendió que de dos horas de conversación con Vanity Fair España, pusieron en portada mi sexualidad. Mi madre se lo tomó mal, le afectó. Ella lo sabía pero no le parecía bien ni elegante contarlo.

Noticias: ¿Qué se propone?
Ramírez: Conquistar más el mundo. Y que funcione al punto de que pueda despreocuparme de la empresa y hacer otras cosas. Quiero escribir novelas, ficción, historia. No tengo tiempo ahora. Mi madre siempre soñó con ser diseñadora y yo con ser escritora, algún día llegaré.

 

Valeria García Testa
@valgarciatesta
Fotos: Juan Ferrari

 

Comentarios de “Cósima Ramírez: “Ser rebelde es una batalla constante””

  1. Estos PERSONAJES, trascienden porque estàn precedidos de la FAMA FAMILIAR. Sin ella, serían otros “berrincheros” ignotos. Ser “REBELDE” como esta chica, no para cualquiera sino para quién tiene como “financiarse” esa “rebeldía”.

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