Política / 20 de mayo de 2013

Las Marcó del Pont

Abril de 1917, la tradicional revista “El Hogar” (La “Caras” de entonces) retrata a las patricias señoritas Marcó del Pont. ¡Tan buenitas que parecían!

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La primera vez que escuché hablar de Marcó del Pont fue en la oficina de Alicia Castro, actual embajadora argentina en Inglaterra. La “diplomática”, a quien le encanta promover Venezuela mientras vive en Londres, tenía por asesora a la actual presidenta del Banco Central Mercedes Marcó del Pont. Como las barbaridades se las escuché a Alicia, mal puedo culpar a la actual funcionaria. Pero lo cierto es que nuesta azafata/embajadora, tenía ideas económicas muy distantes de su nivel de vida. Y no es de ahora: el contrabando fue la base de la fortuna para todas las tripulantes de cabina (nunca decía azafata). Contra las críticas que le caen al pobre Néstor Kirchner, según Alicia era él y no Cristina, quien se negaba a ser Venezuela porque, aseguraba, el pueblo no lo acompañaría en la patriada. ¿La revolucionaria era nuestra presidenta? Castro decía que doña Cris había cambiado mucho desde sus años en el Congreso, y apenas se dedicaba a comentar “¿No estoy divina?”, mientras le mostraba sus extensiones nuevas. Hasta que se acomodó a la sombra del poder, la diplomática decía cosas del matrimonio kirchnerista que ni Lanata se animaría a repetir en su programa. En cuanto a las charlas con Mercedes eran ya entonces la ruta bolivariana perfecta. Igual, Alicia me debe algo: durante el conflicto del campo estaba desesperada y creía que Cristina duraba lo que un suspiro. “Hay Cristina Kirchner para rato”, le dije. ¿Qué pasó con la descendiente de estas niñas patricias? ¿Será producto de las malas juntas con una azafata adicta al difunto Chávez? Una desciende de millonarios y la otra se hizo rica vaya a saber cómo (también tiene algo de sangre azul pero sin un peso) . ¡Qué país! Al fin del día , de una u otra manera, siempre nos arruina la oligarquía.