Política / 25 de septiembre de 2015

Macri pacifista: quiere a Sanz en Justicia y a Carrió lejos del país

El candidato de “Cambiemos” hizo anuncios en su gira por Azul y Tandil. Señales de concordia y gobernabilidad.

Por

Sanz Carrio Macri

En su recorrida serrana por Azul y Tandil, Mauricio Macri reveló que, en un eventual gobierno suyo, el radical Ernesto Sanz sería ministro de Justicia y la borbotónica Elisa Carrió, embajadora en algún país europeo.
Sobre Sanz aún nadie había hecho apuestas. Pero se corría el rumor desde hace rato de que Carrió podría ser procuradora general de la Nación o jefa de la Oficina Anticorrupción. Algo así significaría un grito de guerra para la actual administración, es decir, una promesa de persecusiones judiciales encarnizadas.
Sanz en Justicia y Carrió lo más lejos posible es una ecuación que garantiza mesura, lo cual no indica necesariamente impunidad pero, desde el vamos, descomprime la idea de que la obsesión de una gestión macrista será revisar centímetro a centímetro la década kirchnerista.
Los diseñadores de la campaña de Macri confían en que las señales de dialoguismo, concordia y mesura serán valorados por los votantes. Creyeron, también, que la renuncia de Fernando Niembro a su candidatura tras el escandalete por los manejos con publicidad oficial realzaría la imagen de transperencia del candidato PRO.
Mientras vamos viendo si eso es o no es así, y más allá de cualquier señal simbólica de buenos modales futuros, la definición sobre Sanz y Carrió hablaría más que nada del esquema de gobernabilidad que MM tiene en la cabeza. El radicalismo tiene extensión territorial nacional, Carrió ninguna. Y la inmensa mayoría de los radicales detesta a la chaqueña.

Seguí a Edi en Twitter: @zuninoticias