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Política / 13 de enero de 2019

Ricardo Lorenzetti: penas y mimos en un exclusivo resort de Brasil

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Amor. Lorenzetti con su esposa Mara Perren en el resort brasileño Grand Palladium Imbassaí. Foto: Cedoc.

El ministro de la Corte Suprema camina junto a su mujer y nadie lo molesta: no lo saludan, no le hablan. No lo conocen. Acaban de almorzar en el restaurante de playa del exclusivo resort Grand Palladium Imbassaí, a pocos kilómetros de Salvador de Bahía, en Brasil.

Eligen dos reposeras y se disponen a descansar frente al mar. Antes de recostarse, su mujer lo abraza. Se miman: un gesto de amor que no se acostumbra a ver de quien fuera el presidente del máximo tribunal de Justicia los últimos 11 años y que fue desplazado en septiembre del 2018. Son las primeras vacaciones de Ricardo Lorenzetti sin el calor del poder absoluto que lo abrigó durante la última década.

El lunes 14 emprenderá el regreso al país y volverá al fragor de la batalla: es el momento más difícil para el otrora hombre intocable de la Justicia. Ahora las balas de su eterna enemiga, la diputada Elisa Carrió, pueden hacer daño en medio de una Corte que no termina de acomodar sus piezas, pero que ya le dio la espalda una vez. Y amenaza con seguir haciéndolo.

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Por lo pronto, el ministro pudo parar la sangría, luego de delegar la presidencia, y logró una última estocada al Gobierno para dejar en evidencia que no va a entregar sus armas tan fácilmente: a fin de año consiguió que se fallara a favor de los jubilados, en contra de los intereses de Mauricio Macri. Y con una muestra de poder importante: cuatro de los cinco ministros votaron en su línea. El único que lo hizo a favor de la ANSES fue Carlos Rosenkrantz, el nuevo presidente del máximo tribunal.

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Lorenzetti y Perren se casaron en 2016. Foto: Cedoc.

Denuncia. En el Gobierno esperaban encontrar a un Lorenzetti desarmado, deprimido y sin fuerzas, luego de arrebatarle el mando. Por eso los sorprendió que el rafaelino les presente batalla y les gane en forma inesperada. Es que, a pesar de su esfuerzo, Rosenkrantz todavía no logró acumular poder.

Carrió será fundamental para conseguir ese cambio. De hecho, tras sus vacaciones en Punta del Este, prepara una fuerte denuncia que presentará en febrero contra Héctor Marchi, la mano derecha de Lorenzetti, que como administrador de la Corte tiene a su cargo un fondo nada despreciable: 26 mil millones de pesos. En el Gobierno consideran que si le quitan la caja, crecen las posibilidades de mandarlo al llano.

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A cuatro mil kilómetros del Palacio de Justicia, Lorenzetti se ocupa de despejar la mente, en el inicio del 2019. Se relaja en uno de los seis restaurantes y los trece bares del complejo. Disfruta de las piletas y baja a la playa privada. En el all inclusive de cinco estrellas, donde pasar una noche de enero cuesta alrededor de 15 mil pesos, recibe los mimos de su mujer, Mara Perren, de 36 años (26 menos que el juez), con quien se casó en julio del 2016.

Tras el fin de semana tendrá que recorrer los 70 kilómetros que lo separan del Aeropuerto Internacional de Salvador y luego las cuatro horas y media de vuelo hasta Buenos Aires. Aquí, aún de feria judicial, se acabará la paz. Es que las intrigas palaciegas no descansan.